Halo 4 Análisis

Análisis de Halo 4

Análisis de Halo 4

Vuelve el Jefe.

Parece que fue ayer, pero la verdad es que llevábamos ya cinco años sin estar en el pellejo del Jefe Maestro. Muchas cosas han pasado desde entonces, cuando la primera trilogía de Halo se cerraba con la tercera parte: han pasado ODST y Reach, y con ellos la serie ha pasado de manos de Bungie a 343 Industries, un estudio que no sólo tiene en sus filas a mucha gente que estuvo implicada en Halo desde el principio sino que demuestra el interés de Microsoft, encargados de montar y sostener a 343 desde sus inicios en 2007, por mantener viva la llama creativa y económica de su juego estrella. También se consolidó Halo como franquicia competitiva de primer nivel en torneos profesionales a nivel mundial, algo hasta hace no tanto impensable para un shooter de consola. Esta cuarta parte posiblemente sea el último Halo que veamos en Xbox 360, pero 343 se han encargado de que tengamos para rato.

Con un Jefe Maestro desaparecido en combate y una Cortana con fecha de caducidad arranca la campaña de Halo 4, sólo una de las muchas porciones que componen el juego. Desde hace un tiempo sabemos ya que las comparaciones en este caso no son odiosas: está totalmente buscado el parecido con anteriores juegos de la serie, y la intención de resumir, por así decirlo, la anterior trilogía y servir de punto de partida para la que está por venir no empaña un modo historia donde los usos y costumbres del universo Halo vuelven con fuerzas renovadas. Si de algo puede presumir la serie es de haberse mantenido fiel a sus principios; lejos de adaptarse a las tendencias, Halo 4 prefiere continuar por el camino que empezó el primer juego casi al pie de la letra y buscar frescura principalmente por medio de armas y enemigos nuevos.

"Parece que fue ayer, pero la verdad es que llevábamos ya cinco años sin estar en el pellejo del Jefe Maestro."

Leer más...