Si cuando hablamos de los juegos más vendidos a todos nos viene a la cabeza Call of Duty, entonces ya podemos argumentar lo que queramos, que por muchos estereotipos, clichés o prejuicios que tengamos sobre los first person shooters, sabemos que son los reyes indiscutibles de este mundillo. Dicho esto, no debe sorprendernos no sólo que las marcas quieran echar mano a esta apetecible demanda de disparos por parte de los usuarios, sino también que las varias iniciativas que aparecen en otros géneros también se afiancen en éste.

Con este propósito se ha creado Shootmania, un FPS multijugador y free-to-play orientado a que los usuarios personalicen su experiencia y, sobre todo, con los campeonatos de videojuegos en mente, lo que comúnmente se conoce como los e-sports. De momento en fase beta 2, Shootmania no deja de ser la adaptación de Trackmania al mundo de los shooters, un juego que adapta la herramienta Maniaplanet de Nadeo para albergar esta nueva experiencia.

Su punto fuerte es, por lo tanto, la comunidad de jugadores y todo lo que éstos son capaces de hacer. Esta capacidad de creación, que se expresaba en Trackmania con el editor de pistas, en Shootmania se ha traducido en un editor de escenarios, que tanto puede usarse en su formato "casual" como en "avanzado" dependiendo del nivel de exigencia o del tiempo que requiera el creador en cuestión. La personalización del avatar, de momento, está limitada tan solo a su género y al escudo que hay en la espalda de dicho avatar.

"Shootmania no deja de ser la adaptación de Trackmania al mundo de los shooters, un juego que adapta la herramienta Maniaplanet de Nadeo para albergar esta nueva experiencia."

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El hecho de estar aún en fase beta hace que el juego esté muy limitado. Ahora mismo solo hay un modo disponible, pero difícilmente se describe con una única palabra. Explicado de forma rápida es una mezcla de "todos contra todos" y de "último hombre en pie", un modo en el que cuando un jugador captura la columna central del escenario los muertos ya no renacen y se va estrechando el escenario mediante una especie de tornado. De momento me parece algo repetitivo, pero en la versión definitiva se ha prometido un modo por equipos y mucha más variedad.

Ya situándonos en la vista en primera persona, el planteamiento es muy distinto a otros shooters. Aquí no hay arsenales ni munición, sino una sola arma que se presenta como un disparador de láseres desde la muñeca. A pesar de esta apariencia, los disparos se comportan como proyectiles con cierto tiempo de desplazamiento, por lo que hay que apuntar con gracia hacia donde va a estar el objetivo al cabo de uno o medio segundo. La energía usada para alimentar estos proyectiles va recargándose en el tiempo, una característica que recuerda al disparador de abejas del primer Half-Life. Otra barra de energía similar también se usa para esprintar y para otras maniobras pendientes, como el uso de un gancho para acceder a lugares elevados.

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Otro punto interesante es el modo espectador, que permite presenciar externamente la partida del servidor donde nos hayamos conectado. Aunque siempre muestra a todos los jugadores vivos (de forma que al principio se ve todo el escenario con su consecuente limitación de detalle), el motor gráfico no supone un problema para aguantar el máximo de 32 jugadores en una misma partida. Este moto gráfico, el mismo usado en Trackmania 2, es poco exigente y está orientado más a ser eficiente que no a una necesidad por la alta definición. Así se evita en lo máximo posible cualesquiera problemas por lag y otras molestias propias del juego online.

Por el momento Shootmania Storm es una apuesta aún escasa en variedad pero que esperemos se llene de opciones atractivas e interesantes. Si consigue su difícil objetivo de convertirse en referencia para la competitividad de los distintos aficionados a los disparos, ya sean para el entretenimiento propio o para participar en competiciones con un carácter más deportivo, oiremos a hablar de él durante varios años.

Acerca del autor

Albert Ambròs

Albert Ambròs

Redactor

Este ingeniero industrial es nuestro experto en juegos de conducción. Albert es de los que solamente te adelantarán por la izquierda y, además, es un gran aficionado a los juegos de rol. ¡Es todo un caballero! En todos los sentidos...