Los ex jefes de Infinity Ward Jason West y Vince Zampella podrían quedarse con la marca Modern Warfare si su demanda contra Activision tiene éxito.

El dúo ha añadido fraude a la lista de acusaciones contra la compañía, insistiendo en que Activision nunca tuvo intención de honrar el contrato que firmaron en 2008.

Según un artículo de Gamespot, este contrato llamado Memorandum of Understanding fue realizado para "abordar cuestiones que preocupaban a West y Zampella, en particular en el ámbito del control creativo sobre los juegos de Modern Warfare y sobre la creación del estilo artístico y la marca de los juegos de Modern Warfare".

West y Zampella reclaman ahora que su firma les daba a ellos la última palabra sobre cualquier título basado en Modern Warfare, así como incentivos económicos en base a los beneficios producidos.

Sin embargo, Entre las cláusulas del documento se establecía que los beneficios contemplados estaban sujetos a su continuidad como empleados de la compañía. Lógicamente, los artífices de Modern Warfare preguntaron al presidente ejecutivo de Activision, Bobby Kotick, al respecto. Al parecer éste les dijo que "no se preocuparan" ya que «era imposible que les despidieran". Finalmente, firmaron el contrato.

Debido a la promesa de Kotick, ni Zampella ni West presionaron para que la redacción del texto fuera más precisa, creyendo que estaban a salvo. Ahora, en cambio, ambos reclaman que Activision nunca tuvo intención de cumplir con la parte de su contrato.

En la denuncia se señala que Activision desarrolló productos relacionados con la franquicia sin notificárselo al dúo, cosa que según el Memorandum of Understanding sólo podía hacerse con la autorización de West y Zampella.

Lo más sorprendente de todo es que, según un representante legal de West y Zampella, si el juzgado les da la razón significaría que West y Zampella serían copropietarios de la marca Modern Warfare junto con Activision, dándoles vía libre para publicar títulos de la franquicia bajo su propio sistema.