Shadow of the Tomb Raider Artículos

Artículo destacadoEntrevista con Rhianna Pratchett

"Las protagonistas femeninas no son las únicas que han tenido problemas en la industria: los masculinos también tienen un problema de diversidad."

Uno de los grandes reclamos del festival Fun & Serious en su edición de este año era la presencia de Rhianna Pratchett, una de las plumas más valoradas de la industria y la responsable de insuflar vida a personajes tan celebrados como Faith, la Nariko de Heavenly Sword o la mismísima Lara Croft. Tocaba chalar de protagonistas femeninas, por supuesto, pero no quisimos dejar pasar la ocasión de atacar otros temas candentes, como el papel de la narrativa en el videojuego actual o esa tendencia a humanizar antiguos iconos que tan buenos resultados de crítica - y financieros- parece estar cosechando.

En los minutos finales de una reciente entrevista publicada en el canal de Youtube de esta santa casa, la que fuera pluma y principal cabeza visible en el proceso creativo de la saga Uncharted, Amy Hennig, jugueteaba con una idea que muchos calificarían de chaladura: un juego de la saga que se atreviera a eliminar los disparos. Para más señas hablaba de Uncharted 4, o más concretamente de su primera mitad, esa historia sobre la nostalgia, la madurez y las facturas sin pagar que todos conocemos bien y en la que simplemente quedaba raro llevar una pistola al cinto. Hablaba de disonancia ludonarrativa, de coherencia, de ritmo, y también de algunos temas más serios como la banalización de la violencia y los tiroteos en institutos, pero quizá su sentencia más demoledora llegaba casi al final: "es un videojuego, qué le vamos a hacer".

El 14 de septiembre, con la publicación de Shadow of the Tomb Raider, terminará la nueva trilogía - y reinicio - que explica la historia de origen de Lara Croft, un personaje que en 1996 revolucionó la industria y que poco después se convirtió en todo un icono pop global que aparecía incluso en el gigantesco videowall de la megalómana gira PopMart de U2 mientras Bono cantaba Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me, pero que la sobreexplotación y la secuelitis amenazó incluso con destruir antes de tiempo. El estudio Crystal Dynamics fue el encargado de corregir su rumbo tras la debacle de El ángel de la oscuridad, y tras varios intentos siguiendo la fórmula clásica (los notables Legend, Anniversary y Underworld), decidieron dar carpetazo y empezar desde cero, dejando los vicios adquiridos atrás y optando por un estilo más cinemático. El resultado fue, seguramente, uno de los mejores reboots que hemos visto de una importante saga de videojuegos.