Entrevistamos a Víctor Frías, director de Insert Coin

Un documental sobre el panorama del videojuego español.

Hemos tenido el placer de entrevistar a Víctor Frías, uno de los dos directores responsables de Insert Coin, un reciente documental sobre la creación de videojuegos en España. Dirigido junto a Juan Miguel Pérez, con banda sonora original de David García Díaz, se ha financiado gracias a una exitosa campaña de crowdfunding. Más de veinte estudios españoles y sus correspondientes integrantes son los protagonistas de este documental que pretende dar una imagen más clara sobre el estado de la industria en nuestro país. Podéis ver el tráiler oficial aquí y, pese a que la primera parte salió a la venta el mes pasado, ésta no volverá a estar disponible nuevamente -por motivos que nos cuenta Víctor en la entrevista- hasta dentro de unas pocas de semanas. Os dejamos sin más espera con la entrevista.

Antes que nada, felicidades por la primera parte del documental. Estamos ansiosos por poder ver la segunda parte que parece que se va a retrasar (estaba programada para abril) por un acuerdo con el MuVIM, ¿puedes explicarnos esto un poco mejor?

Muchas gracias. La verdad es que estamos muy contentos con la acogida que ha tenido el primer volumen del documental. La segunda parte, como bien dices, está programada para abril (a finales seguramente) y todos nuestros mecenas pueden estar tranquilos que será la fecha de entrega para ellos. Sin embargo, la venta para todos los públicos tendrá que esperar un poco más. La Diputación de Valencia ha llegado con nosotros a un acuerdo durante una breve temporada, y uno de los puntos era detener la venta online de Insert Coin unos pocos meses. Quizás sea un poco injusto para todos aquellos que no lo habían adquirido aún, pero tras una semana a la venta recibir una propuesta como ésta de poder exhibirlo en nuestra ciudad y en un marco fantástico nos ayudó a decidirnos.

¿Cómo ha sido la acogida de la primera parte del documental? ¿Has recibido, una vez estrenada la primera parte, feedback por parte tanto de los mecenas como de los que salen en el documental?

En líneas generales el feedback ha sido muy positivo. Nosotros creamos el documental que a nosotros nos gustaría ver como espectadores, lo cual no quiere decir que sea el documental que espere todo el mundo. Se agradecen todas las críticas constructivas y es cierto que quizás podríamos pecar de un documental algo largo. Hay gente que se le hace un poco pesado cierto tramo del intermedio, lo cual nos ayuda de cara al segundo volumen para medir un poco el ritmo. Siempre hay críticas destructivas que directamente no aportan nada, aunque a veces duelen.

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Fotograma de Insert Coin, donde vemos a Kevin Cerdà de Beautifun Games trabajando en el estudio.

¿Cómo nace Insert Coin?

Para hablar de Insert Coin tenemos que remontarnos muchos años atrás. Yo soy programador, desarrollé algunos juegos en DevilishGames durante su etapa no profesional y también hice mis practicas de empresa y anduve una temporada por Exelweiss. Tras acabar algo cansado de la programación (¡y eso que llevaba poco tiempo! jejeje) me salió la oportunidad de estar al otro lado del mundo del videojuego y acepté. Hacer juegos no tiene nada que ver con venderlos, y cuando estás tantas horas vendiendo juegos al público general te das cuenta de que la gente no tiene mucha idea de cómo se desarrolla un videojuego. Como conocía a David Ferriz y a Ramón Nafria cada cierto tiempo tanteaba la posibilidad de realizar un documental en plan "Callejeros Viajeros" sobre el mundo del videojuego. Pero siempre lo dejaba de lado por no tener los medios que me gustaría. Pasan los años, como 5 o 6 por lo menos, y conozco a JuanMi en el trabajo. Hablamos mucho de cine, de vídeos independientes sobre el mundo del videojuego, de cámaras de vídeo profesionales y más cosas freaks (8 horas al día dan para mucho). Le comenté a JuanMi la idea del documental y le pareció fantástica. Pasa más tiempo y entonces nos fijamos en Indie Game: The Movie. Aquí es cuando el documental empieza a ser un poco más real, ya que si estos tipos de EEUU podían hacerlo, nosotros también.

