Bethesda ha reconocido que aunque muchos de sus juegos están poblados por innumerables bugs la desarrolladora cada vez es mejor solucionándolos, y espera que gracias al trabajo duro que están realizando en The Elder Scrolls V: Skyrim el título tenga los mínimos problemas posibles.

Precisamente tanto Fallout como Elder Scrolls han sido sagas que se han caracterizado por presentar una gran lista de bugs nada más salir a la venta. Pero Bethesda está al tanto del asunto:

"Es algo que seguimos atendiendo y sobre lo que seguimos diseñando", afirma Pete Hines a GamesIndustry.biz.

"Si echas la vista atrás, Fallout 3 era un juego increíblemente estable [n.del T: ¿en serio?]. Ciertamente no estaba libre de bugs, pero para nosotros hay una diferencia entre una roca que está flotando un poco por encima del suelo, que técnicamente es un bug, y otra cosa que puede hacer que tu juego pete o que se corrompan tus partidas guardadas."

Así que, para Hines, "hay grados". "¿Carga el juego cuando clicas en él? ¿Guarda de forma correcta? Ese tipo de cosas", afirma cuando habla sobre cómo afrontan el problema, algo que con Skyrim han tenido muy claro desde el principio.

"Para Skyrim hemos creado un número de cosas para cubrir eso e intentar mejorarlo".

Pero ¿por qué muchos de los juegos de Bethesda siguen sufriendo este tipo de errores? Según la compañía, se debe al enorme tamaño de sus creaciones.

"La verdad del asunto es que es más fácil testear un juego que es muy lineal que otro que es muy abierto", continúa Hines

"Es una gran empresa asegurarte de que has repasado todo lo posible, del tipo, 'Oh, has cogido esta espada, has hablado con esa persona, le has dado aquello y entonces ha pasado.' Todas esas posibilidades se acercan literalmente a infinito", afirma.

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Borja Pavón

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