El pasado lunes tuve la oportunidad de viajar a Londres para ver un poco del todavía misterioso modo Campaña de Call of Duty: Ghosts. También pude jugar unas cuantas partidas al multijugador.

No os vamos a engañar, Activision quiere jugar al escondite con la historia de Ghosts, por lo que está dosificando la información con cuentagotas. Eso sí, nos queda claro que esa misión en la que se embarcaron hace años de querer sorprendernos más y más con cada edición de COD sigue ahí. Ya han bombardeado la Casa Blanca, trapicheado con armamento nuclear, disparado desde un helicóptero al ritmo de los Rolling Stones... ¿qué les queda? ¿La Luna?

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Pues efectivamente. La misión que pudimos ver sucedía cerca de ahí, en el espacio. En concreto en una estación espacial llamada Odin y que los EEUU utilizan como arma defensiva. En los primeros planos vimos al equipo reparando algo en el exterior de la nave. Un gran plano del espacio de fondo, tranquilo, sin música; solo la respiración y el eco de la voz. Todo estaba corriedo en PC, y los gráficos no sorprendían pero desde luego tampoco decepcionan. De hecho vi unos cuantos efectos más que resultones -y la mejoría en los efectos de sonido es muy notoria, por cierto- y, como siempre, la fluidez por la que destaca la franquicia.

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El pobre no se espera la que le está a punto de caer.

Cuando entramos en Odin la cosas se pusieron feas enseguida: a través de una escotilla vimos como parte de nuestra tripulación era tiroteada por unos astronautas misteriosos con metralletas -¿qué esperabais, si no? La ausencia de gravedad apilaba cuerpos en todas direcciones. De pronto nuestra compañera nos empieza a gritar que la sigamos: pegamos unos cuantos tiros y nos damos cuenta de que o desactivamos las armas de Odin o la que se va a liar será épica. En este breve fragmento ya nos ha quedado claro que la estructura de misiones scriptadas y guiadas sigue aquí: Infinity Ward apuesta por lo que tan bien les ha funcionado y que, como sabéis, genera odio y amor a partes iguales. Un Call of Duty es un Call of Duty, no están pillando a nadie por sorpresa.

Dejo de divagar, que los cañones de Odin siguen torpedeando la Tierra: nos acercamos a unos módulos que se pueden desactivar manualmente. Todo se tuerce, parece que podremos arreglar algo, pero al final nos damos cuenta de que el poder destructivo de Odin ha acabado por volverse contra los que tenía que proteger.

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La Federación, una organización formada por países de Latinoamérica -tengo ganas de ver qué frases en español escuchamos por ahí a los soldados que hagan guardia, güey- aprovecha el caos e invade los EEUU. Por primera vez la superpotencia está en inferioridad de condiciones: menos armas, y peores, pocos recursos y sin hogar. En Ghosts llevaremos a un equipo formado por dos hermanos -¡y un perro!- que, a pesar del viento en contra, quiere recuperar lo que es suyo y expulsar a los invasores. Veremos más infiltración y más sigilo, y no tantos gadgets y tecnología punta. Nos gusta la idea.

La misión acaba con una frase lapidaria, muy al estilo de la saga: "Un hombre que realmente ama a su país no solo da su vida, da la de sus hijos". Muy bíblico.

Lo que no tiene misterio es el multijugador, que sigue siendo la definición de rapidez y fluidez. Todavía no sabemos qué tal resistirá las comparaciones con Battlefield 4 y Titanfall, sus competidores más inmediatos, pero la fórmula sigue vigente e incorporará unas cuantas novedades. Además de poder personalizar el sexo y aspecto de nuestro personaje tendremos un nuevo sistema de perks, más simple y que nos ha gustado mucho. Disponemos de una serie de puntos a repartir entre las habilidades que queramos; cada una, según su valía, costará más o menos.

Pudimos ver un escenario que todavía no se había enseñado, el de Stonehaven. Tina Palacios, la community manager de COD, nos comenta que este mapa ambientado en la campiña medieval, que hasta tiene un castillo y murallas y extensas praderas verdes, es uno de los más grandes del juego. Ideal para los snipers; no como algunos de los otros que pudimos probar, bastante bien diseñados y más pensados para el combate cercano.

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El mapa que vimos en exclusiva, llamado Stonehaven. Es mucho más grande de lo normal.

Finalmente nos enseñaron algo del modo Squads, que es lo que sustituye a las Operaciones Especiales; los personajes que vayas creando en el multijugador formarán un ejército que te podrá acompañar, controlado por la IA, en partidas contra ejércitos de otros amigos. Será ideal para jugar contra un solo amigo, cada uno con su personaje, y así ya no tendremos que hacer esas partidas de 1vs1 en las que no veíamos a nadie en horas, pero también podremos jugar online y competir en cooperativo.

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COD: Ghosts es, por lo menos, una propuesta sólida que supera a Black Ops 2: más y mejores animaciones, una mínima interacción con los mapas -que tienen partes destructibles-, una organización de los perks algo más clara y un nuevo arsenal. Y matanzas en el espacio. COD tiene éxito, y lo seguirá teniendo; muchos os habéis cansado de lo que propone, pero muchos otros seguís esperándolo cada año y jugando durante meses y meses. Ambos sectores, los que lo apoyan y los que lo han abandonado, repiten cada año la misma lucha; sin embargo Activision colocó casi 25 millones de Black Ops 2. Veremos si la fórmula aguanta el tirón de la nueva generación y las embestidas de la competencia: este puede ser un año crucial para Activision.

Nota: Activision pagó el billete de avión para ir a Londres a hacer estas primeras impresiones de COD: Ghosts

Acerca del autor

Xavi Robles

Xavi Robles

Eurogamer.es Managing Director

Xavi es el director de Eurogamer España y lleva analizando juegos desde hace más de 10 años. Se le dan especialmente bien los shooters y los juegos deportivos pero le da caña a todo lo que se le ponga por delante. Puedes seguirlo en Twitter: @xavirobles