Avance de Sniper Ghost Warrior 2

¿El perfecto juego de serie B?

Los videojuegos, dicen, suelen ser bastante tontos, atrapados en una eterna adolescencia y obsesionados con la sangre y el gore. Algunos juegos son más tontos que otros, y a algunos tampoco parece preocuparles demasiado su más que evidente falta de luces.

Ese es, sin duda, el caso de Sniper Ghost Warrior 2, un lerdo pero simpático shooter en primera persona que tiene el intelecto de una película de los 80 hecha directamente para vídeo. Pero lo más importante es que parece que también tiene todo el encanto de aquellos clásicos en VHS. Ayuda, quizás, que las expectativas sean más bien bajas para la secuela de un juego original que era bastante malo pero que vendió bastante bien.

La premisa del primer Sniper Ghost Warrior era muy simple: centrar todo el juego en uno de los momentos cumbre de Modern Warfare, en el sigilo del francotirador y la tensión que se puede cortar con un cuchillo. La ejecución de ese concepto, sin embargo, dejaba bastante que desear.

Pero el rapapolvo de la crítica no ha desanimado a sus creadores. Un precio más bajo de lo habitual y el hambre por más pólvora tras el vacío que dejó Modern Warfare 2 convirtió a Sniper en un inesperado éxito comercial, y ese dinero convirtió a City Interactive en un pequeño imperio, del cual esta secuela es una consecuencia directa.

Con el dinero llega también la ambición, así que en esta ocasión City Interactive está intentando hacer un shooter triple A. La verdad es que parece perseguir algo que no debería: esto es un juego que recuerda a una película de serie B, aunque al menos es una película de serie B con unos valores de producción menos risibles.

El paso al CryEngine es el principal titular, y es una base fuerte sobre la que trabajar. Obviamente la jungla y el follaje se ve tan bien como esperarías en el motor que permitió hacer un juego como Crysis, y los entornos urbanos tampoco se ven nada mal. Las calles de una Sarajevo reducida a escombros por la guerra están representadas con una fidelidad que tan sólo se ve afectada por un inestable frame-rate en Xbox 360 (algo que nos aseguran estará arreglado cuando el juego llegue a las tiendas en agosto).

Sniper 2 Ghost Warrior seguirá siendo un juego de gama budget, pero al menos tendrá unos valores de producción mucho mejores.

Todo esto está envuelto por una historia francamente ligera: encarnas a Cole 'Sandman' Anderson, un francotirador de las fuerzas especiales que aprendió a disparar en el ártico, y que al parecer creció con los nativos americanos. Es un cúmulo de clichés del cine de acción que tiene un extraño atractivo.

De todas formas el verdadero protagonista de Sniper Ghost Warrior 2 es otro. Mientras que en el primer juego se trata de neutralizar el mórbido atractivo de un disparo a la cabeza colocado con precisión desde la lejanía, aquí se hace una representación muy directa en la que no falta nada de convicción.

Al disparar han añadido una satisfactoria sensación de peso, y todo se muestra con una teatral linea balística. En ciertos tiros se activa una bullet-cam, en la que verás el proyectil avanzando lentamente hasta llegar a su objetivo. Un rifle del calibre 50 puede hacer cosas terribles a un ser humano, y eso es algo en lo que Sniper Ghost Warrior 2 no se corta nada a la hora de enseñárselo al jugador.

Los impactos acaban en deliciosas piruetas o, si has disparado a otro lugar, en dolorosos golpes. La posibilidad de desmembrar a los enemigos recuerda a los placeres culpables de Soldier of Fortune, con brazos y piernas saltando por los aires al apuntar correctamente, e incluso hay cierta ventaja táctica: un disparo en el pecho provocará gritos y la alerta de otros enemigos, pero un tiro a la cabeza es tan ideal como silencioso.

Es el tipo de cosa que puede ser macabra e incluso un poco de mal gusto si no fuese por la exageración de la que hace gala todo el juego. Hay un toque muy típico de Hollywood en la acción, y ayuda que parezca que los enemigos estén sacados de una película de acción de los 80. "Creo que acabo de ver un fantasma", dice un soldado con un acento que parece entre escocés y serbio mientras acechas en una densa selva de Filipinas. "¿Has estado bebiendo?", le pregunta su compañero. "Por supuesto que he estado bebiendo".

Los elementos de sigilo también han mejorado, y un mini-mapa te muestra los conos de visión de los enemigos para calcular sus rutas. Es simple pero efectivo, y sugiere que la tensión que faltaba en el primer juego sí estará presente en Sniper Ghost Warrior 2. Un modo de dificultad extrema enfatizará esa tensión, eliminando el mini.mapa y dando mayor importancia a la influencia de la velocidad del viento en tus disparos.

Así que los tiroteos, que son lo más importantes, parecen divertidos y también incluyen un par de nuevas florituras. Corre una gran distancia y tendrás que esperar unos segundos para recuperar el aliento y poder así aguantar la respiración para mantener estable la mirilla.

Desde luego eso no sugiere que Sniper Ghost Warrior 2 no vaya a ser otra cosa que derivativo, pero al menos esta vez parece que lo es en el buen sentido, un shooter que adopta todos los clichés del género con una sonrisa y que te guiña el ojo con cada disparo a la cabeza. Es un juego que no se avergüenza de ser tonto, y por lo que hemos visto eso le sienta la mar de bien.

Comentarios (2)

Ya no se pueden publicar más comentarios. ¡Gracias por tu aportación!