Un desguace cualquiera se convierte en el espacio escénico interactivo que define uno de los fragmentos del videojuego Heavy Rain. La recreación ambiental revela una composición tridimensional de bella factura, pese a la fealdad inherente en un lugar de estas características. Una intensa lluvia repiquetea violentamente sobre el coche del Norman Jayden, agente del FBI especializado en dibujar el perfil psicológico de los criminales más detestables, cuando detiene el coche dentro de este inquietante lugar.

Antes de salir del vehículo, Jayden inspecciona la guantera con cierto aire de inseguridad. Mientras decide portar consigo unas misteriosas gafas, opta por dejar la pistola en el coche. La lluvia es muy intensa, casi torrencial. El agua empapa el rostro del protagonista nada más abandonar su vehículo. Es posible que sus connotaciones purificadoras sean un buen augurio, aunque la violencia con la que la lluvia se precipita sobre nuestro protagonista parece indicar todo lo contrario. En nuestra mano queda llevar a buen puerto la investigación de Jayden; en la de Quantic Dream impresionar a propios y extraños con esta nueva demostración interactiva.

A día de hoy, los cautelosos datos que Quantic Dream ha decidido liberar acerca de Heavy Rain, dibujan un prometedor panorama para esta ambiciosa producción francesa, cuando nos encontramos a varios meses de su lanzamiento. Numerosas imágenes pueblan la web, acompañadas de prometedores videos y fragmentos in-game donde se atisba el carácter jugable y la mecánica interactiva del título. No obstante, los foros son un hervidero de incertidumbre ante el lanzamiento de una producción que, como sucedió en Fahrenheit, vuelca su esencia en la yuxtaposición de una estructura de marcado carácter cinematográfico y un carisma interactivo basado en espectaculares Quick Time Events.

Tras estudiar concienzudamente todo el material vertido a raíz de la nueva demostración jugable de Heavy Rain, un entramado de interesantes impresiones tornan necesaria la redacción de este artículo. Porque, después de quedar realmente sorprendidos con la demostración diseñada por Quantic Dream en el fragmento jugable del Taxidermista, aún restaba por ver lo que podía dar de sí una experiencia equivalente dentro de un contexto escénico perteneciente al juego final.

Interactividad diversificada

Esta demo introduce a un nuevo sospechoso en el caso del Asesino del Origami; un corpulento hombre afroamericano de comportamiento desafiante, al que deberemos interrogar para sonsacarle información útil acerca de su relación con los macabros sucesos que giran en torno a la investigación. El director del proyecto y jefe de desarrollo de Quantic Dream, David Cage, ha seleccionado cuidadosamente este fragmento del título, ambientado en el desguace donde trabaja este implacable individuo, pues lo considera perfecto para ensalzar los valores fundamentales del videojuego que nos ocupa.