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Probamos la versión para PlayStation 4 de PlayerUnknown's Battlegrounds

Un port básico y poco inspirado.

Playerunknown's Battlegrounds ha llegado por fin a PlayStation 4, justo un año después de su lanzamiento como exclusiva temporal para Xbox One (donde ahora forma parte del catálogo del servicio de suscripción Game Pass de Microsoft). Con un precio de 29,99€, nuestro principal interés es ver si PUBG Corporation ha logrado solventar los problemas que tenía la versión para Xbox One, y hasta qué punto el port ha cambiado o incluso mejorado respecto lo que jugábamos hasta ahora.

Pero nada más cargar el juego ya resulta evidente que aprovechar las posibilidades del hardware de PlayStation 4 no es una prioridad para los desarrolladores. Al examinar un poco de gameplay de PUBG en una PlayStation 4 estándar nos quedamos con la sensación de que es sorprendentemente similar a la versión para la Xbox One estándar. Están presentes los mismos defectos de rendimiento en el lobby, los mismos tirones al empezar la partida y las mismas caídas de frame-rate al principio de cada sesión, hasta que el juego se estabiliza alrededor de los 30FPS con caídas puntuales. Al realizar una comparación rápida se aprecia que la versión para PlayStation 4 es, de hecho, muy similar a la de Xbox One, siendo la única mejora apreciable el incremento en el renderizado de la vegetación a media distancia.

El port tiene mejoras para PlayStation 4 Pro, pero su implementación deja bastante que desear. Hay dos ventajas al jugar a PUBG en la consola mejorada; para empezar la resolución aumenta hasta 1440p, la habitual en las actualizaciones para Pro menos ambiciosas que hemos visto a lo largo de estos últimos años. 1440p puede verse genial - ahí están Ratchet and Clank o For Honor para demostrarlo - pero no es el caso de PUBG al no haber mejora alguna en el anti-aliasing. Los jaggies y los patrones de moiré son tan malos como en la PlayStation 4 estándar, lo cual resulta extraño si piensas que el Unreal Engine 4 incluye una de las mejores soluciones de anti-aliasing temporal del mercado. La presentación a 1440p también incluye elementos a 1440p en el HUD, los cuales deberían ser a 4K nativo.

La segunda ventaja en PlayStation 4 Pro respecto a la PlayStation 4 normal se agradece pero también resulta curiosa. Las texturas son mucho mejores, con una diferencia en el nivel de detalle que parece casi como de la noche al día. Hemos realizado varias pruebas en la zona de entrenamiento (la cual siempre tiene la misma hora del día y en la que no puedes morir) y parece que el artwork mejorado se incluye en PS4 Pro y Xbox One X, mientras que las consolas estándar presentan assets de menor calidad. Cuando hay un diferencial de 4GB en la RAM disponible, como es el caso de Xbox S y Xbox One X, esto tiene sentido. Sin embargo, PlayStation 4 Pro solo tiene 512MB más que la máquina normal, y aun así ofrece texturas mucho mejores.

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Y esta situación no se limita a la zona de entrenamiento. Como podéis ver en las capturas que hay más abajo, la diferencia se extiende a las zonas de combate. Frente a frente es evidente que las consolas estándar se ven mucho peor con un arte de resolución mucho más baja. La velocidad del streaming de texturas también es inferior al de PlayStation 4 Pro, con lo cual las texturas de baja resolución se mantienen en pantalla más tiempo, ampliando esa sensación de fealdad.

El resultado final es la sensación de que PUBG debería haber sido mucho mejor en PlayStation 4. La GPU de la consola es más potente que la de Xbox One S, y desde luego había recursos disponibles para, al menos, implementar un anti-aliasing mejorado, el cual sabemos que se incluye entre las herramientas del Unreal Engine 4. De forma similar, el motor de Epic posee una tecnología de escalado dinámico con super-sampling temporal que habría dado grandes resultados en la versión para PlayStation 4 Pro, la cual simplemente no se ve demasiado bien en una pantalla 4K.

