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¿Vale la pena el nuevo Resident Evil 6 Remastered para PS4 y Xbox One?

Comparamos la remasterización con el original de PS3, 360 y PC.

Son tiempos emocionantes para los fans de Resident Evil. Versiones remasterizadas de las tres últimas entregas de la saga se están publicando en las consolas de actual generación, al tiempo que también se está desarrollando un remake del segundo juego. Resident Evil 6 es la primera de estas remasterizaciones en ponerse a la venta, y el juego presenta en PlayStation 4 y Xbox One mejoras tanto en la resolución como en el frame-rate. Con los recientes remakes de los juegos de GameCube funcionando a 30FPS estábamos un poco preocupados ante la idea de que Capcom hiciese lo mismo con el resto de juego. Afortunadamente no es el caso con Resident Evil 6, un título que ofrece una fantástica experiencia a 1080p60. Pero más allá de la mejora en la resolución y el frame-rate, ¿hay algo más a destacar?

La versión para PC nos proporciona una base sólida para la comparativa, junto con los originales de Xbox 360 y PS3. El juego de PC puede escalar tanto la resolución como el frame-rate, pero aparte de eso no incluye muchas mejoras gráficas más. El mayor incremento en la calidad de imagen lo proporciona un anti-aliasing FXAA3HQ, el cual produce una presentación más nítida. La calidad de los materiales y efectos, sin embargo, sigue siendo la misma.

Las remasterizaciones para PS4 y Xbox One se basan en dicha versión. La resolución es 1080p nativo en ambas consolas, aunque se utiliza otra solución de anti-aliasing por post-proceso, con lo que parece ser una pasada tipo MSAA. En términos de calidad de imagen, en cualquier caso, el resultado final parece virtualmente idéntico al del juego de PC en movimiento, con tan solo un poco menos de cobertura en algunas partes de la escena.

Los materiales y efectos tampoco cambian, aunque hay algunas pequeñas variaciones en la iluminación. En una de las primeras escenas la luz de las farolas se proyecta claramente en el interior de un edificio en PS4 y Xbox One, algo que no ocurre en el resto de plataformas. Un poco más adelante, un plano de la carretera muestra los coches iluminados por las luces de su interior en PC, un efecto ausente tanto en las consolas de actual generación como la anterior. Evidentemente, estas son diferencias muy pequeñas, y la mayoría ni siquiera las llegará a apreciar.

Comparando la remasterización de Resident Evil 6 con las viejas versiones para PC y consolas de anterior generación.Ver en YouTube

Pese a la ausencia de cambios importantes en el arte, la mejora gráfica es considerable si se compara directamente con las versiones 720p para las consolas de anterior generación. En Xbox 360 y PlayStation 3 la resolución, más baja, y el filtro de post-proceso para los bordes tiende a emborronar el detalle de las texturas y a menudo produce un look sucio en las escenas oscuras, algo que no ocurre en la remasterización para Xbox One y PS4. Aquí la resolución nativa 1080p permite extraer más detalle de las texturas de alta calidad, mientras que el uso de una solución de anti-aliasing mucho más refinada evita ese efecto borroso en el artwork. El resultado es una presentación más limpia y nítida que mantiene el look artístico del original, pero que elimina algunas de las limitaciones técnicas que a veces te distraían mientras jugabas.

Pero evidentemente hay pegas en el hecho de que Capcom haya trasladado directamente el arte original y los efectos, sin introducir mejoras en estas áreas. Por lo general la calidad de las texturas se diseñó con una presentación 720p en mente, y a menudo el arte puede mostrarse un poco borroso o incluso pixelado al adaptarse a una geometría de mayor resolución. Esto se puede observar especialmente en los materiales de los escenarios. Los personajes, en cambio, lucen mucho mejor, y su artwork aguanta el tipo bastante bien en comparación.

En lo que respecta al apartado visual, hay un área donde sí se aprecia un cambio importante: el campo de visión estándar, que se abre bastante en comparación con el juego original. Esto hace que se vean más los personajes y los escenarios, y también hace que el juego tenga un look más consistente con los Resident Evil Revelations.

En este sentido parece que Capcom está intentando estandarizar la presentación en toda la saga - y en términos jugables, el espacio extra de la pantalla se ajusta bien a la acción. Sin embargo, también pensamos que el campo de visión más restringido del original ayudaba a crear más tensión y miedo al limitar lo que podías ver. Afortunadamente la compañía japonesa sabe que a los puristas puede no gustarles el cambio, con lo cual han incluido una opción para escoger entre el campo de visión original y el nuevo.

