Los primeros usuarios de Wii U en Estados Unidos se han encontrado con la necesidad de instalar una primera actualización obligatoria del firmware de la consola.

Parece, sin embargo, que su distribución está resultando un poco problemática. Para empezar muchos usuarios se quejan del exagerado tamaño de la actualización, que ocupa la friolera de 5GB (lo cual es un problema extra para los usuarios con el modelo básico de 8GB, puesto que éste sólo dispone de 3.2GB libres).

Lo peor, sin embargo, se lo han llevado aquellos con conexiones a internet poco estables. Varios usuarios han explicado que tras paralizarse por completo la descarga se vieron obligados a apagar la consola, provocando que la consola deje de funciona por completo al encenderse otra vez (lo que popularmente se conoce como 'brick').

Otros usuarios reportan problemas con la luz de encendido, que parpadea continuamente en color azul en vez de funcionar con normalidad, y otros incluso han conseguido acceder a opciones de administración del Miiverse o al menú debug de la consola.

Nintendo todavía no ha emitido un comunicado oficial al respecto, aunque en Twitter ya se comenta que han empezado a solicitar a los usuarios afectados el envío del hardware para proceder a su reparación.

Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.