Los juegos de Nintendo 64 de Rare Replay funcionan a resolución 1080p

Analizamos a fondo el funcionamiento de los clásicos de N64 en Xbox One.

Rare Replay es una oferta fantástica: treinta juegos de uno de los estudios más conocidos del mundo por apenas treinta euros, con una variedad de títulos que abarca desde éxitos de la era del Spectrum como Jetpac o Sabrewulf hasta clásicos modernos como Perfect Dark o Banjo-Kazooie. Uno de los principales atractivos del recopilatorio es la inclusión de casi todos los juegos de Rare para Nintendo 64, con algunos como Blast Corps o Jet Force Gemini disponibles por primera vez en consola desde su lanzamiento original en 1997. El titular es que Rare ofrece todos estos juegos de N64 a resolución 1080p, aunque los resultados son un poco dispares.

La estrategia de Rare a la hora de ofrecer su catálogo de N64 en Xbox One sigue dos enfoques: cuando existe una remasterización para Xbox 360, esa es la versión que se incluye en Replay, funcionando con la retrocompatibilidad que Microsoft anunció en el pasado E3. Cuando no existe una adaptación para Xbox 360, el estudio utiliza un emulador de N64, ejecutando los juegos tal cual aunque con una considerable mejor en la resolución nativa de renderizado.

El primer Perfect Dark y los dos Banjo-Kazooie de N64 adoptan el primer enfoque, usando estos tres títulos la retrocompatibilidad con 360. Cada juego tiene su propio icono en el dashboard fuera de Rare Replay (aunque se puede acceder a ellos desde dentro de la colección), y la calidad de la conversión es idéntica al juego de Xbox Live Arcade original. Esto significa que tenemos gráficos a 1080p nativos en todos ellos, con compatibilidad con pantallas panorámicas y 4x multi-sampling anti-aliasing (MSAA). Aquí ya vemos una mejora respecto a la primera versión de la máquina virtual de Xbox 360: al principio se reescalaba el juego nativo 1080p a 720p y luego se reescalaba otra vez a Full HD. Ahora la situación se ha corregido y no hay reescalados innecesarios.

Perfect Dark en Xbox Live Arcade definió el estándar para los relanzamientos modernos de juegos clásicos de N64. 4J Studios amplió la resolución hasta 1080p con 60FPS, y también retocó los gráficos para hacer que el artwork original fuese más digerible en alta definición, sin comprometer la visión artística de los desarrolladores de Rare. Los juegos de Banjo-Kazooie recibieron un tratamiento similar, aunque estas remasterizaciones están limitadas a 30FPS y tienen pocos cambios visuales, a excepción de la resolución 1080p con anti-aliasing y la adaptación a pantallas panorámicas.

Perfect Dark es un gran ejemplo de remasterización de N64. El frame-rate es estable a 60FPS tanto en Xbox 360 como en Xbox One, y el uso de la retrocompatibilidad en la segunda no afecta al rendimiento. Los dos Banjo funcionan, en cambio, a 30FPS, igual que lo hacían en Xbox 360.

El rendimiento es también idéntico entre Xbox 360 y Xbox One. Perfect Dark ofrece una sólida experiencia a 60FPS que saca lo mejor de los gráficos remasterizados y los controles analógicos, convirtiéndose en la forma definitiva de jugar al clásico shooter de Rare. El uso del modo de retrocompatibilidad con Xbox 360 implica que Banjo-Kazooie y su secuela siguen bloqueados a 30FPS, eliminando toda esperanza de una posible mejora de rendimiento. La jugabilidad sigue respondiendo bien y es suave, lo cual es una obvia mejora respecto a los originales de Nintendo 64, pero creemos que la falta de 60FPS es una oportunidad perdida.

Blast Corps, Jet Force Gemini y Conker's Bad Fur Day no se volvieron a publicar en otras consolas (Conker sí tuvo un remake para la primera Xbox, Conker: Live and Reloaded), y por lo tanto no han recibido la misma remasterización 1080p por parte de 4J Studios. Sí se ha podido jugar a ellos desde hace años a 1080p y con compatibilidad con pantallas panorámicas gracias a la emulación en PC, lo cual ya es una enorme mejora respecto a la fidelidad visual de la Nintendo 64, pero nunca en consola.

Con Rare Replay, en vez de hacer un port manual de cada juego para proporcionar una versión 'idealizada' del mismo, parece que se ha optado por aplicar el mínimo esfuerzo. Sospechamos que en vez de portar cada juego individualmente al hardware han utilizado emulación, con lo que parece ser el mismo emulador para los cuatro títulos. Esto ofrece a los puristas versiones inalteradas de Killer Instinct Gold, Blast Corps, Jet Force Gemini y Conker's Bad Fur Day, con mejoras mínimas como resolución 1080p y 4x MSAA.

