El legado de Takeshi Kitano en los videojuegos

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El mundo del videojuego cuenta en sus filas con una buena cantidad de autores, término con el que a menudo se ha catalogado a desarrolladores japoneses como Shigeru Miyamoto, Hidetaka Miyazaki, Hideo Kojima, Shinji Mikami, Fumito Ueda o Yoko Taro. Sus obras no solo muestran una visión única y diferente, sino que también son muy influyentes para el resto de la industria.

Un nombre que deberíamos añadir a esa lista, sin embargo, es Takeshi Kitano.

Más conocido por su nombre artístico, Beat Takeshi, en Japón, Kitano alcanzó la fama en la década de los setenta como cómico. Más tarde dio el salto al cine con su debut internacional como un sádico carcelero en el drama de 1983 sobre prisioneros de guerra Feliz Navidad, Mr. Lawrence, antes de convertirse él mismo en cineasta con su debut como director en Violent Cop.

Pero entre sus muchos y variados créditos, también puede decir que hubo una vez en la que trabajó como desarrollador de videojuegos.

Publicado para la Famicom en 1986, Takeshi no Chōsenjō (o Takeshi's Challenge), en el cual Kitano participó como consultor y diseñador, es un juego en el que te pones en la piel de un pobre ejecutivo de bajo rango que se embarca en la búsqueda de un tesoro en una isla remota. Para llegar allí, sin embargo, debes liberarte y romper un puñado de tabús sociales, por ejemplo golpeando a un anciano para conseguir el mapa del tesoro, divorciándote de tu esposa o presentando tu dimisión en el trabajo.

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Pese a que sobre el papel, desde luego, suena innovador en la forma en que mezclaba acción arcade con aventura narrativa e incluso violencia indiscriminada a lo Grand Theft Auto, también fue un juego ridícula y deliberadamente imposible de terminar, famoso especialmente por la forma en que incorporó el uso del micrófono de la Famicom en el segundo mando para unas secciones de karaoke.

También fue el primer título en recibir la clasificación 'kusoge' (mierda) en la revista Famitsu, y está considerado como uno de los peores videojuegos de la historia. A diferencia del de E.T., sin embargo, se las apañó para vender alrededor de 800.000 copias, según la desarrolladora/editora Taito. Incluso se volvió a publicar en la Consola Virtual de Wii y en dispositivos móviles.

La verdad es que no es un gran legado en los videojuegos, especialmente para alguien que parece haber troleado de forma deliberada al medio - o que, aparentemente, se emborrachaba con vino de arroz en aquella época, si creemos las historias que se cuentan al respecto. Dicho esto, uno puede argumentar que Kitano estaba a años luz de los subversivos desarrolladores independientes que se especializan en anti-juegos o en jugabilidad "no divertida". Al mismo tiempo, por la forma en la que frecuentemente te ves abordado por la yakuza o por los extraños minijuegos, también podríamos decir que Takeshi no Chōsenjō fue un precursor de la saga Yakuza.

De hecho, Kitano estaba fascinado desde hacía mucho tiempo con la yakuza, creyendo que su propio padre podría haber sido miembro, y hablando en entrevistas anteriores sobre como, cuando creció en un barrio de clase obrera, los chavales querían ser jugadores de béisbol o miembros de la yakuza.

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Con una imagen de tipo duro y violento, quizás deliberada para sorprender a un público que hasta entonces estaba acostumbrado a reírse de él en la televisión, se hizo conocido para el público internacional con su trilogía de la yakuza a principios de los noventa, aunque fue Hana-bi, estrenada en 1997, la película que le puso al nivel de otros cineastas legendarios japoneses como Akira Kurosawa o Yasujiro Ozu.

Interpretando a un policía retirado, Kitano es un hombre de pocas palabras que se expresa mejor con arrebatos de brutal violencia contra la banda de la yakuza que le extorsiona repetidamente por el dinero que debe. Pero esto se equilibra con el cuidado que muestra con su mujer, enferma terminal, y con la viuda de un compañero que murió en el cumplimiento del deber. Es una película nihilista sobre crimen que también muestra el humor y la humanidad de sus personajes.

La habilidad de Kitano para crear drama serios y pensativos, siendo al mismo tiempo capaz de interpretar al payaso en series de televisión, hizo que su participación en Yakuza 6: The Song of Life fuese perfecta, siendo un juego que siempre ha bailado entre el drama más serio y la comedia más absurda.

