Teníamos en mente publicar este artículo desde hace meses, pero el reciente lanzamiento de Grand Theft Auto IV: Episodes from Liberty City hace que hoy sea el día perfecto para hacerlo - no sólo porque el nuevo contenido es genial, sino por homenajear de cierta forma al que sigue siendo el mejor mundo abierto jamás creado para consolas.

Sentarte en el sofá y ver como el mundo de GTAIV avanza es una experiencia en si misma, y el rango de comportamientos que muestran los habitantes del mundo es absolutamente fenomenal. Beben café al ir a trabajar, se sientan y leen el periódico en bancos, calientan al salir a correr, abren el paraguas o corren a resguardarse cuando llueve y se muestran claramente molestos cuando un coche está a punto de atropellarlos.

Algunos de ellos fuman, otros no... incluso se pelean entre ellos en ciertas ocasiones. Combínalo con el movimiento realista de todos y cada uno de los vehículos, con el genial sistema de iluminación y con la soberbia ejecución de los diferentes tipos de condiciones meteorológicas y al final no puedes sino quitarte el sombrero ante semejante logro tecnológico.

La atención del jugador se centra en la propia acción del juego, y la ciudad que ha creado Rockstar North pasa a ser un trasfondo secundario, algo que maquilla lo lejos que está la tecnología de GTAIV de la del resto de juegos. Crear y programar algo como Liberty City tiene que ser una tarea titánica, pero junto a la jugabilidad pasa a ser un segundo plano de la historia de Niko - o la de Johnny Klebitz o Luis López.

Han habido muchas quejas de que el juego tiene un control con cierto retraso, o que el frame rate es variable y a menudo decepcionante. La verdad es que discutir eso es difícil, especialmente cuando otros juegos basados en mundos abiertos mantienen su frame rate sin problemas. De todas formas, es importante recordar que aparte de todo lo que hemos descrito, Liberty City es una creación como ninguna otra.

Juegos como Prototype o Crackdown pueden hacer streaming y descomprimir datos fácilmente en comparación, gracias a la gran repetición de elementos gráficos, texturas compartidas y geometría más simple. No solo eso, sino que los desarrolladores pueden crear el escenario como quieran para igualar los límites de su tecnología. GTAIV, en cambio, intenta recrear la ciudad de Nueva York, con todos los retos que eso representa.

Hablando de retos, crear este vídeo no ha sido un camino de rosas. Para empezar necesitamos una técnica para mantener la vista en primera persona sin que el juego saltase al modo espectador. Lo solucionamos gracias al teléfono con cámara que consigues una vez avanzado en la historia. Después, la captura. El ciclo de día y noche de GTAIV dura unos 50 minutos en tiempo real, y capturamos cerca de 45 vídeos a un frame por segundo durante el transcurso de diez días, de los cuales no todos pasaron el corte.

Aunque en nuestros anteriores vídeos de time-lapse simplemente hicimos un fading entre los ciclos de día y noche, con este fuimos un poco más lejos. Gracias al reloj del teléfono móvil de Niko, pudimos editar conjuntamente 15 días de tiempo de juego - por completo - cubriendo 35 lugares diferentes de Liberty City.

Este es nuestro homenaje a un excelente logro técnico que hasta ahora ningún otro juego basado en un mundo abierto ha podido igualar, y que provoca una gran curiosidad por ver qué será lo que ofrecerá Rockstar en el próximo e inevitable GTA. Con la tecnología ya creada (y, esencialmente, sin ningún rival a la altura), ¿los desarrolladores se centrarán en la creación de contenido? ¿o quizás crearán una versión todavía más avanzada de este increíble motor?

Acerca del autor

Richard Leadbetter

Richard Leadbetter

Technology Editor, Digital Foundry

Rich has been a games journalist since the days of 16-bit and specialises in technical analysis. He's commonly known around Eurogamer as the Blacksmith of the Future.

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