El nuevo Platinum Headset de Sony es una actualización del fantástico Wireless Heatset 2.0 que la compañía japonesa puso a la venta hace un par de años, el cual se conoció en Estados Unidos como Gold Headset. Esta nueva versión ofrece un hardware muy logrado con materiales más robustos, altavoces de mayor calidad con drivers de 50mm y un modo surround 3D basado en objetos. Todas estas mejoras, sin embargo, tienen un precio; aunque el incremento de calidad es notable, también lo es un coste que asciende a 179,99€, el doble que el del modelo original.

Empecemos por el contenido de la caja. Junto a los auriculares encontrarás un adaptador inalámbrico USB, un cable de carga micro USB, un cable de audio de 3.5mm y una funda de transporte. La configuración es extremadamente sencilla; conectas el adaptador USB a tu PlayStation 4, enciendes el headset con el botón correspondiente del auricular izquierdo y la conexión se realiza de forma automática. Este adaptador es fundamental para usar los auriculares de forma inalámbrica, y también funciona en PC sin problemas - cuando lo conectas los drivers se instalan automáticamente. Como extra, puedes usar los auriculares con tu teléfono móvil (o con otros dispositivos) conectándolos con el cable de audio. Al hacerlo se apagan los auriculares, evitando que se consuma energía de la batería, y se desactivan los botones. En otras palabras, básicamente se convierten en unos auriculares pasivos estándar, aunque la calidad del sonido se mantiene a un gran nivel.

Las primeras impresiones al utilizar el Platinum Headset son muy favorables. El diseño es más robusto y angular que en el anterior modelo, utilizando en esta ocasión metal para la cinta en vez de plásticos ligeros, pero manteniendo la goma para que sean cómodos en tu cabeza. Lo cierto es que nuestros antiguos auriculares no han mostrado problemas, pero en teoría con el uso de metal deberían acabarse las quejas sobre roturas que hubo con el original. El tiempo dirá. Esta robustez va acompañada por un peso de 318.2 gramos, pero esto no supone un problema en largas sesiones de juego. Los almohadillas, de hecho, siguen siendo de piel sintética, con lo cual resultan muy cómodas.

En términos de funcionalidad, la mayoría de los controles se encuentran en el auricular izquierdo. Esto incluye un botón de encendido y apagado con dos modos de ecualización, un control de volumen, un botón para silenciar el micrófono y otro control para equilibrar el audio del chat y del juego. En el auricular derecho, en cambio, tenemos únicamente el selector para activar el sonido 3D. ¿Y qué tal suenan estos auriculares? La verdad es que el uso de los drivers de 50mm resulta evidente de forma inmediata: el sonido es más rico y tiene más pegada, con un volumen que también es más alto que en el Gold Headset. Estos drivers no usan niveles de referencia, y con la ecualización estándar los bajos y las altas frecuencias suenan bastante exagerados. Es un cambio significativo respecto al modelo original, el cual tenía pocos bajos y mostraba una tendencia a enfatizar las frecuencias más altas.

Pero la característica más destacada de estos nuevos auriculares es el nuevo sonido 3D basado en objetos, algo nunca visto (o, mejor dicho, escuchado) en una consola de videojuegos. El concepto del sonido 3D es una evolución del surround 7.1, solventando las limitaciones de una configuración con posiciones fijas para los altavoces. Hasta ahora el surround 7.1 se basaba en el uso de siete canales de audio con un mismo nivel, combinados para crear la sensación de profundidad. Pero lo que se echaba en falta era una ilustración práctica y auténtica de la altura, con sonidos que se escuchasen por encima y por debajo del jugador. En una configuración de salón esto significa colocar altavoces inclinados para proyectar el sonido hasta el techo. En el Platinum Headset de Sony, en cambio, el sonido 3D se simula usando procesado virtual de sonido, de la misma forma que el Gold Heatset producía 7.1 virtual.

Huelga decir que el uso de esta tecnología en Uncharted 4 es especialmente efectivo. Como la acción del juego tiene lugar a diferentes alturas, el audio 3D se utiliza de forma genial, resultando muy útil para situar a los enemigos en los niveles más complejos y altos. Al activar el 3D escuchas la reverberación de los ecos, en el nivel de la prisión por ejemplo, y también en las cascadas del mapa de las ruinas. El efecto es exactamente el que promete Sony: el de estar situado en el centro de un cubo lleno de sonido, en vez de en un plano horizontal. Suena tan natural que solo con cambiar al 7.1 estándar en el menú del juego ya se nota una diferencia sustancial.

