GTI Club + Rally Cote D'Azur

El abuelo de los sandbox de conducción.

Hace años, los aficionados al cine recurrían al videoclub en busca de cintas modestas (o de serie B directamente), huyendo de las películas comerciales con grandes artificios que se proyectaban en las salas de cine. Irónicamente, esta situación se ha trasladado al mundo del videojuego, donde los servicios de descarga tipo Wiiware o Xbox Live Arcade se han convertido en un oasis de juegos modestos o retro y obras indie que contrastan con los juegos de gran presupuesto que se venden en las tiendas. Es en este particular ecosistema en el que Konami ha decidido resucitar con éxito una de sus recreativas más memorables y al mismo tiempo más injustamente olvidadas.

Buena parte del mérito es atribuible a Sumo Digital, una compañía que ya demostró su buen hacer al convertir a formato doméstico el Out Run 2 de SEGA. Este pequeño estudio británico ha conseguido no sólo captar la esencia de la recreativa original de Konami, sino proporcionarle un buen lavado de cara y dotarle de un modo multijugador online que ofrece horas y horas de diversión.

Lo primero que salta a la vista son sus gráficos a 720p y (casi siempre) 60 frames por segundo. Eso, claro, siempre que hubieses visto el juego original, porque de no ser así lo único que verás es un apartado gráfico muy pobre para los estándares actuales. Tampoco es que Konami nos esté engañando (se han limitado a coger como base un juego de 1996, le han aumentado la resolución y han pulido un poco texturas y modelos), pero resulta obvio que los gráficos no son lo que más destaca de GTI Club+. Como tampoco destaca el sonido, con escasos efectos y melodías propias de ascensor, tanto por su simplicidad como por lo repetitivas que resultan.

Es la propia jugabilidad, más propia del siglo pasado, el punto más importante del juego de Konami. Olvidad el comportamiento realista y esperad una mecánica que premia la precisión en su particular control arcade, que hace especial hincapié en el uso del freno de mano. Olvidad los efectivos y precisos sistemas de detección de colisión de los que hacen gala los títulos actuales: aquí veréis a los coches rebotar contra los obstáculos sin recibir daño alguno, como autos de choque. Y en los niveles más difíciles olvidad la IA más humana: en GTI Club+ la máquina ni tiene piedad ni comete errores. ¿Todo eso es malo? rotundamente no. Es posible que los jugadores más jóvenes que no disfrutaron de la época dorada de los Out Run y compañía no terminen de verle la gracia, pero el resto de jugadores agradecerá el sincero revival que ofrece GTI Club+. Y lo que es más importante, el juego es divertidísimo; más que la mayoría de juegos que puedas encontrar en tu tienda habitual. Quizás técnicamente roce lo mediocre, pero jugablemente es una joya.

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Hoy, gracias a títulos como Burnout Paradise o Motorstorm, ya no nos es extraño ver un arcade de conducción con atajos y rutas alternativas, pero GTI Club fue uno de los pioneros en su implementación. El pequeño pueblo de la Costa Azul representado en el juego, plagado de recovecos y callejuelas, sirve como base para los tres niveles de dificultad del modo para un jugador. La diferencia estriba en que mientras en el modo normal el trazado está muy prefijado, no hay tráfico y tan sólo posee cuatro o cinco atajos, en el modo muy difícil no sólo tendremos que evitar el tráfico sino que también deberemos escoger la mejor ruta para llegar hasta la meta, puesto que la ciudad entera estará abierta cuando empiece la carrera. Pero a pesar de las muchas y variadas posibilidades que ofrece un entorno abierto, el pueblo es francamente pequeño... y es el único disponible. Entendemos que la idea era hacer un remake del arcade original, pero un único y pequeño circuito, por muchas variantes que tenga, se nos antoja escaso.

La gran decepción es sin duda la falta de un modo multijugador a pantalla partida para todos aquellos que no se conecten habitualmente a la PlayStation Network. Dada la propia naturaleza arcade de GTI Club, el juego es ideal para partidas cortas cuando quedemos con nuestros amigos en casa para tomar unas cervezas. Aunque al menos el depurado modo online compensa la perdida del multijugador local: el juego es en todo momento fluido y no muestra rastros de lag, y todas las variantes de juego (especialmente el modo bomba) ofrecen diversión y retos a partes iguales. Al contrario que el modo para un jugador, el online de GTI Club+ siempre tendrá algo para ofrecernos y además debemos tener en cuenta la promesa de Konami de nuevos coches y circuitos descargables en un futuro. Si cumplen su palabra, el juego de Sumo Digital tiene todos los números para convertirse en uno de los más jugados en la PSN.

En una época en que los juegos de conducción tienden más hacia la simulación que al arcade, GTI Club+ ofrece un acercamiento mucho más puro, directo y accesible al género, adornado con un mal disimulado componente de nostalgia. A pesar de sus carencias (que no son pocas), el título de Konami triunfa en su principal objetivo: ofrecer un juego divertido y adictivo al estilo de la vieja escuela. Y si además tenemos en cuenta su ajustado precio (12,99 euros), no se nos ocurre ni una sola razón de peso por la cual no debáis hincarle el diente.

8 /10

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Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.

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