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Probamos Warframe en Switch

Panic Button vuelve a demostrar que son los reyes de los ports para la consola de Nintendo.

Lo han hecho otra vez. El estudio Panic Button regresa con otra impresionante conversión para Switch de un título de la actual generación, el Warframe de Digital Extreme. Ya está disponible en la eShop y es free-to-play, así que si quieres comprobar de primera mano cómo ha trasladado este talentoso equipo la experiencia de PlayStation 4 y Xbox One a la consola híbrida de Nintendo puedes hacerlo sin gastar un duro, y creemos que te va a impresionar.

La historia del propio Warframe es fascinante, y tiene su origen incluso antes de la llegada de Xbox 360. De hecho, el juego que más tarde se convertiría en Warframe fue el primer título de nueva generación que se anunció en la época de PS3 y 360. En su momento se llamaba Dark Sector, el cual se publicó finalmente como algo muy distinto a lo mostrado en su primer anuncio. En algún momento Digital Extremes decidió volver a ese primer trabajo y lo utilizó como base para el juego que tenemos a día de hoy.

Publicado en 2013 junto a las dos consolas de actual generación, Warframe ha evolucionado de forma radical durante los últimos cinco años. El contenido se ha ampliado, el rendimiento ha mejorado y los gráficos han cambiado de forma significativa mientras Digital Extremes añadía nuevas características a su motor propietario Evolution Engine. Con un uso intensivo de efectos de post-procesado como la profundidad de campo bokeh, el motion blur y el bloom, es un juego muy bello, lo cual hace que el trabajo de Panic Button con la versión para Switch resulte todavía más impresionante. En todos los aspectos que importan el juego iguala las características del título existente para PlayStation, incluso llegando a incluir un menú de opciones gráficas tipo PC.

Pero, evidentemente, hay algunos recortes. Podéis esperar ver un filtrado de texturas de menor calidad y efectos de menos precisión (aunque el hecho de que se mantengan elementos como la iluminación volumétrica o los reflejos en espacio de pantalla ya es impresionante de por si), y luego está la resolución. Como ya ocurría con los ports de Doom y Wolfenstein 2 desarrollados por este mismo estudio, se usa resolución dinámica ajustando la cantidad de pixeles en función de la carga en la CPU. Esto es opcional en las versiones para PlayStation 4 y Xbox One, pero en Switch está siempre activo, siendo un elemento clave para hacer posible esta conversión.

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Con gráficos tan elaborados como los de Warframe, el precio a pagar es una gran penalización en la nitidez. Al jugar con el dock hemos visto como la resolución caía hasta 540p desde un máximo de 720p, con una media entre esas dos cifras. En el modo portátil existe el mismo límite superior, pero la resolución cae incluso más, hasta 432p. La configuración visual del juego sigue siendo la misma, pero Panic Button realiza un recorte muy evidente: los reflejos en espacio de pantalla se eliminan por completo, lo cual puede generar algunos problemas con las superficies líquidas.

¿Qué tal aguanta el tipo gráficamente en general? La situación es similar a la de Doom o Wolfenstein: por un lado la presentación es bastante borrosa (especialmente cuando juegas en el televisor grande del salón) y aunque la calidad de imagen en el modo portátil realmente es la misma, parece que aguanta mejor porque el pequeño tamaño de la pantalla ayuda a conseguir que los recortes sean más difíciles de apreciar.

El menú de opciones tipo PC te permite trastear con opciones como la densidad de partículas de la GPU, la oclusión ambiental, el motion blur o la profundidad de campo, pero esto no resulta en una mejora real del rendimiento. En su lugar lo que vemos es un incremento en la resolución cuando el sistema DRS encuentra más recursos libres en la GPU. ¿Nuestro consejo? Deja todo activado, especialmente el motion blur, porque el pequeño incremento en la resolución no compensa la pérdida de algunas de las características visuales de Warframe.

PS4 Pro
Switch
La versión para Switch aguanta bien frente al juego de PS4 Pro, pero los recortes son evidentes: reducción en la resolución, la mitad de frame-rate y sutiles cambios en algunos efectos visuales.
Switch (2018)
PS4 (2013)
Warframe ha cambiado de forma significativa desde su lanzamiento original en 2013. La primera misión se desarrolla en una zona totalmente distinta con otra iluminación y materiales. El port para Switch se basa en la versión actual del juego.
Dock
Portátil
El modo portátil aguanta bien frente a la experiencia con el dock. La resolución puede ser más baja, pero la mayoría de efectos se incluyen en ambos modos.
Dock
Portátil
Los reflejos en espacio de pantalla son una de las características visuales que desaparecen al jugar en modo portátil.

Al igual que los otros juegos que ha llevado Panic Button a Switch, el port de Warframe es viable gracias a que el frame-rate se reduce a la mitad, pasando de los 60FPS en las otras consolas a 30FPS en la de Nintendo, aunque el rendimiento es más consistente que en las conversiones de los juegos de id Software. De hecho, el único momento en el que hemos visto una caída en el rendimiento fue en la sección del hub, donde el frame-rate baja hasta 25-26FPS, independientemente de si juegas en el dock o en el modo portátil, con todos los efectos gráficos activados o desactivados. Seguramente aquí el límite está en la CPU, pero afortunadamente es una excepción y no la regla.

El paso de la acción a 60FPS en PS4 a los 30FPS en Switch se nota bastante y apuntar es definitivamente más difícil, pero una vez te ajustas el juego se juega bien y, al igual que en Doom y Wolfenstein 2, la conversión no hubiese sido posible si Panic Button no hubiese decidido hacer este sacrificio. Reducir el frame-rate a la mitad dobla la cantidad de tiempo que tiene la GPU para renderizar cada frame y reduce la carga en la CPU de Switch. No olvidemos que los desarrolladores solo tienen a su disposición tres núcleos ARM Cortex-A57, operando a tan solo 1.02GHz.

Si se compara con el resto de sistemas la versión para Switch es claramente inferior con cualquier métrica. Sin embargo, también resulta impresionante poder jugar a un título como este en una consola portátil, y la idea de que se mueva con un procesador móvil de hace tres años con una cantidad de energía muy limitada supone un logro técnico impresionante, así como otro punto para Panic Button, que en el espacio de apenas un año ha logrado entregar los ports de Warframe, Doom y Wolfenstein 2. Su próximo proyecto triple A es la conversión de Doom Eternal para Switch, y desde luego no podemos esperar al momento de echarle el guante.


Traducción por Josep Maria Sempere.

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