En este punto JuanMi tiró mucho de la carretilla, ya que yo no estaba convencido de que en España alguien nos fuese a dar dinero por hacer algo que puede interesar... pero quizás no interesar tanto como para recaudar 5.000€. De repente nos veíamos buscando un nombre, llamando a las puertas de las casas desarrolladores y planeando muchas cosas. JuanMi también tenía algunos conocidos en otros estudios de desarrollo, por lo que al final hicimos piña y todo salió bien.

Víctor y Juanmi durante el rodaje de Insert Coin.

¿Cuántos habéis estado directamente implicados en la realización del documental y cuánto tiempo ha durado todo el proceso?

En el proceso hemos estado trabajando JuanMi y yo desde el principio. Para la grabación nos ayudaron dos amigos, ya que transportar todo el material de grabación y grabar con dos cámaras a la vez era algo difícil con solo dos personas. Para rodar en algunos exteriores nos ayudó una productora que ha trabajado en películas como Lo Imposible. Y bueno, luego amigos que nos han acogido para el rodaje en sus casas... ¡Pagar hotel para todos era muy caro! (risas)

Por otro lado también ha estado involucrado David Garcia con el aspecto musical. Aunque David vive en Madrid se ha convertido en uno más del equipo, siempre aportando sus conocimientos y experiencia profesional para que el documental funcionará bien. Una maravilla de persona y un músico tremendo.

¿Qué ha sido lo más difícil o duro de llevar a cabo el documental?

Para mí lo más difícil del documental ha sido compaginar la vida diaria con las necesidades que lleva hacer algo como esto. Tengo mi trabajo, una mujer que enfermó de manera crónica poco tiempo antes de comenzar el documental y una hija preciosa que me quita todo el tiempo del mundo. Compaginar todo eso con en el día a día ya es algo complicado, así que imagina todo eso realizando un documental con tantas horas de grabación y tantos desplazamientos por Madrid y Barcelona. Eventualmente colaboro con otro portal y también tengo mi propia página web sobre videojuegos para iOS, así que si empezamos a meter todo en una coctelera... creo que necesito 24 horas más al día para poder dormir algo.

Sin entrar en detalles, ¿hubo gente que no quiso salir en el documental, y si es así, por algún motivo en especial?

El apoyo de las empresas desde un primer momento ha sido brutal. Hemos tenido que dejar gente fuera por falta de tiempo y quizás por seleccionar diferentes perfiles. Nos hubiera gustado meter a todas las compañías made in Spain, pero era, a todas luces, imposible. Es cierto que hasta que el documental no tenía una visibilidad mucho más clara unos pocos nos dejaron de lado para luego apresurarse en aparecer. En parte lo entiendo, ya que éramos dos extraños realizando algo por primera vez. Lo bueno es que todo ha salido perfecto y hemos ganado muchos amigos por el camino.

Hay jugadores que no saben que muchos títulos que juegan a diario están desarrollados en España (...) El videojuego vende muchísimo más que el cine, pero no tiene tanto glamour, claro.

¿Crees que hay falta de visibilidad de la industria del videojuego en España?

Mucha. Hay jugadores que no saben que muchos títulos que juegan a diario están desarrollados en España. Evidentemente no hay que saber al dedillo quién, cómo y cuándo ha desarrollado un juego, pero no estaría de más conseguir que los jóvenes sepan algunos de esos detalles. No obstante, ya es difícil que los chavales miren algo más que no sea el Call of Duty de todos los años, así que tampoco hay que darles más vueltas. Invizimals o Commandos son juegos de nuestro país que ha triunfado más allá de nuestras fronteras y hoy en día hay gente que no tiene ni idea que se hicieron en España. Sin embargo, es curioso que sepamos todas las películas que hacen Almodovar o Bardem y no sepamos que Pendulo Studios lleva 20 años haciendo aventuras en nuestro país. El videojuego vende muchísimo más que el cine, pero no tiene tanto glamour, claro.

El proyecto salió adelante por crowdfunding y recaudasteis más de 8.000 euros para llevarlo a cabo. ¿Os hubierais planteado llevar a cabo el mismo proyecto sin tener una herramienta como es la financiación en masa?