Como un aparentemente relajado patriarca que trata a los subordinados de su yakuza como si fuesen sus propios hijos, el papel de Hirose estaba claramente escrito para Kitano, y el Dragon Engine captura con fidelidad su aspecto duro a la par que afable. Cuando conoce por primera vez a Kiryu disfruta de un helado, pero también alardea de haber estafado a un hospital para quedarse con el dinero del seguro. Pero esa actitud juguetona esconde el hecho de que realmente tiene una gran habilidad como asesino con cuchillos, y acaba siendo uno de los oponentes más mortíferos de Kiryu. Kitano interpreta ambos lados de Hirose con una brillante sutileza, haciendo que sea una de las interpretaciones con más matices de toda la saga.

Aunque Yakuza 6 puede ser la primera contribución oficial de Kitano a los videojuegos en treinta años (el juego se publicó en Japón en 2016, aunque ahora puede llegar a un público mayor gracias a su inclusión en el catálogo de Xbox Game Pass), creo que su influencia se puede apreciar en otras cosas.

Fíjate en Ghost of Tsushima, por ejemplo. Sí, puede que Sucker Punch diga que se han inspirado en las películas de samuráis de Kurosawa, llegando al punto de tener un 'modo Kurosawa' - como si el gran genio no hubiese rodado películas en color, siendo Ran quizás su gran obra maestra.

Pero nunca pensé en Kurosawa mientras jugaba como el vengativo Jin, sino en el revival que hizo Kitano en 2003 del famoso samurái ciego Zatoichi (curiosamente la película con la que me introduje en su filmografía). Aquí las peleas tienen un nivel extremo de sangre, en contraste con la sobriedad y reprensión del famoso clímax de Sanjuro. Mientras, los lentos y pensativos duelos que acaban de forma rápida y brutal sirvieron como gran inspiración para los de Ghost of Tsushima.

Pero para apreciar un legado más amplio de Kitano en los videojuegos debemos volver a 1986, cuando, junto a la publicación de Takeshi no Chōsenjō, en Japón también se empezó a emitir Takeshi's Castle (Humor Amarillo, en España). En este concurso Kitano interpretaba al conde de un castillo, vigilando a unos cien participantes que competían y se caían en ridículas pruebas entre fango y agua, reduciendo la cantidad al final de cada prueba hasta que, en la última ronda, un puñado de ellos trataba de conquistar el castillo.

Aunque algunos clips de este programa aparecían de vez en cuando de madrugada en la televisión occidental para ilustrar lo extraño que es Japón, no fue hasta la década de los 2000 cuando se condensó y adaptó en copias como Wipeout, convirtiéndose en un gran éxito.

La mayor inspiración en el mundo de los videojuegos es, claro, Fall Guys, el juego multijugador online en el que sesenta jugadores con forma de judía compiten en varias rondas hasta que uno de ellos se corona al final. También se inspira en viejos programas de televisión británicos como Knockout, en el que los concursantes se disfrazaban con grandes trajes de espuma, pero Takeshi's Castle siempre ha sido el ejemplo explícito que han mencionado los desarrolladores de Mediatonic. Una de las páginas de la presentación que hicieron del proyecto incluía un GIF del programa, y Door Dash está extraído directamente de la ronda Knock Knock de Takeshi's Castle.

Pero no es solo Fall Guys, porque aunque hay algunos críticos que citan el juego como ejemplo de battle royale (o bumble royale) que subvierte el violento combate del género original, realmente lo están interpretando mal. El hecho de que Takeshi's Castle surgiese en los ochenta, con su formato de participantes que se van eliminando a lo largo del programa, lo convierte en el battle royale original, precediendo incluso al libro Battle Royale o a su adaptación cinematográfica casi una década.

La relación entre ambas obras puede parecer bastante remota, con la película mostrando a alumnos que deben luchar a muerte entre ellos, haciendo que su temática resultase controvertida en Japón en una época en la que la violencia de los jóvenes empezaba a ser una preocupación social importante. Pero ahí tienes a Kitano, el presentador de Takeshi's Castle, interpretando al despiadado profesor que supervisa el battle royale (su personaje, además, tiene el mismo nombre), lo cual claramente no es casual.

Actualmente Kitano sigue siendo un presentador habitual en la televisión de Japón, pero si los rumores son ciertos, su próxima película de samuráis, Kubi, será también su última obra como director. Aunque los fans y los críticos sin duda aprovecharán la oportunidad para repasar sus viejos logros, su contribución a los videojuegos no debería ignorarse, porque realmente es mucho más significativa de lo que imaginas.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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Acerca del autor

Alan Wen

Alan Wen

Colaborador

Alan is a freelance writer and critic with an unabashed love of Japanese games and RPGs, despite having less time for them. He will also find any excuse to get all blue skies about Sega.

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