Imitado por muchos, superado por ninguno, el clásico y absolutamente genial juego de puzzles geométricos de Alexei Pajitnov ha alcanzado la cifra de ciento veinticinco millones de copias vendidas desde 1984. La aparente simplicidad de su diseño, elegante y minimalista, y la profunda inteligencia y versatilidad de su sistema de juego siguen haciendo de esta joya de la historia lúdica de la humanidad una referencia total para cualquiera que esté mínimamente interesado en pasárselo bien.

Felicidades, señor Pajitnov, y gracias. Ni todo el oro del mundo podrá pagarle la cantidad de horas de diversión y de estímulo intelectual que le ha ofrecido al género humano.