Sí que lo planteamos. La respuesta siempre fue un sí rotundo. Sin embargo, tendría que verme en la situación de no tener el dinero que me gustaría para grabar con una cámara de calidad profesional y el dinero de los desplazamientos y demás extras que van surgiendo por el camino. Supongo que tarde o temprano se hubiera realizado, aunque con una calidad técnica inferior y con muchos menos estudios de por medio.

Leemos que ninguno de vosotros cobró nada del dinero recaudado en el crowdfunding durante el proceso de creación del documental. ¿En qué se utilizó todo ese dinero?

¡El dinero se va como el agua! (risas). La verdad es que no hemos cobrado nada en ningún momento de todo lo recaudado. El dinero fue destinado a pagar los merecidos honorarios de la página de crowdfunding, comprar una cámara de calidad profesional, transportes y dietas del equipo (muchas veces bocatas de casa), composición de banda sonora y creación de recompensas de los mecenas. Muchas veces no se piensa, pero crear los DVD's, las láminas para las ediciones coleccionistas, tazas, camisetas, chapas y demás material, se acaba llevando cerca de 1.500€ de todo lo recaudado. Si piensas que la cámara costaba cerca de 3.000€ empiezas a sumar trípodes, rotulas, sliders, focos, micrófonos... te quedas corto. Hay bandas sonoras que cuestan el doble que todo el presupuesto de nuestro documental. Hemos intentado apretar todo al máximo y la verdad que te puedo adelantar que si los 8.000€ salieran de nuestro bolsillo no hubiéramos recuperado la inversión ni de lejos. Por suerte era un proyecto personal y siempre lo he visto como mi regalo al mundo de los videojuegos.

Parece casi inevitable establecer algún tipo de comparación entre Insert Coin y Indie Game: The Movie. ¿Lo utilizasteis como referente en algún aspecto? ¿Habéis tenido otros referentes?

Lógicamente, Indie Game: The Movie fue esencial para realizar nuestro documental. Si en EEUU podían hacerlo, nosotros también. Y esa era la meta. Personalmente, el documental me gustó bastante y lo he visto en un par de ocasiones, pero realmente no dejaban claro lo que era realizar un videojuego desde cero. Insert Coin mete un poco más el dedo en la herida de los entresijos de los videojuegos. Cuando el boom de Callejeros lo tomé como referencia, pensando que un formato así encajaría a la perfección. Hoy en día también lo pienso... quizás para el siguiente documental.

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Dan Castellanos, de A Crowd of Monsters, en Insert Coin.

Los primeros minutos del documental se abren con una frase que impacta bastante: "la sociedad todavía no considera el videojuego como forma de expresión. Es muy difícil que la gente se lo tome en serio". ¿Estás de acuerdo con esto? ¿Se justifica así todavía más la necesidad de más documentales como éste?.

No solamente es difícil que la gente se lo tome en serio, es que muchas personas cuando le preguntas por videojuegos llegan a sonrojarse y a lanzar balones fuera en plan "no, si a esto solo juega mi hijo", "las maquinitas a mí no me gustan" o "yo no tengo tiempo de jugar a marcianitos".

La frase nos la dice Jose Maria Cots, uno de los fundadores de Undercoders, y sí, estoy completamente de acuerdo. No solamente es difícil que la gente se lo tome en serio, es que muchas personas cuando le preguntas por videojuegos llegan a sonrojarse y a lanzar balones fuera en plan "no si a esto solo juega mi hijo", "las maquinitas a mí no me gustan" o "yo no tengo tiempo de jugar a marcianitos". Parece que hoy en día al reconocer que eres jugador de videojuegos eres poco adulto o te falta madurar. Fíjate que yo cuando estoy en mi trabajo vendiendo juegos muchos clientes me miran como si mi trabajo no fuera de verdad o como si estuviera pasando el rato. Incluso me han llegado a decir que cuando tenga hijos me enteraré de cómo es el mundo en realidad (cuando les digo que tengo una hija los descoloco). Eso pasa sólo vendiendo los productos, así que imagina creándolos desde cero. Se piensan que estás en casa a la sopa boba y seguramente tu trabajo sea mucho más difícil que el suyo.

