Activision ha retirado a Raven y Sledgehammer del liderazgo de la entrega de Call of Duty de 2020 y ha puesto en su lugar a Treyarch.

En un informe que vemos en Kotaku, tres personas familiarizadas con las compañías confirman el cambio, que no es nada habitual y que rompe el ciclo de desarrollo anual que suele alternarse entre los estudios, de Treyarch a Infinity Ward y a Sledgehammer. De ser cierto, es la primera vez que dicho ciclo se rompe desde el año 2012.

Al parecer las tensiones en el desarrollo entre Raven y Sledgehammer han llevado a Activision a retirarlos del proyecto y asignar sus tareas a Treyarch para el Call of Duty de 2020, que según los rumores podría ser Call of Duty: Black Ops 5 y se ambientaría en la Guerra Fría, probablemente en Vietnam. Las frecuentes discusiones entre los dos estudios parecen haber hecho mella en el proyecto, que se describe como "un desastre" y que ha obligado a Activision a intervenir.

El trabajo realizado hasta ahora por Raven y Sledgehammer se adaptará a la campaña para un jugador, pero el movimiento implica que Treyarch solo dispondrá de dos años para el desarrollo de Black Ops 5 en lugar de los tres habituales. Según Kotaku, muchos trabajadores de la compañía "no están contentos con eso" y se están preparando para "una cantidad brutal de horas extra similar a la que pasaron el año pasado con Black Ops 4". Otros aseguran estar emocionados por el cambio y creen tener "un plan sólido".

Todo ello, al parecer, no ha afectado a la entrega de este año, que aunque todavía no se ha anunciado sabemos que está desarrollando Infinity Ward y se cree que podría ser un nuevo Modern Warfare. Tres fuentes distintas, además, aseguran que Activision "busca ofrecer un componente free-to-play para el nuevo Modern Warfare de este año", aunque no hay ningún plan terminado.

Actualizaremos en cuanto dispongamos de más información, pero por el momento Activision no ha querido responder a Kotaku.

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Borja Pavón

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Redactor

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