Uncharted 4 fue uno de los nombres más destacados de la Paris Games Week celebrada en la capital gala la semana pasada. Naughty Dog ha dejado por el momento de lado su pirotécnica y espectacular campaña para mostrarnos el modo multijugador de uno de los títulos más esperados para principios de 2016, y pese a que lo que de verdad nos interesa es la conclusión de la historia de Nathan Drake, lo cierto es que el modo online del nuevo juego también tiene un par de cosas que decir.

La demo que probamos en París nos permitía experimentar un modo deathmatch 5v5 estándar, en un nivel ambientado en las ruinas de una selva del Amazonas. El mapa, no muy grande, está pensado para combinar tiroteos a media distancia con combates cuerpo a cuerpo, y la fórmula del multijugador parece aprovechar algunas lecciones aprendidas con el de The Last of Us. Por lo general no presenta muchas diferencias con lo que puedes ver en cualquier otro juego de acción en tercera persona, y quizás lo más reseñable sea la opción de rematar a los jugadores caídos, la verticalidad que ofrecen los escenarios y el menú de tienda ingame que aparece al apretar el panel táctil del DualShock 4, en el que compramos ítems (la posibilidad de las temidas microtransacciones está ahí, me temo) con el dinero que nos dan al matar enemigos, revivir compañeros o realizar asistencias.

Una de las grandes novedades es, precisamente, la posibilidad de usar ese menú para adquirir reliquias místicas con poderes especiales. En esta primera demo vimos tres: la furia de El Dorado lanzaba espíritus a los rivales que se encontraban en su radio de influencia, la Piedra de Cintamani cura y revive automáticamente a los compañeros, y el Espíritu de Djinn permite al jugador moverse rápidamente y teletransportarse a través de distancias cortas al más puro estilo inFamous.

La introducción de estas reliquias me dejó un sabor de boca algo agridulce, a decir verdad. Su uso dentro del multijugador viene a ser similar al de las rachas de otros títulos, pero en el caso de Uncharted da la sensación de que se pueden usar con demasiada frecuencia y que su poder (el caso de El Dorado es especialmente sangrante) es demasiado elevado. Y luego hay un detalle puramente incidental: el fantasioso artificio que rodea a las reliquias místicas -y soy consciente de que son elementos propios dentro de su universo- choca bastante con la acción más realista con la que identificamos la campaña, creando una disonancia un poco peculiar.

Los personajes de apoyo, en cambio, parecen adaptarse mucho mejor al juego. Al igual que las reliquias, en el menú de tienda encontramos unos "minions" que podemos invocar para dar un vuelco a la partida. Por el momento parece que serán cuatro: un francotirador que localiza y dispara a los enemigos dentro de su rango de visión, un médico que se encarga de curar a los miembros de tu equipo, un cazador que incapacita a tus rivales y un soldado con una ametralladora pesada. La IA que los controla parece eficaz, así que esta puede ser fácilmente la novedad más interesante del modo online de Uncharted 4.

1

Curiosamente, el multijugador reduce un poco la resolución (hasta 900p) para aumentar el frame-rate a 60FPS. No me parece una mala decisión, ni mucho menos; visualmente sigue manteniendo un nivel notable y los beneficios son más que evidentes el términos de control y respuesta del mando. Sus tiroteos no son rápidos y frenéticos como los de un Quake 3, desde luego, pero se agradece ese extra de precisión.

El modo multijugador de Uncharted 4 es prescindible, y creo que en Naughty Dog son plenamente conscientes de ello. Es uno de esos casos de libro en los que su inclusión obedece más a decisiones de marketing que a una necesidad real, pero aún así se nota que hay trabajo y mimo detrás. No competirá con un Call of Duty o similar, claro, pero sus combates online poseen atractivo suficiente como para hacerse con una pequeña comunidad de fans entusiastas, la misma que podrá empezar a probarlo con la beta pública de diciembre, antes del lanzamiento final en marzo del año que viene.

Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.