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El port para Nintendo Switch de Nier Automata es impresionante, aunque no perfecto

Un juego que sufría en PS4 y Xbox One se traslada con éxito a la consola de Nintendo.

Nier Automata es uno de los títulos de acción mejor valorados de la pasada generación, uniendo el tradicional estilo de PlatinumGames con una jugabilidad original e inventiva. Desde un punto de vista técnico, sin embargo, la situación distaba de ser ideal: el juego presentaba problemas de frame-rate y de calidad de imagen en las consolas de anterior generación, con un rendimiento irregular y un montón de aliasing. Esto hizo que el anuncio hace unos meses del port para Nintendo Switch resultase sorprendente; hay una enorme diferencia en términos de rendimiento entre Switch y las consolas de anterior generación (incluso de los modelos base), con poco margen para reducir la resolución antes de que la imagen se torne inaceptablemente pobre. Este parecía, por lo tanto, otro de esos "ports imposibles" para la consola hibrida de Nintendo.

El reto está claro, y en parte se debe a lo difícil que ya era de por sí mover este juego en PlayStation 4 y Xbox One. Pese a no tener unos gráficos muy avanzados, Nier Automata tenía como objetivo una resolución de 900p sin ningún tipo de anti-aliasing, y aún así su rendimiento era algo problemático en ambas máquinas. Por lo general el juego se movía entre los 40FPS y los 60FPS, siendo el combate y el movimiento en el mundo abierto lo que causaba los problemas. Es importante tener todo esto en cuenta, porque Nintendo Switch es una máquina mucho menos potente en términos de potencia bruta. ¿Qué sacrificios vemos, por lo tanto, en este nuevo port?

En comparación con las consolas base de la anterior generación, el juego de Switch presenta un downgrade exhaustivo, pese a que la imagen sigue siendo sorprendentemente parecida. Comparándolo con la versión para Xbox One S, lo primero que destaca es una significativa reducción en el detalle de las texturas, con una menor resolución y capas y materiales más simples. En algunas áreas las texturas son borrosas, carentes de detalle, pero la mayor parte del tiempo la diferencia no es tan grave.

La vegetación se reduce y se altera para ajustarla mejor a Switch. Los árboles y los arbustos tienen unas texturas alpha de mucha menos resolución y diseños simplificados, pareciendo menos densos como resultado de ello. La densidad de la hierba cambia poco pero, curiosamente, la hierba 3D poligonal de las versiones originales se sustituye por texturas con test alpha. Es un cambio visual muy grande, pero los resultados son buenos pese a verse un poco brillantes de más al presentarse en zonas que se encuentran bajo sombras.

La iluminación también se ha simplificado en algunos aspectos. Esto resulta especialmente evidente en lo que respecta a las fuentes dinámicas de iluminación, las cuales o bien se reducen o bien se eliminan por completo, como es el caso de la mayoría de puntos de luz en las zonas de fondo. La iluminación volumétrica también parece estar ausente en Switch, o al menos significativamente reducida. Pero, curiosamente, en determinados momentos hay diferencias notables en la iluminación ambiental. No queda del todo claro qué ocurre, aunque imagino que el culpable serán los retoques aplicados en la exigente iluminación global presente en las consolas de anterior generación, o incluso su eliminación. La mayor parte del tiempo, en cualquier caso, la versión de Switch aguanta bien el tipo, y son los pequeños detalles los que destacan cuando hay diferencias.

También se ha perdido parte del detalle geométrico en los escenarios. Esto resulta bastante obvio en ciertas ocasiones, pero por lo general el downgrade es pequeño y solo salta a la vista cuando comparas directamente las distintas versiones, en cosas como los barriles redondos o las piedras más grandes en el suelo. Los efectos de partículas también se reducen de forma moderada, con menos partículas durante las explosiones, los choques de espada o las esquivas. En pleno combate esto no se nota, pero sí es cierto que las peleas son un poquito menos intensas como resultado de ello.

En cualquier caso, en general el juego de Switch tiene un aspecto bastante comparable a las versiones de anterior generación. Aunque hay un montón de recortes, la gran mayoría no destacan cuando estás jugando, y el juego sigue viéndose y sintiéndose como Nier: Automata. En algunas escenas las dos máquinas son prácticamente iguales, ofreciendo versiones similares aunque ligeramente distintas de la misma escena.

