La semana pasada ya hicimos la comparativa de Bayonetta 2 en Nintendo Switch y llegamos a la conclusión de que las pequeñas mejoras visuales respecto al original de Wii U eran bienvenidas, pero que el verdadero cambio estaba en un rendimiento que se acercaba más al objetivo de los 60FPS estables. Teniendo en cuenta esto no nos sorprende que con el primer juego ocurra algo parecido, aunque aquí la diferencia la encontramos en que el Bayonetta original también está disponible en PC y Xbox 360 (mejor obviamos el port para PlayStation 3). ¿Qué tal es la nueva versión de Switch comparada con el resto de plataformas?

Al igual que con el port de Bayonetta 2, el juego original funciona en Switch a 1280x720, al igual que las otras versiones para consola. En un principio esto puede resultar decepcionante si tienes en cuenta la potencia extra del último hardware de Nintendo, pero como veremos más adelante también tiene algunas ventajas. Eso no significa, sin embargo, que no haya mejoras en las calidad general de la imagen. Por ejemplo, las texturas en Switch mejoran un poco respecto a Wii U; la diferencia es sutil y puede deberse a la implementación del hardware, pero otros cambios son más notables, como la mejora en el aliasing de los bordes de los modelados, los ajustes en el efecto de profundidad de campo, el sombreado de los escenarios o la iluminación.

Frente a la versión de PC la comparativa es un poco intrigante, porque Platinum mejoró la calidad de las sombras y añadió opciones para aprovechar una mayor resolución, pero la calidad de las texturas era más o menos la misma, lo cual sugiere que todas las ediciones del juego se basan en el original de Xbox 360. Las diferencias con la consola de Microsoft vuelven a ser mínimas: la implementación de las sombras es distinta y la versión de Switch no es tan vibrante, pero en general hay pocas cosas distintas entre ambas.

Más interesante para los usuarios de Switch es la comparación entre los modos Dock y Portátil. Al jugar con la consola fuera de casa se mantiene la resolución 720p, pero para proporcionar un rendimiento fluido deben hacerse ciertos sacrificios. La calidad del filtrado de texturas, por ejemplo, es significativamente inferior, por debajo no solo del modo Dock, sino también de Wii y Xbox 360. La resolución de las sombras también varía entre ambos modos. Afortunadamente el pequeño tamaño de la pantalla maquilla estos defectos, con lo cual Bayonetta luce estupendamente como juego portátil.

Dejando de lado la posibilidad de jugar en modo portátil, ¿cuál es la ventaja de la versión para Switch? Previsiblemente, teniendo en cuenta nuestros resultados con Bayonetta 2, la respuesta está en el rendimiento. Hay alguna que otra caída en el modo Dock, pero en general el juego se queda cerca de los 60FPS, especialmente en zonas en las que Wii U ni siquiera se acerca. Es una experiencia no solo mejor, sino también más consistente. El juego es también más fluido que en Xbox 360, y sin tearing. De hecho, Bayonetta en Switch es prácticamente idéntico en términos de rendimiento al juego funcionando bajo el modo de retrocompatibilidad de Xbox One X.

Si la comparas con Wii U, Switch parece rendir mejor en escenas que fuerzan el ancho de banda de la memoria. La profundidad de campo producía caídas en la vieja consola de Nintendo, mientras que en Switch no hay problema alguno. Lo mismo se puede decir de escenas con muchos efectos alpha y de partículas; en Wii U este tipo de secuencias mataba al rendimiento, mientras que en Switch hay caídas, pero ni de lejos tan severas y con una recuperación más rápida. Es más suave en las escenas más complejas, y por lo tanto el gameplay también responde mejor. Es solo en alguna de estas escenas, las más complicadas, donde Xbox One X muestra una ventaja a nivel de rendimiento.

Y las mejoras de rendimiento no terminan ahí, porque Switch también supera ampliamente a Wii U en lo que respecta a los tiempos de carga. Hay numerosas pantallas de carga a lo largo del juego, y aunque son entretenidas está bien volver a la acción lo antes posible. Una carga de quince segundos en el disco de Wii U se traslada a tan solo cinco segundos en Switch, con el juego instalado en una tarjeta SD. Basándonos en pruebas anteriores puedes esperar tiempos de carga todavía más bajos (aunque con una diferencia mínima) si lo instalas en la memoria interna de la consola.

En general estamos ante una sólida versión de un juego brillante, cuyo único aspecto decepcionante es la baja resolución en el modo Dock. La intención con ello es clara: lo que pierdes en resolución lo ganas en un rendimiento muy fluido. El rendimiento es mejor que en cualquiera de las anteriores versiones para consola, y solo la fuerza bruta del PC o de la retrocompatibilidad de Xbox One X puede ofrecer una experiencia superior a la que obtienes en Switch.

Esas alternativas, claro, no permiten jugar en cualquier sitio a un título clásico como este, y ahí reside buena parte del encanto que hace tan atractivo a este pack con Bayonetta y Bayonetta 2. Aunque los ports no aportan nada realmente nuevo, la magia de Switch añade una nueva y atractiva capa a esta fabulosa experiencia que proponen los juegos de Platinum Games.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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Acerca del autor

John Linneman

John Linneman

Staff Writer, Digital Foundry

An American living in Germany, John has been gaming and collecting games since the late 80s. His keen eye for and obsession with high frame-rates have earned him the nickname "The Human FRAPS" in some circles. He’s also responsible for the creation of DF Retro.

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