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Daniel Valverde

Colaborador

Artículo destacadoTiempos de nostalgia

¿Es posible que llegue a salir Shenmue III?

Llevo más de una década esperando que el bueno de Yu Suzuki ponga punto y final a la saga que me hizo volver a creer en los videojuegos. Shenmue llegó a Dreamcast por la puerta grande y se despidió por la de la trastienda. Los más de 50 millones de dólares que se invirtieron en los dos primeros capítulos de la saga no obtuvieron el feedback económico necesario para amortizar los descomunales costes de la colosal producción. Shenmue, una obra maestra difícil de calificar por lo inabarcable de su propuesta, desembarcaba en un sistema, Dreamcast, que empezaba a mostrar sus primeros síntomas de debilidad; su lenta agonía era un llanto compartido por todos los que apreciamos el valor y la esencia de los auténticos videojuegos.

Artículo destacadoPromesas incumplidas

Un artículo de opinión sobre Alan Wake.

Lo confieso. Llevaba mucho tiempo, más de 5 años, esperando con impaciencia que Alan Wake viera la luz. Y, evidentemente, lo que ha llegado a las tiendas no es el juego, no es la obra maestra que Remedy anunció tiempo atrás, ése must have que iba a redefinir el género del Survival y que iba a sentar las bases de una nueva forma de contar historias inmersivas. ¿Qué ha ocurrido entonces? Promesas precipitadas. El primigenio y revolucionario concepto de juego que Remedy tenía en mente ha metamorfoseado hacia lo común, hacia lo mediocre, porque, seguramente, la grandiosidad de lo planteado requería un esfuerzo demasiado titánico para un estudio pequeño, casi familiar*. Se habló de un mundo abierto, de una profunda interacción con los personajes no jugables, de un guión y de una historia envolvente que iba a ser narrada con un timing nunca visto. Se habló, en su génesis, de muchas cosas. El hype fue su funesto compañero de viaje E3 tras E3. Häkkinen, jefe de desarrollo de la franquicia, llegó a hablar de ciclos día-noche en tiempo real y los fieles jugadores, con el decadente Payne aún volando en cámara lenta en sus retinas, babearon con lo que se avecinaba, y por un momento, casi instintivamente, imaginamos una perfecta simbiosis entre Silent Hill, Dark Seed, Twin Peaks, y GTAIV. Benditos ingenuos.