Fairytale Fights

Versallesco.

Por supuesto, todo acto de comunicación depende del contexto; así pasó que, cuando vine a tomar conciencia de la existencia de Fairytale Fights, asumí de inmediato que el juego en realidad se llamaba Fairytale Nights. Eso hubiese sido lo normal, puesto que resulta mucho más lógico asociar a los cuentos de hadas "noches" antes que "broncas". Los gráficos coloristas (esto es un eufemismo: "saturados de color hasta derretir tus córneas" sería una descripción más acertada) y el diseño deliberadamente naïf y risueño ayudan a mantener esa misma ilusión durante el tiempo que uno tarda en comenzar a jugar. Porque entonces se desata el infierno en la tierra de los cuentos tradicionales.

Elige tu personaje favorito: Caperucita Roja, la Bella Durmiente, Jack el de las habichuelas mágicas o el Rey Desnudo —éste último supera todo lo que podáis pensar de lo vacilón que es—, lánzate al mundo y exporta dolor y desmembramientos a todo aquél que se cruce en tu camino con el stick derecho en un chop´em up frenético al tiempo que recolectas todo tipo de objetos brillantes (Fairytale Fights es uno de esos juegos que apela desaforadamente a la urraca que todos llevamos dentro) y te pertrechas de cualesquiera objetos que puedas hacer servir como herramientas de destrucción, verbigracia motosierras, raspas de pez espada, trabucos, buzones con forma de castor o picos de minero que aspiran a lo legendario tanto o más que la misma Excalibur.

El terreno natural del juego es el cooperativo, aunque también resulte divertido en solitario en gran medida porque la longevidad de nuestro avatar está inteligentemente asociada a nuestro estilo de juego y nuestro interés por la dimensión crematística de la existencia: podremos comprar nuestra resurrección con el dinero y los brillantes que vayamos acumulando. Con todo, nada supera la euforia compartida de diezmar la población de violentos leñadores que pueblan nuestro entorno y por culpa de los cuales se desata el argumento (versallesco, hay que decirlo) del juego.

La futura aparición de Fairytale Fights en la PSN y en XBox Live Arcade seguramente habrá de ser bienvenida con salvas de carcajadas y con enormes contenedores para atesorar la brillante sangre de nuestros enemigos, que se vierte a hectólitros —sí, podremos deslizarnos sobre ella como si llevásemos patines de hielo— conforme imponemos nuestra ley. Esperemos, eso sí, que los gráficos lleguen más refinados que en esta versión preview, que haya algo más de variedad en la ambientación y que el precio no sea escandaloso; si se cumplen nuestros deseos, Castle Crashers podría tener un digno competidor muy muy pronto.

Fairytale Fights saldrá para Xbox 360, PlayStation 3 y PC el próximo 23 de rocktubre.

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