Halo: Reach, uno de los juegos de Xbox 360 que han aterrizado en Xbox One gracias a la nueva retrocompatibilidad, llevaba desde diciembre dando problemas a muchos usuarios principalmente con su tasa de imágenes por segundo.

Microsoft, que al poco reconoció los problemas de rendimiento, aseguró que ya estaba trabajando en una solución. Ayer finalmente la compañía lanzó una nueva actualización para el juego, de 730MB, que parece solucionar estos problemas mediante un mejor anti-aliasing y un ratio de fotogramas por segundo estabilizado.

Halo Reach es el último juego de la saga Halo retrocompatible en Xbox One después del lanzamiento de Halo: The Master Chief Collection. Después del lanzamiento de Halo Reach, todos los juegos de Halo ya se pueden jugar en Xbox One.

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