El culebron protagonizado por los ex de Infinity Ward y Activision parece no tener fin, y los daños colaterales no hacen sino aumentar.

Tal y como se revela en documentación del caso hecha pública por Kotaku, Activision argumenta que el desarrollo de las futuras entregas de la saga Modern Warfare se vio "secuestrado [por West y Zampella] hasta que Activision accediese a sus demandas. Como consecuencia Activision se vio forzada a destinar recursos adicionales a Modern Warfare 3".

Activision también afirma que "la decisión de despedir a West y Zampella no se tomó a la ligera o sin razones de peso. En ciertos aspectos eran ejecutivos importantes para la compañía. Pero cambiaron de ser responsables a insubordinados que maquinaban e intentaban secuestrar activos de Activision para su propio beneficio personal".

Se les acusa de "embarcarse en un viaje secreto con jet privado al norte de California, algo planificado por su agente de Hollywood, para reunirse con directivos de la competencia más directa de Activision. West y Zampella, además, se reunieron con miembros de IW para discutir con ellos si abandonarían Activision para entrar en la nueva compañía".

Como ya dedujimos en su momento, esto cada vez pinta más feo... y Activision parece no ser la mala (o la más mala, al menos) en este escabroso asunto. Veremos cómo termina.

Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.