Mientras surca los cielos a toda velocidad, sorteando todo tipo de obstáculos y acabando con sus enemigos a diestro y siniestro, el protagonista de Kid Icarus no deja de gritar una y otra vez frases del estilo '¡ya era hora de volver!' o '¡cuánto tiempo ha pasado!'. No es algo que diga de forma gratuita, todo lo contrario; desde los tiempos pre-históricos de la NES y de la primera Game Boy que este personaje de la factoría Nintendo inspirado en el ángel de la mitología griega no había tenido la oportunidad de agitar sus alas. Entendemos, pues, esta euforia desmedida con la que se presenta ante el público, y más todavía cuando recae sobre él la responsabilidad de ser el auténtico abanderado de una nueva consola como es Nintendo 3DS.

Kid Icarus: Uprising fue el primer juego de 3DS del que vimos imágenes cuando Nintendo la presentó durante la pasada edición del E3. Durante los veinte años que han pasado desde su última aventura, este retorno ha estado rodeado de expectación y, como tal, no ha estado exento de rumores; hace ya más de un lustro se llegó a comentar que el cancelado Dead Phoenix que Capcom estaba desarrollando para Gamecube iba a ser en realidad el retorno de esta saga, o incluso se dijo que la pequeña desarrolladora española Over the Top Games tuvo que cambiar el nombre original de su NyxQuest: Kindred Spirits (Icarian: Kindred Spirits) para no buscarse problemas con la gran N...

Más allá de los rumores, lo que nos queda es un hecho tan simple como que ya no queda casi nada para que podamos volver a acompañar a Pit en un juego de acción en forma de shooter frenétivo –y en 3D, por supuesto– que hemos podido probar a fondo durante la reciente presentación de Nintendo 3DS en Amsterdam. En la demo jugable se nos da a escoger entre dos niveles distintos que reflejan muy bien la variedad del juego y las capacidades técnicas de la consola. Así, de momento sabemos que nos encontraremos con fases de vuelo al estilo Space Harrier o Sin & Punishment y otras sobre el terreno que recuerdan más al típico hack and slash.

Sobre la historia ha trascendido más bien poco. Sabemos que Pit volverá a enfrentarse a su archi-enemiga Medusa, que, por lo visto ha renacido con más poder –aquí se han estrujado los sesos–, y para combatirla contamos de nuevo con la ayuda de la diosa Palutena, quien nos otorgará todo tipo de habilidades para cumplir nuestra misión.

En cambio, sí que sabemos algo más sobre su peculiar sistema de control, un tema que ha generado controversia, pues no a todo el mundo le ha acabado de gustar cómo se juega. Para mover al personaje usamos el stick analógico –o Circle Pad como le gusta decir a Nintendo–, ahora bien, para apuntar o mover la cámara lo hacemos pulsando sobre la pantalla táctil con el stylus, y finalmente, para disparar podemos emplear cualquiera de los dos botones gatillo. Es un sistema curioso, pero al principio no resulta del todo intuitivo. En las fases de vuelo, donde el escenario avanza automáticamente funciona mejor debido a que no hemos de preocuparnos de mover la cámara, solamente de disparar y esquivar. Advierto un detalle que no es mi agrado –pero claro, todo es cuestión de gustos– y es que prácticamente es mejor mantener el disparo apretado e ir arrastrando la retícula de apuntado sobre la pantalla táctil todo el rato que intentar eliminar a todos los enemigos uno a uno y con puntería.

Acerca del autor

Albert García

Albert García

Colaborador

Albert es periodista especializado en videojuegos desde 2002 y es uno de los fundadores de Eurogamer.es. A la hora de jugar te lo puedes encontrar tanto con un complicado juego de rol o estrategia, como moviendo el esqueleto con un juego de baile. ¡Es un tipo imprevisible!
Twitter: @AlbertGarlo