El único aspecto extraño con el audio 3D es que todo lo que esté en el centro de la mezcla, como los diálogos de Nathan Drake, suena excesivamente alto al principio. Es como si el sonido viniese del interior de tu cabeza en vez de desde el frente, que sería lo lógico. Sospechamos que en auriculares con un panorama sonoro más amplio -unos que no sean tan cerrados como estos- la sensación de espacio se representará de forma un poco más efectiva. En cualquier caso, en general la mejora que supone el audio 3D respecto a la mezcla 7.1 es como de la noche al día, especialmente si vienes de los anteriores auriculares con sonido envolvente de Sony.

El uso de los drivers de 50mm en el Platinum Headset resulta evidente de forma inmediata: el sonido es más rico y tiene más pegada, con un volumen que también es más alto que en el modelo anterior.

¿La mala noticia? Por ahora, en el lanzamiento, la compatibilidad con audio 3D en PlayStation 4 se limita únicamente a Uncharted 4. Depende de cada desarrollador implementar el sonido basado en objetos, y eso implica que a día de hoy solo haya un juego que lo tenga. Más adelante títulos como Days Gone, MLB The Show 17 o Uncharted: The Lost Legacy se sumarán a la lista de títulos compatibles, pero esperamos que no sean los únicos. Aquellos que quieran probar este nuevo modo de sonido envolvente tienen la excelente aventura de Naughty Dog, pero los early adopters deberían moderar sus expectativas, porque actualmente la mejora en el resto de títulos se limita a la inherente por la calidad de los auriculares.

Respecto a la autonomía de la batería, puedes esperar ocho horas con el volumen alto y el audio 3D activado. Es más o menos la misma que se suele obtener con auriculares de este estilo, pero afortunadamente la carga completa por USB tarda apenas un par de horas. Como extra tienes también una companion app oficial, la cual permite ajustar a tu gusto la ecualización y guardarla en uno de los dos slots disponibles en la memoria. También hay modos específicos para los juegos generados por los desarrolladores, aunque una vez más la compatibilidad ahora mismo es muy limitada.

Por aspecto, comodidad y calidad de sonido, estamos ante una propuesta muy sólida por parte de Sony. El único fallo grave que tiene ahora mismo el Platinum Headset es el hecho de que su principal atractivo es el audio 3D, pero solo hay un título compatible con él. Esto cambiará en el futuro, claro, pero no sabemos qué dificultad implica añadir compatibilidad para el mismo ni si los desarrolladores third party tienen algún incentivo para hacerlo. En la mayoría de juegos, por lo tanto, el beneficio que aportan estos auriculares viene dado por sus drivers de mayor calidad y mejor calidad de construcción.

La mala noticia es que, a día de hoy, la compatibilidad con audio 3D en PlayStation 4 se limita únicamente a Uncharted 4.

Al igual que ocurría con el Gold Wireless Headset 2.0, ser un producto first party aporta al Platinum Headset varias ventajas. Para empezar, los iconos de batería, silencio en el micrófono y modo surround están integrados en el HUD de PlayStation 4, junto al icono de batería del DualShock 4. Es un lujo al que no tienen acceso los accesorios third party, los cuales suelen usar LEDs en los auriculares para mostrar el estado de la batería. Con el Platinum Headset destaca también la simplicidad de la configuración; solo necesitas un dongle USB, en vez de conectar una unidad externa de proceso a través de un cable óptico.

Este enfoque permite también compatibilidad con la reciente PlayStation 4 Slim, la cual no tiene puerto óptico. Como sucesor del Gold Headset, el nuevo modelo mantiene la mayoría de los puntos fuertes de aquellos auriculares: su ligereza, sus cómodas almohadillas de piel sintética y una buena autonomía. La única pega es que ahora son un poco más grandes, pero esto se debe a la inclusión de una batería y unos drivers de mayor tamaño.

Costando el doble que su antecesor, la principal ventaja del Platinum Headset es la mejora en la calidad de sonido, y la idea de que el audio 3D despegue en un futuro próximo. La calidad general de los materiales es un paso adelante, pero el modelo Gold sigue manteniendo su atractivo, con un precio que además suele estar rebajado a menudo. Si estás buscando unos nuevos auriculares para tu PlayStation 4 y quieres estar preparado para el futuro con audio 3D, el Platinum Headset es fácilmente recomendable. Lo cierto es que incluso quitando el audio 3D de la ecuación siguen siendo competitivos frente a muchos de los auriculares de gama alta que puedes encontrar ahora mismo en el mercado.

Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.

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