PlayStation 4
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Donde brillan realmente las versiones para PlayStation 4 y Xbox One es en el rendimiento. Aunque la saga siempre ha ofrecido una experiencia inmersiva y divertida a 30FPS, el salto a los 60FPS transforma las sensaciones jugables. Desde Resident Evil 4 los tiroteos han jugado un papel central, y aquí solo doblando el frame-rate ya se obtiene un movimiento suave y un control que responde mejor y es más fiable que antes.

Las versiones para PlayStation 3 y Xbox 360 de Resident Evil 6 sufren caídas casi constantes en el frame-rate, lo cual deriva en tirones que afectan la calidad de la experiencia. Además, la disparidad en el frame-time produce variaciones en la respuesta del control, lo cual hace que el apuntado sea más difícil de lo que debería. El paso a una configuración a 60FPS en PlayStation 4 y Xbox One elimina todos estos problemas, en combinación con una consistencia y fluidez que sacan el máximo partido a la acción del juego de Capcom. Secciones que antes languidecían a 25FPS o menos ahora operan a 60FPS, y la diferencia es enorme.

Ambas consolas alcanzan unos sólidos 60FPS durante largos periodos de tiempo, pero solo PS4 logra mantenerse totalmente estable en ese frame-rate. La experiencia es perfecta en la consola de Sony durante los tiroteos y las escenas con más acción. En cambio, Xbox One mantiene un nivel de estabilidad similar la mayor parte del tiempo, pero hay puntos en los que se fuerza demasiado al motor. Las explosiones y el uso de efectos basados en alpha hacen que el rendimiento se vea brevemente afectado tanto en las cinemáticas como al jugar, con momentos en los que se aprecian pequeños tirones y variaciones en la respuesta del control, con un frame-rate inestable. Estos segmentos parecen menos pulidos y quizás usen una sincronización vertical adaptativa, permitiendo algo de tearing pero evitando un mayor impacto en la latencia del control.

Es un poco decepcionante ver caídas de rendimiento en el hardware de actual generación, pero lo positivo es que solo hemos encontrado un puñado de caídas de frame-rate evidentes a lo largo de varias horas de juego, y el salto a unos 60FPS casi perfectos es una mejora significativa respecto a las versiones de anterior generación. Un frame-rate mucho más alto hace que sección que antes casi eran injugables ahora se puedan disfrutar, gracias a la eliminación de los cuellos de botella tecnológicos.

1080p y 60FPS. Esa métrica es perfecta en PlayStation 4, con tan solo pequeñas fluctuaciones en Xbox One. Aquí comparamos la remasterización con el original de Xbox 360, y la mejora es sustancial.Ver en YouTube

El paso a 1080p60 no corrige algunas de las discutibles decisiones de diseño de Resident Evil 6, pero sí supone una gran mejora en el núcleo de las mecánicas jugables, un área en la que el juego siempre fue sólido. Los inestables frame-rates de PS3 y 360 desaparecen con una fluida presentación a 60FPS, proporcionando tiroteos que responden mejor y una experiencia mucho más fluida. Es algo que cambia por completo al juego y que permite disfrutar de aspectos del juego que antes no eran demasiado buenos por culpa de los problemas de rendimiento. Esto es algo que ponen sobre la mesa tanto las nuevas remasterizaciones para consolas de actual generación como la versión de PC.

De las dos consolas, PlayStation 4 es la que ofrece una experiencia 1080p60 más sólida y, por lo tanto, la que tiene la mejor versión del juego. Sin embargo, la versión de Xbox One aguanta el tipo la mayor parte del tiempo, siendo una buena conversión también. Sin mejoras gráficas más allá del frame-rate y la resolución, la versión PC también es muy recomendable y capaz de ofrecer 1080p60 en equipos no demasiado potentes. La experiencia es básicamente igual que en PS4 y Xbox One, en dicho aspecto.

En general, la primera de las tres remasterizaciones que prepara Capcom ofrece buenos resultados en ambas consolas y nos permite ser optimistas de cara a los otros dos juegos que llegarán en los próximos meses. Imaginamos que Resident Evil 5 será un port sólido de la excelente versión de PC, pero en el caso de Resident Evil 4 somos más cautos. La anterior versión HD para PlayStation 3 y Xbox 360 no llegaba a 720p y tampoco lucía igual que el original de GameCube, aunque sigue siendo el mejor port disponible hasta la fecha. Dada la problemática historia que tienen las versiones de este clásico, esperamos que Capcom se tome su tiempo y por fin publique la versión definitiva que los fans llevan esperando largo tiempo.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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