Xbox OneXbox 360Emulador N64
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Los elementos poligonales de Killer Instinct Gold se benefician del renderizado a 1080p, con fondos bastante nítidos. Sin embargo, los personajes 2D reescalados no lucen tan bien, con un aspecto más borroso del que nos gustaría. Quizás un modo 240p alternativo reescalado con scanlines habría funcionado mejor con este juego en concreto, donde la atención se centra más en los personajes que en los escenarios.

Lo más decepcionante es que el ratio de aspecto sigue siendo de 4:3, con la única excepción de Jet Force Gemini. Los Banjo-Kazooie y Perfect Dark, en cambio, tienen presentación 16:9 perfectas gracias a las remasterizaciones de Xbox 360. La ausencia de compatibilidad con pantallas panorámicas sorprende teniendo en cuenta que es posible abrir el campo de visión en la mayoría de juegos de Nintendo 64 vía los emuladores de PC, ampliando la cantidad de detalle visible en nuestras HDTVs. No todos los juegos pueden forzarse para verse a 16:9 nativo, pero la mayoría funcionan bien.

En general la mayoría de juegos de Nintendo 64 de la colección adaptan bien los controles al gamepad de Xbox One, con el movimiento en el stick izquierdo y las acciones principales asignadas en los botones y los gatillos. En comparación con el control en el mando original de Nintendo 64, el cambio se nota natural y no resulta incómodo. Sin embargo, no todos los juegos reciben la misma consideración en este aspecto: jugar a Jet Force Gemini es increíblemente frustrante por culpa de una mala elección a la hora de mapear los controles. Las acciones del botón C de N64, las cuales incluyen el salto, agacharse y la evasión, se aplican directamente al stick derecho, provocando que fácilmente hagas un movimiento incorrecto durante los tiroteos.

En términos de rendimiento, al funcionar bajo emulación la potencial mejora a 60FPS queda descartada si no se reescribe parte del código original. Aunque se puede simular una consola overclockeada bajo emulación, esto no siempre produce una mejora de frame-rate y sí puede provocar graves incompatibilidades.

Blast Corps, Jet Force Gemini y Conker's Bad Fur Day funcionan a 30FPS, mientras que Killer Instinct Gold lo hace a 60FPS, con métricas iguales a las de las versiones originales de Nintendo 64. Sin embargo, el rendimiento está limitado por el código original de Nintendo 64 y la calidad de la emulación. Tanto Blast Corps como Jet Force Gemini sufren caídas hacia los 25FPS bajo estrés, siendo los culpables de ello los efectos alpha y las escenas más complejas. La jugabilidad no se ve muy afectada por ello en Blast Corps, pero Jet Force Gemini sí sufre por culpa de los tirones en los tiroteos, donde la precisión y la rápida respuesta juegan un papel fundamental.

Por un lado, el rendimiento variable refleja la inconsistencia de estos juegos en el hardware original de Nintendo 64, pero por el otro es una pena que esto no se haya mejorado cuando en Perfect Dark y los Banjo el resultado es tan bueno. Además, también aparecen problemas de tearing en pantalla que no estaban en los originales por culpa de la emulación. Afortunadamente esto se limita a la zona de overscan en la parte inferior de la pantalla, así que no se nota en la mayoría de televisores y en otros es directamente invisible. Aún así, es algo raro.

Blast Corps, Jet Force Gemini y Killer Instinct Gold funcionan bajo un emulador, así que su inconsistente rendimiento es similar al que tenían originalmente en el hardware de Nintendo 64.

Basándonos en nuestras pruebas, Rare Replay ofrece un valor fenomenal, pero claramente es algo inconsistente a la hora de ejecutar cada juego en Xbox One. Por suerte la calidad de los juegos es en su mayoría excelente, enfatizando el ambicioso diseño y creatividad de los desarrolladores. El pobre mapeado de los controles de Jet Force Gemini hace que sea difícil jugar a él, pero esto no es un problema en el resto de juegos de Nintendo 64 presentes en la colección. Perfect Dark y los Banjo-Kazooie son claramente los títulos que más destacan aquí, con un trabajo de conversión por parte de 4J Studios que sigue aguantando bien el paso del tiempo, a pesar de que nos hubiese gustado jugar a los Banjo a 60FPS.

El resto de títulos de Nintendo 64 del catálogo no impresionan tanto, en parte porque son más auténticos a los originales en términos de rendimiento. La presentación nativa a 1080p y el uso de anti-aliasing proporcionan un mayor estándar de calidad visual, pero resulta obvio que el ajustado precio de Rare Replay impide que todos los juegos reciban el mismo mismo que las remasterizaciones de 4J para Xbox 360.

Lo que nuestras pruebas destacan es que la retrocompatibilidad de Xbox One es muy robusta, permitiendo que los juegos de Xbox 360 funcionen igual que en la consola original. La pregunta ahora es cómo aguantará el tipo la máquina virtual con títulos más complejos, como por ejemplo los Gears of War que acompañarán a la Ultimate Edition que se pondrá a la venta este mismo mes.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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