Lo mejor de todo es que somos gente joven, gente con ganas de ver cómo la industria evoluciona y se integra como forma de expresión. Una frase que me gusta mucho del documental es cuando se hace referencia a que de aquí 40 años cuando mi nieto me pregunte por Angry Birds yo sabre lo que es. Así que espero que la rueda vaya girando poco a poco hasta llevar a los videojuegos a un punto donde siempre han tenido que estar.

¿A qué crees que se debe esta visión aun tan estereotipada que nos explican los desarrolladores en el documental y que tiene la sociedad sobre la gente que se dedica al mundo del videojuego?

Fíjate que cuando se habla de los videojuegos en las noticias, casi siempre se emplean palabras como adictos al videojuego, como si fuera una droga o algo por el estilo que puede casi considerarse una enfermedad. Así que es realmente difícil avanzar cuando jugar a videojuego es sinónimo de algo incorrecto para lo sociedad. Sin embargo, ver Sálvame en la televisión es la mejor manera de pasar la tarde del jueves (ojo, no critico quien lo vea, me parece perfecto si os gusta). El videojuego es sobre todo entretenimiento, así que no hay nada malo si en lugar de ver cómo cuatro moniatos hacen el gamba en televisión, prefiero sentir una aventura de un modo alternativo. Incluso se ha demostrado que jugar a videojuegos aumenta reflejos (hola Superhexagon) y nos ayuda a aprender más rápidamente. Quizás con más concienciación, menos prejuicios y más interés la sociedad ganaría algún punto extra. Tiempo al tiempo.

Es realmente difícil avanzar cuando jugar a videojuego es sinónimo de algo incorrecto para lo sociedad (...) Quizás con más concienciación, menos prejuicios y más interés la sociedad ganaría algún punto extra. Tiempo al tiempo.

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Fotograma de Hollywood Monsters 2, de Péndulo Studios.

¿Qué crees que es lo que más falla en la industria española del videojuego? ¿y lo mejor de ella?

La verdad que nos hemos rodeado de una parte de la industria que es casi inmejorable. La comunidad indie en nuestro país es tremenda, todos se conocen entre sí, todos se ayudan entre sí y se alegran del éxito del resto. Existe una competencia muy sana que deja de lado cualquier tipo de envidia. Se crean eventos especiales para desarrolladores y cada vez tenemos más premios y talleres para hacer videojuegos.

Lo mejor es poner todo lo anterior en la otra cara de la moneda y ver que no existe ningún tipo de apoyo por parte del gobierno a los videojuegos. Una pena.

Durante una gran parte del documental se da una visión algo pesimista sobre la rutina del creador de videojuegos, explicando lo sacrificado que es y cómo afecta hasta a la vida privada de la misma persona, añadiendo luego factores como el riesgo de estar durante años creando un producto que tal vez luego no se venda apenas. ¿Crees que ésta es una de las profesiones más sacrificadas?

Es una profesión sacrificada, de eso no hay duda. Decir una de las más sacrificadas no sabría decirte ya que cada uno tiene su propia balanza... Lo que sí que es cierto que quizás de la menos remuneradas y también de las más crueles. Fijate en el vietnamita creador de Flappy Bird ganando cerca de 40.000€ al día. Muchos se piensan que todo es así y realmente ese golpe de suerte lo tienen solo unos pocos. Para realizar un juego modesto durante un año con un equipo pequeño de personas necesitaríamos cerca de 100.000€. Imagina ahora, en un mundo donde nos pensamos que todo lo que compramos de internet tiene que ser gratis, estar un año entero sin cobrar para luego vender 3000 copias a 1€. Haz cuentas y alucina.

Ya para finalizar, ¿podrías hacernos un adelanto de lo que veremos en la segunda parte?

En la segunda parte del documental vamos a poder ver algunos estudios más grandes, con toda la jerarquía y todo el montaje que conlleva pasar de ser un chiringuito de pocos trabajadores a ver una empresa con más de 250. Aunque también hay presencia indie.

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Marina Amores

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