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Jetpack Joyride

Vuela y no mires atrás.

Ay, la crisis económica, la plaga sin aparente fin que vivimos hoy en día. Nadie está libre de ella, todo el mundo sufre sus consecuencias de alguna u otra manera, sobre todo el proletariado. Tomemos como ejemplo a Barry Steakfries, un vendedor a puerta fría que ve como sus ventas se han desplomados a niveles de la Edad Media. No parece haber esperanza, ni alegría. Hasta que un día llama a la puerta de un laboratorio supersecreto, ve un jetpack a través de la ventana, irrumpe dentro por la fuerza y se larga con el jetpack en la espalda. Así empieza Jetpack Joyride.

Lo sé, el trasfondo de Jetpack Joyride no es muy profundo que digamos pero, como la mayoría de los "juegos para cagar", eso no es lo importante, sino que lo que debe primar es la diversión rápida, de fácil consumo y reutilizable. Y este juego de Halfbrick, creadores del famoso Ninja Fruit, cumple todo esto con creces y enriqueces.

Este juego simplemente es simple y frenético, ideal para los ratos muertos o de defecación.

Roberto Pastor, Multipremiado

Siguiendo la mejor filosofía de control para un juego táctil, que establece el control con un simple toque de pantalla (recordad, es un juego para iPhone, iPad e iPod Touch), debemos controlar a Barry por un pasillo sin fin con el objetivo de llegar lo más lejos posible. Desconozco si dicho pasillo tiene realmente un punto final, aunque a juzgar por las máximas puntuaciones que se muestran en Game Center el tope parece estar en los 30000 metros. Y digo que lo desconozco porque recorrer el pasillo del laboratorio no es como pasear por el Ikea un lunes por la mañana, para nada.

Hay muchos tipos de obstáculos en el camino de Barry: rayos láser, misiles, corrientes eléctricas… anda, pues no eran tantos tipos de obstáculos. Lo que si abunda es la cantidad de estos y la complejidad en su colocación a medida que avanzamos metros corriendo o volando con el jetpack.

Como mencionaba antes, el control del jetpack es muy sencillo. Barry avanzará solo y sin pausa, aumentando la velocidad progresivamente. Con un toque de la pantalla activaremos el jetpack para elevar a Barry. Lógicamente, si mantenemos la pantalla pulsada Barry se elevará más. Con este control, deberemos esquivar todos los peligros que se nos pongan por delante, a la par que recogemos monedas y fichas para jugar a una máquina tragaperras una vez muera Barry (porque morirá), mientras cumplimos ciertos objetivos que el juego establece.

Conforme cumplamos estos objetivos, el nivel de Barry aumentará y con ello las monedas de recompensa que recibiremos para poder comprar nuevos jetpacks, ropa nueva para Barry, ventajas o mejoras para los vehículos especiales que encontraremos durante nuestro recorrido. Por supuesto, podemos ir a lo fácil y pagar nuestros buenos euros para conseguir monedas extras y así evitarnos la tarea de jugar una y otra vez, pero la verdad, con lo divertido que es Jetpack Joyride, lo veo realmente innecesario.

Este juego simplemente es simple y frenético, ideal para los ratos muertos o de defecación. Nos reta a ser mejores, ya sea por batir nuestro propio récord, el de nuestros amigos (si los tenemos) o por el simple hecho de conseguir todos sus logros, la metadona moderna.

Yo de vosotros, me haría con Jetpack Joyride ya mismo, aunque yo no puedo hacerlo porque ya lo hice para hacer esta review en la que os digo que yo compraría ya Jetpack Joyride pero que no puedo hacerlo porque… Joder, que son sólo 0,79 euros!

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Roberto Pastor

Colaborador

Equipo Game Over: Redactor en Game Over, Alicantino de pura cepa, jugador compulsivo desde los 8 años y amante de muchas cosas divertidas como los videojuegos, el cine, los comics, el manganime y otras cosas mal vistas. No le gustan los juegos deportivos porque provocan obesidad.

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