Avance de Sable

Uno de los juegos más relajantes que hemos probado nunca.

Ha pasado un tiempo desde que vimos por última vez Sable, el juego de ciencia-ficción ambientado en el desierto que está desarrollando un pequeño equipo que trabaja en una cabaña en el norte de Londres, pero esta semana he podido jugarlo por primera vez y me alegra poder decir que no es solo un juego bonito. Sable, de hecho, puede ser uno de los juegos más relajantes que he probado nunca, e incluso sus primeras fases son capaces de producir poderosas sensaciones.

Para aquellos que no conozcáis nada de él, Sable es un juego de mundo abierto desarrollado por el estudio Shedworks, que contará con versiones para Xbox Series X/S y PC y que se publicará a finales de septiembre. En él juegas como una chica joven que abandona su clan como parte de un rito de paso. Este toma la forma de una aventura en solitario por el desierto, durante la cual Sable debe encontrar una máscara que representa su identidad y su papel dentro de la sociedad. El juego está muy enfocado en la exploración y el parkour, al no tener combates pero sí un montón de tramos en motocicleta.

Pero antes de lanzarte a la aventura en el mundo salvaje, primero debes aprender lo básico de tu tribu, dentro de una zona cerrada (aunque bastante amplia). Hay que hacer preparativos para el viaje, porque las cosas no son tan simples como hacer la maleta y salir por la puerta. Hay varias pequeñas tareas y misiones a completar antes de que Sable emprenda su aventura, pero nunca sientes que son molestas y siempre tienen un propósito detrás. El juego enfatiza el vínculo entre los miembros de la tribu y sus motocicletas, por ejemplo, así que recopilar las piezas para construir la moto de Sable se siente como si fuese algo importante para su identidad. Añade peso y propósito a la aventura, haciendo que las pantallas del tutorial tengan un significado.

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Las quests te empujan a las zonas adyacentes, pero quieren que explores a tu propio ritmo. En una ocasión, por ejemplo, me animaron a escuchar las direcciones que daban los NPCs para luego colocar yo mismo los marcadores en el mapa. El juego no siempre te dirige de forma directa a un objetivo, sino que tú debes explorar en lugar de moverte entre objetivos. Y eso es genial, porque el mundo de Sable es algo realmente especial. Hay misteriosas ruinas por todas partes, una mezcla de templos antiguos y naves espaciales estrelladas. El ciclo de día y noche implica que los colores cambian a medida que viajas por el mundo en tu motocicleta. Los escenarios son vibrantes durante la puesta de sol, y se difuminan a grises desaturados por la noche. Mirar a la distancia te dejará destellos de monumentos sin explorar: incluso el humo que se eleva por encima de un campamento es una invitación para acercarse.

Y mientras exploras todo eso, Sable presume de una maravillosa banda sonora con sonidos de viento, sintetizadores y una guitarra acústica. A veces es algo de otro mundo, a veces parece que estés en una hoguera bajo las estrellas, pero en ambas situaciones es capaz de transportarte a un estado de calma y paz.

En lo que respecta a cómo se juega a Sable, el movimiento y las mecánicas parece que se han diseñado para que sean fluidas, y tienen una sensación de ligereza y sueño. Aunque hay algún problemilla ocasional, las mecánicas de escalada son generosas, permitiendo a Sable convertirse prácticamente en una cabra montesa al explorar. Como parte de las tradiciones de la tribu, te dan la habilidad de planear, la cual básicamente significa flotar hacia abajo en una brillante bola de luz. Es una mecánica útil para los puzles de parkour, sí, pero también una muy reconfortante, que te deja con la sensación de estar protegido del peligro por una burbuja. Planear es también otra forma de examinar el escenario, a medida que saltas desde las alturas y flotas hacia la arena de la superficie.

Moverte por el terreno con la moto también ofrece esa sensación de ligereza, permitiéndote derrapar en las dunas mientras te diriges a tu destino. Y vale, admito que la primera moto que te cede amablemente un miembro de tu tribu no tiene el mejor control, pero sí ofrece una motivación seria al jugador para que cree una buena moto para Sable.

Tras una hora jugando a la demo de Sable me encontré con ganas de salir al mundo: había preparado mi moto, había dominado la técnica de planeo y estaba listo por cruzar las Puertas de los Argonath de Sable hacia lo desconocido. Pero la demo terminaba ahí, así que supongo que tendré que esperar hasta que el juego se publique en septiembre para ver qué hay tras esas enormes puertas. El hecho de que tenga tantas ganas habla muy bien de Sable. Y, sobre todo, ahora tengo ganas de encontrar la máscara adecuada para Sable, sabiendo más sobre su identidad y sobre el mundo que habita. De alguna forma, tras un año llevando máscaras todos los días, Sable ha conseguido que quiera encontrar alguna más.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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Acerca del autor

Emma Kent

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Reporter  |  GoneEFK

Emma was Eurogamer's summer intern in 2018 and we liked her so much we decided to keep her. Now a fully-fledged reporter, she loves asking difficult questions, smashing people at DDR and arguing about, well, everything.

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