Persona 3: Dancing Moon Night

P3D y P5D son buenos juegos de ritmo que brillan cuando conectan emocionalmente con el jugador.

Análisis de Persona 3: Dancing in Moonlight y Persona 5: Dancing in Starlight

Recuerdo a la perfección el día en que se mostró el primer trailer con gameplay de Persona 5: estaba en una oscura sala de estudio y tenía que disimular que no estaba con un trabajo de la carrera, sino viendo un concierto de J-Pop, a pesar de que los continuos cambios de iluminación de la pantalla evidenciaban que no estaba precisamente con AutoCAD. Tras varios años sin mostrar más que misteriosos teasers, Atlus aprovechó uno de sus eventos estrella para publicar el vídeo: el Persona Super Live. Un concierto que llena un estadio con fans que esperan durante horas para escuchar temas de la saga con las voces originales: Yumi Kawamura y Lotus Juice (Persona 3), Shihoko Hirata (Persona 4) y Lyn (Persona 5). Es imposible separar estos juegos de rol de la música que les acompaña, que supone un fenómeno fuera del medio donde nacieron y que, en los Persona Dancing, ha encontrado un lugar donde ser celebrada de vuelta en el mundo del videojuego.

Persona 3: Dancing in Moonlight y Persona 5: Dancing in Starlight abandonan la idea de Persona 4 Dancing All Night de introducir una nueva historia canónica dentro del universo de sus juegos y optan en su lugar por una aproximación más sencilla: los protagonistas de cada juego viajan durante una noche en el Club Velvet de la mano de las vigilantes de las respectivas Velvet Room: Elizabeth en P3D y Justine y Caroline en P5D. Tras el éxito de Margaret en P4DAN han decidido realizar una competición entre los dos elegidos y sus amigos para demostrar quién es el mejor equipo bailando. Todo esto está ocurre en un sueño que olvidarán al despertar y donde las reglas del tiempo y el espacio funcionan diferente, así que desde Atlus no tienen que preocuparse por la continuidad ni nada parecido.

En lugar de contar la historia en formato Visual Novel como P4DAN, estos dos juegos optan por acudir a los Social Link. A base de conseguir objetivos de distinto tipo desbloqueamos conversaciones con nuestros compañeros que avanzan el argumento, pero que al final son más que nada una excusa para pasar un poco más de tiempo con unos personajes hacia los que el juego sabe perfectamente que tenemos cierto cariño. En el modo historia de P4DAN parecía que las canciones eran las recompensas por asistir a la historia; aquí sucede justo lo contrario, que el juego nos da pedacitos de historia por jugar. Es, como curiosidad, el primer título de la franquicia que viene traducido al español; no sé si dependerá del éxito de este juego que eso se convierta en norma.

Leer más...