Two Point Hospital

Juraría que ya lo he mencionado alguna vez por aquí, pero uno de mis episodios preferidos de House es aquel en el que la cámara sigue a la doctora Lisa Cuddy a lo largo de una jornada maratoniana. Es un episodio que aleja el foco de la estrella, del genio, del diagnosticador de intelecto sobrehumano que arrebata a inocentes jovencitos de las garras de la muerte y consigue que los lisiados se levanten y anden, y lo centra en el que verdaderamente se come el marrón: el gestor, gestora en este caso, que debe lidiar con las tormentas de ego producto de tanto milagro mientras consigue renovar con la aseguradora conservando un bonus del 20% y se asegura de que la canguro no prenda fuego a su casa. Es un episodio brillante por ritmo y ejecución, y también un fenomenal ensayo sobre el stress, la responsabilidad, y lo amargo que resulta que unos carden la lana y otros se lleven la fama. Sobre el papel Two Point Hospital es un juego que debería tratar sobre todas estas cosas, y por eso desde un principio contaba con mi atención.

Artículo destacadoAvance de Two Point Hospital

El sucesor del mítico Theme Hospital.

Una simpática melodía empieza a sonar, mientras la vista isométrica de un hospital aparece en la pantalla. Tu centro de salud todavía no tiene habitaciones y ni mucho menos pacientes, pero necesitas una mesa de recepción. Es angular y púrpura, y la colocas frente a las puertas de cristal del lobby, lista para que llegue la gente. Ahora necesitas una recepcionista, y quizás un par de plantas para decorar el ambiente. También unos bancos, claro; me gusta colocarlos en dos filas bien ordenadas, una detrás de la otra. Y luego toca contratar a doctores, construir la oficina del administrador y una farmacia, así como buscar enfermeras de apoyo. Un operario de mantenimiento para regar las plantas y hacer algunas chapucillas. Una máquina expendedora. Así empiezaba cualquier partida a Theme Hospital, y así empieza también cualquier partida a Two Point Hospital.