Todos sabemos que Duke Nukem ha estado en desarrollo durante trece años. El hecho de que el juego finalmente vaya a ver la luz del día se debe al deseo de los nueves trabajadores de 3D Realms que siguieron trabajando en él en secreto tras el cierre de la compañía, y a la simpatía artística de Randy Pitchford, presidente de Gearbox Software y uno de los grandes showman de la industria.

Pero lo más loco del "infierno de desarrollo" de Duke Nukem Forever, como lo llama Pitchford, es que la edad del juego se ha convertido en su único argumento.

Porque no os equivoqueis, este es un juego de hace trece años. Los desarrolladores han aplicado una capa de pintura y algunos efectos gráficos modernos - como la profundidad de campo que cambia entre el fondo y el soldado de asalto que tienes delante - que contrasta con una iluminación, geometría, modelado de personajes y texturas que tienen la definición de Half-Life 2 en 2004, no la de un juego moderno. Mientras lo juegas da más la sensación de ser de 1997 que de 2011, y aún así durante la hora y media que juego su vetusta tecnología producía un frame-rate inconsistente.

El sentido del humor de Duke se mantiene tan intacto como el aspecto visual propio de su época, plagado de referencias culturales que los críos de hoy en día no entenderán ("¡Soy de Las Vegas y digo que nos los carguemos a todos!". Cinco puntos si has relacionado la frase con Starship Troopers), mientras sus enemigos alienígenas tienen un comportamiento que el resto de FPS dejaron atrás hace años.

Las tropas de asalto flotan en el aire, moviéndose de izquierda a derecha o teletransportándose por la pantalla con una frustrante impredecibilidad. El truco más nuevo que han aprendido los cerdos enemigos es lanzarse hacia adelante usando las patas, chocando contra tus manos con la precisión geométrica y violencia del Fiend de Quake 1.

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(lo cual significa que sí, han tomado prestado el truco de un enemigo de un juego publicado seis meses después de Duke Nukem 3D, y tan olvidado que su segunda secuela está ahora a precio reducido en los servicios de descarga digital o incluso en formato free-to-play para navegadores de PC).

Como ya explicamos cuando el año pasado se reveló oficialmente el juego, Forever empieza con Duke recibiendo una felación por parte de las gemelas Holsom mientras juega a su propio videojuego en el gran televisor del ático de su propio hotel, el Lady-Killer.

Aquí es donde ha pasado los últimos años desde que desbarató la última invasión alienígena, viviendo ese estilo de vida hedonista típico de las comedias tipo American Pie, pero que la mayoría de nosotros cambiaríamos por una noche en el sofá comiendo una hamburguesa y viendo Starship Troopers.

Fuera, una nave nodriza alienígena sobrevuela Las Vegas. Los aliens llegaron hace un tiempo, asegurando que venían en son de paz. El presidente le pide a Duke que no intervenga mientras se desarrollan unas delicadas negociaciones.

Así que Duke baja en el dorado ascensor (adornado con portadas de revistas con fotografías suyas fumando puros, fardando de pistolas y exclamando a los cuatro vientos su unidimensional visión sobre las mujeres) para aparecer en "Joder, es tarde", un talkshow que se graba en su sótano.

Acerca del autor

Tom Bramwell

Tom Bramwell

Colaborador

Tom worked at Eurogamer from early 2000 to late 2014, including seven years as Editor-in-Chief.