Las diferencias a nivel visual entre las cuatro versiones de consola son bastante claras. La PlayStation 4 estándar ofrece una experiencia muy parecida a la de la Xbox One básica, aunque mejorando la distancia de dibujado de la vegetación, con un resultado parecido al de Xbox One X. La versión para PlayStation 4 Pro incluye texturas muy mejoradas, pero su resolución máxima es de 1440p. Por lo demás es similar a la de Xbox One X, aunque la resolución 4K nativa en la consola de Microsoft reduce considerablemente el impacto del pobre anti-aliasing. También parece que algunas mejoras en la oclusión ambiental no están presentes en PlayStation 4 Pro, pero aparte de la resolución y de este detalle, ambas consolas son parecidas. Lo que resulta innegable es que, independientemente de la consola que uses, la experiencia es notablemente inferior a la que tienes al jugar en PC.

Xbox One X
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Xbox One
La vegetación ilustra la diferencia en la resolución. Xbox One X renderiza a 4K nativo, PS4 Pro a 1440p y las versiones para las consolas estándar a 1080p. Incluso el HUD en PS4 Pro se renderiza a 1440p, lo cual no se ve especialmente bien en una pantalla Ultra HD.
Xbox One X
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Xbox One
Las texturas del suelo de la carretera demuestran que las consolas mejoradas presentan texturas de mucha más calidad que las consolas estándar. En la Xbox One base, además, la distancia de dibujado de la vegetación es menor.
Xbox One X
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Xbox One
Aquí puede verse como la oclusión ambiental es superior en Xbox One X respecto al resto de consolas.
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Los usuarios de la PlayStation 4 estándar no solo tienen menos resolución, sino que sufren un pobre trabajo con las texturas.
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Esta captura muestra como las texturas reducen su calidad en la PlayStation 4 estándar, y no solo las del suelo.
PlayStation 4 Pro
PlayStation 4
Dejando de lado la resolución y la calidad de las texturas, las dos PS4 son similares en términos visuales. La distancia de dibujado parece ser la misma.

Ha pasado un tiempo desde la última vez que examinamos PUBG, y con la versión para Xbox One ya fuera del programa de acceso anticipado y con el port para PlayStation 4 a la venta, nos interesaba ver si el juego había mejorado en términos de rendimiento y si los molestos bugs y glitches han sido arreglados.

Sobre lo primero, hay cierta sensación de que se ha optimizado el código y que ahora el juego está más cerca de los 30FPS. Sigue habiendo tirones cuando los jugadores son transportados al avión, y los mismos problemas de rendimiento al lanzarse en paracaídas a la zona de juego. En estas situaciones PlayStation 4 Pro ofrece un mejor rendimiento que la PlayStation 4 estándar, a veces de forma significativa. Sin embargo, una vez en tierra y con los jugadores repartidos por el escenario, ambas máquinas oscilan alrededor de los 30FPS. Sigue habiendo muchos tirones y problemas a lo largo de la partida, y resulta interesante ver que estos defectos suelen producirse en los mismos lugares tanto en PlayStation 4 como en PlayStation 4 Pro, pero con menor impacto en el frame-time. El rendimiento no es especialmente bueno y Pro tiene cierta ventaja, pero en general la experiencia es algo mejor que la última vez que jugué a PUBG en consola.

El problema es que los bugs y los glitches siguen siendo frecuentes. Como he mencionado antes, el streaming de las texturas en la consola estándar no es bueno, he visto a oponentes hundirse en el suelo, paracaídas enganchados en el techo e incluso carteles indicando una textura no definitiva. En el mapa de Sanhok a veces ni siquiera se muestran las sombras en tiempo real, y cuando lo hacen poseen una calidad muy pobre (como en el resto del juego). La iluminación tiene algún momento inspirado, pero se ve dañada por la ausencia de sombreado. En buena parte del juego parece que las sombras en tiempo real y la oclusión ambiental se omiten por completo.

PUBG sigue siendo divertido, especialmente si lo juegas con amigos, pero la falta de progreso en el desarrollo y un port deficiente resultan muy decepcionantes. Y el reto que tiene ante si PUBG Corporation llega por parte de la competencia: Fortnite es gratuito, funciona a 60FPS y ni de lejos presenta la cantidad de problemas y bugs que uno encuentra en PUBG. Luego está el modo Blackout de Call of Duty, mucho más parecido a PUBG conceptualmente pero también ofreciendo 60FPS, un gunplay muy satisfactorio y una experiencia mucho más pulida. La conclusión lógica es que el PC sigue siendo la mejor plataforma para jugar a PUBG, con versiones para consola que se quedan muy por detrás de lo que ofrecen sus competidores directos.


Traducción por Josep Maria Sempere.

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