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Patapon 2

De la genialidad a la excelencia.

Constantemente, la industria del videojuego es acusada de hipócrita, de estar infectada por la secuelitis aguda, que si lo único que interesa es rentabilizar al máximo las franquicias para sacarnos los cuartos, que si patatín...¡que si Patapon!

El caso es que ésta segunda parte que nos ocupa viene a demostrar lo bien que se pueden llegar a hacer las cosas con un poquito de cabeza y buenas intenciones. Manteniendo el mismo esquema de control que su predecesor, Patapon 2: Don Chaka es un título que combina la pulsación rítmica de botones junto a altas dosis de estrategia. Un auténtico must have para los usuarios de PSP que nos vuelve a regalar una banda sonora antológica y enormemente vitalista a cargo de Kenmei Adachi (quien ya hiciera lo propio en LocoRoco) junto al excepcional diseño conceptual del artista Rolito.

Lo mejor de todo es que esta propuesta agradará tanto a los que ya la amaron con su primer episodio como a los recién llegados; para estos últimos es obligado hacer un breve resumen de su jugabilidad antes de meternos en friegas mas densas. Y para hacerlo es necesario mencionar el Kuchi shōga, o lo que es lo mismo, el sistema fonético usado por los japoneses para pronunciar sonidos de percusión. Algo así como el chim, pam, pum ibérico pero en versión oriental, solo que aquí se toma el espíritu inicial para crear un lenguaje nuevo que sea reconocido de charco a charco.

Nosotros somos LA deidad del pueblo Patapom, esos adorables seres monocromáticos con ganas de marcha que sólo responden a nuestras ordenes a golpe de tambor. El desarrollo de la aventura es en un delicioso 2D de colores planos totalmente horizontal, donde acciones tan básicas como avanzar o atacar se realizan combinando los botones cuadrado (pata) y circulo (pon) siempre que mantengamos el ritmo. Para caminar será tan fácil como hacer “pata,pata,pata,pon”, y para lanzarnos hacia el enemigo basta con “pon,pon,pata,pon”. Simple, ¿verdad?

El músico Kenmei Adachi y el artista Rolito vuelven a llevar la batuta y los pinceles respectivamente.

Uno de los valores más meritorios de este UMD (que en breve también aparecerá vía descarga a través de Playstation Store) es su capacidad para que empaticemos en cuestión de pocos segundos con la odisea que nos propone. El maremágnum de fábulas sacadas directamente de la mitología africana, shintoista o india se torna mágico gracias a su diseño aparentemente desenfadado. Guiaremos a “nuestro” pueblo atravesando desiertos, bosques, llanuras y hasta los mismísimos cielos, combatiremos a espíritus y fuerzas de la naturaleza, nos adentraremos en civilizaciones olvidadas y rescataremos a héroes que la historia enterró en sus páginas.

Naturalmente, el impacto inmediato de Patapon 2 radica casi exclusivamente en ese sistema de control basado en la combinación de variables rítmicas, las cuales han sido calcadas de su primera entrega junto a puntuales novedades que lo hacen, si cabe, más adictivo aún. El botón triangulo corresponde a la acción “chaka”, idónea para movimientos defensivos, mientras que equis (don) se utiliza para invocar milagros. El desarrollo de sus misiones (izquierda a derecha hasta llegar a un punto de control) sigue la tónica marcada anteriormente, contando con efectos climáticos (viento, lluvia, nieve) que afectan de manera decisiva al combate. Existen estructuras mucho más numerosas a mitad de camino, formaciones de piedra, grandes bestias que ocupan buena parte de la pantalla...como se puede comprobar desde las primeras misiones, todo ha sido mejorado y multiplicado sabiamente.

De nuevo, escuchar las voces de nuestros súbditos y observar los matices de expresividad que son capaces de mostrar es delicioso, sí, pero todo ello correría el riesgo de convertirse en algo repetitivo pasadas las horas si el juego no contara con altas dosis de estrategia.

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