Pero hay, sin embargo, una importante ventaja en la versión de Switch, porque el juego tiene anti-aliasing en la consola de Nintendo. La cobertura del anti-aliasing no es particularmente impresionante y da la sensación de ser una simple técnica de post-proceso, pero supone una clara mejora respecto a las versiones base de anterior generación, las cuales inexplicablemente no tenían ningún tipo de AA. En áreas con mucho detalle a la distancia o con mucha vegetación Switch suele exhibir una estabilidad de imagen mejor que Xbox One, pese a que algunas escenas, eso sí, se ven sustancialmente más borrosas debido a la configuración de resolución de Switch.

En el modo dock el objetivo del port de Switch es una resolución de 1080p, la cual es más alta que la de las consolas de anterior generación. En algunas capturas apreciamos una resolución un poco más baja, pero en la mayoría se mantienen esos 1080p. Sin embargo, la calidad de una escena a otra suele variar bastante, especialmente en movimiento, y hay algunos artefactos de imagen en algunos bordes, lo cual sugiere el uso de algún tipo de técnica de reconstrucción. El modo portátil adopta una configuración parecida, aunque en este caso el objetivo de resolución es 720p. Comparados ambos modos uno al lado del otro, vemos que la imagen se resuelve con un poco menos de calidad que en el modo dock, pero obviamente en la pantalla de Switch aguanta mejor el tipo. De hecho, la imagen se ve razonablemente nítida y limpia con la pantalla interna, y muchas escenas destacan de forma especial con el panel de la Switch OLED. Más allá de la resolución, parece que en términos de configuración visual es exactamente igual que el modo dock.

Switch Docked
Switch Portable
...
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S
Switch
Xbox One S

Así pues, ¿qué tal rinde esta versión? Virtuos ha optado por reducir los 60FPS de rendimiento de las consolas de anterior generación a 30FPS en Switch. Dado que 60FPS ya suponían un problema en un hardware exponencialmente más potente, la reducción en el frame-rate resultaba probablemente inevitable. Pero al principio me impresionó mucho el nivel de rendimiento: sí, es un juego a 30FPS, pero se notaba muy consistente, a 30FPS con un frame-pacing estable durante la primera hora de juego. Noté un par de caídas al jugar, pero estas eran mínimas.

El problema es que a medida que seguía avanzando la situación ya no era tan buena. Los pequeños tirones en el frame-rate se hacían más frecuentes, especialmente al moverme por el mundo abierto y al luchar contra los enemigos. Seguía siendo bastante consistente, pero estas pequeñas interrupciones eran sin duda evidentes. Al acercarme al final de Nier Automata, sin embargo, los problemas de frame-rate más pronunciados se convirtieron en algo bastante frecuente. Algunas de las peleas más grandes se movían por debajo de los 30FPS, entre los 20FPS y los 25FPS en los peores momentos. Un puñado de escenarios también provocaban problemas extendidos de frame-rate.

En general creo que el rendimiento es razonable si consideras las posibilidades del hardware y la relativamente buena calidad de los gráficos comparados con los de las consolas de anterior generación. 30FPS es lo habitual, con algunas caídas momentáneas que no degrada demasiado la experiencia, y son realmente las peleas más grandes las que suponen un problema serio, pese a que no son representativas de la acción en general. El modo portátil ofrece resultados parecidos, con un buen rendimiento en general y algunos momentos ocasionales por debajo de 30FPS. Mi impresión es que el nivel de rendimiento es un poco más consistente en este modo, con menos caídas - un aspecto que suele ser común en muchos juegos de Switch.

Resulta evidente que se ha destinado mucho tiempo y esfuerzo para hacer que este port brille. Virtuos ha retocado el juego hasta el punto de que en general se ve muy similar a las versiones de PlayStation 4 y Xbox One, pero en ocasiones se puede ver incluso mejor. El rendimiento no es perfecto, pero sí bueno y consigue mantener los 30FPS la mayor parte del tiempo. Nier Automata es un clásico moderno que vale mucho la pena experimentar, y la consola híbrida de Nintendo ofrece una reinterpretación inteligentemente optimizada para jugarse muy bien fuera de casa.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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Oliver Mackenzie

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