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Isako

Colaborador

Equipo Game Over: Coodirector en Game Over (radio) desde 1999, donde comenzó haciendo vocecitas irritantes y, hoy día, sigue haciendo exactamente lo mismo, pero en varios medios de comunicación. Se define a si mismo como "comunicador audiovisual friki"; sus amigos le definen como "el pesao ese". Los rumores dicen que está casado con un ordenador MSX desde 1986.

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Max Payne 3

Yippie ki yay, Chow Yun Fat.

Super Mario 3D Land

Una oportunidad fallida de demostrar el poder de las tres dimensiones.

Modern Warfare 3

Lo bueno, si explota, dos veces bueno.

Scott Pilgrim

Lo retro está de moda.

Lo retro está de moda. Hacer juegos con espíritu retro es algo que muchos han intentado y se cacarean de ello… pero muy pocos pueden llevar con honor esa afirmación. No, usar chiptune no convierte tu producto en retro. No, usar gráficos 2D no convierte tu producto en retro. No, hacer el juego endiabladamente difícil no convierte tu producto en retro. Lo retro es un espíritu, y captar este espíritu es lo complicado.

Duke Nukem Forever

Saluda al Rey

Hace 14 años que se anunció el desarrollo de este juego. O 15, si contamos el año de dires y diretes internos de la compañía. O toda una vida, para parte de nuestra audiencia y de los componentes de este programa. O pasar de los juegos que tiraban de CPU a tarjetas dedicadas a las físicas. O dos generaciones completas de consola. O… Bueno, creo que ya me comprendéis.

Dirt 3

Quemando rueda

¿Os acordais cuando las sagas actuales eran más sencillas? ¿Cuándo en Metal Gear no tenías que apuntar por narices en primera persona? ¿Cuándo en Dead or Alive no tenías que especificar a que altura hacer la contra? ¿Y cuando Colin McRae Rally podías pasar todas las curvas derrapando, sin necesidad de frenos de mano?

Wet

Lujazo de serie "B"

El cine siempre se ha nutrido de películas de bajo presupuesto tanto para engrosar los bolsillos de las productoras mayores como para dar salida a nuevos profesionales. Esto fue una tendencia especialmente marcada en los EE.UU., donde eran habituales las sesiones dobles para sacar unos cuartos. Cuando las leyes de censura se suavizaron, a finales de los 60, muchas salas y autocines urbanos solo tenían una salida ante el éxodo de gente hacia los suburbios y el éxito cada vez más fulgurante de la TV en el día a día: exponer películas que no podían lanzarse ni en el circuito comercial ni en antena.