Pokémon: Let's Go! Eevee

Let's Go sorprende por ser tan profundo y complejo como cualquiera de las otras entregas, esforzándose particularmente por la accesibilidad.

Pokémon: Let's Go lidera las listas de ventas en Japón

Switch vende más de 200.000 unidades.

Está claro que en Japón tienen predilección especial por Pokémon: la llegada de Pokémon Let's Go Pikachu / Eevee ha catapultado las ventas de Nintendo Switch, que ha pasado esta semana de las 200.000 unidades, superando en 150.000 al dato de la semana anterior.

Análisis de Pokémon: Let's Go, Pikachu/Eevee!

Me perdonaréis que comience este análisis con algo tan manido como una anécdota de la infancia, pero es que no creo que se me presente jamás una ocasión más apropiada para utilizar este recurso. Resulta que a mis familiares les encanta recordar - en cumpleańos, celebraciones, ya sabéis - que cuando yo era nińa tendía a volver una y otra vez sobre las mismas cosas: releía los libros, volvía a ver las películas y, por supuesto, rejugaba los videojuegos una y otra vez, llegando incluso a volver al principio nada más terminar para disfrutar la experiencia de nuevo. Hice esto con los primeros libros de Harry Potter y con la película El Jorobado de Notre Dame en varias decenas de ocasiones; mi equivalente en píxeles a esto fue el juego Pokémon Amarillo, que llegué a empezar y terminar más de cuatro veces en un mismo verano, consumiendo pilas en mi consola como si las fuesen a prohibir mańana. Creo que viene particularmente al caso porque precisamente en los primeros compases de Amarillo nos encontramos con una diatriba un poco extrańa que no sucede en Rojo y Azul: el primer líder de gimnasio se especializa en el tipo Roca, ante el que nuestro Pokémon inicial, el ultracarismático Pikachu, no sólo es débil sino totalmente inútil. Impactrueno, nuestro mejor ataque, no tiene ningún efecto sobre Geodude u Onix, y la altísima defensa de estos dos bichos hace que apenas podamos hacerle un par de rasguńos con el ratoncito amarillo.

Los lectores familiarizados con la saga estarán pensando ahora mismo que la forma más sencilla de vencer aquí es, simplemente, entrenar a un Caterpie para que evolucione en Butterfree, aprenda el ataque Confusión, y les destruya con un solo golpe. A mi yo de seis ańos esto no se le ocurrió nunca, así que su estrategia consistía en entrenar a Pikachu hasta el nivel quince, donde aprende Doble Equipo, un ataque que, utilizado reiteradamente, sube tanto la evasión de Pikachu que es prácticamente intocable por las embestidas del oponente. Después, intentaba minar poco a poco la vida de los enemigos con mis ataques, que apenas si les arańaban uno o dos puntos de vida por turno. Era un proceso lento, reiterativo, tedioso, y si nunca descubrí que había una forma más sencilla de hacerlo es porque no vi necesario encontrarla: la propia repetición me parecía intrínseca a la esencia de Pokémon. Cualquier partida que se precie nos exigirá derrotar a los mismos oponentes una y otra vez, seguidos, sin hueco para respirar o hacer otra cosa. Muchas veces pasaremos horas subiendo de nivel a nuestro equipo dando vueltas sobre la hierba alta, sin pensarlo mucho, y avanzando en los combates pulsando el botón A sin apenas prestar atención a lo que estamos haciendo. Con toda su estética cuqui, sus carismáticos personajes, y el hecho de haber cohesionado las infancias de una generación, Pokémon no deja de ser un RPG: uno que nos exige un nivel enorme de compromiso, de adquirir experiencia y subir de nivel para superar los desafíos.

En ese sentido, Let's Go Pikachu y Let's Go Eevee cumplen exactamente con lo que esperaríamos: son juegos que consisten en repetir las mismas acciones una y otra vez.

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Artículo destacadoAvance de Pokémon: Let's Go Pikachu / Eevee

Nos adentramos en las dos primeras horas de Let's Go.

Es una pena que Kanto Airways no tenga un programa de puntos. A estas alturas he estado en la región fundacional de Pokémon muchas veces. En Rojo, Azul y Amarillo; y de nuevo, para mi agradable sorpresa, en Oro, Plata y Cristal; una vez más en los remakes Rojo Fuego y Verde Hoja, y por supuesto también en la serie de televisión, si es que eso cuenta. Y eso por no mencionar los eventos de Kanto de Pokémon Go, que están siempre activos.

De sobra es conocida la estricta reputación de Nintendo a la hora de proteger sus propiedades intelectuales. En los últimos meses hemos visto cómo ha interpuesto demandas a distintas webs de emulación, y muchos creen que la compańía ha sido la responsable indirecta del cierre de la mítica web EmuParadise. Ahora se ha centrado en otro objetivo: Pokémon Essentials, la herramienta para crear entornos del mundo de Pokémon.

Durante nuestra visita al stand de Nintendo en el E3 pudimos pasar unos minutos con Pokémon Let's Go Pikachu. Esta especie de reboot de Pokémon Amarillo con elementos de Pokémon Go ha dado mucho que hablar (no nos extrańaría que desde el estudio decidiesen anunciar un Pokémon para 2019 de forma anticipada pensando en ello) debido a la vuelta a Kanto, con los Pokémon originales, y a la ausencia de combates en la hierba alta.