George 'Geohot' Hotz, recientemente demandado por Sony por romper la seguridad de PlayStation 3, ha negado que sus acciones hayan dado como resultado los hacks que desde hace varias semanas sufren algunos usuarios de Call of Duty: Modern Warfare 2.

En enero, la desarrolladora Infinity Ward culpó a Sony y a la seguridad rota de PS3 por los hacks que de un tiempo a esta parte estaban arruinando la experiencia de juego de Modern Warfare 2.

"Sony ha reconocido recientemente una brecha de seguridad en la PS3 con la cual los juegos están expuestos a exploits y hacks", explicaba Robert Bowling entonces. "Modern Warfare 2 no es una excepción y entendemos que algunos de vosotros estáis teniendo problemas con las estadísticas y otras cuestiones asociadas a esto".

Pues bien, en una actualización de su página web, Hotz pide ahora donaciones que le ayuden a pagar los abogados y niega las acusaciones.

"No, no lo soy", dice respondiéndose a sí mismo en un faq que ha hecho para la ocasión con la siguiente pregunta: "Que done para ayudarte... Eres la razón por la que ahora no puedo jugar a Modern Warfare". Y la respuesta continúa: "Nunca he jugado a PS3 por internet. Francamente, estoy sorprendido por la aparente facilidad con la que estos trucos fueron creados". Y se pregunta: "De todas maneras, ¿por qué la seguridad se encuentra en el lado del cliente?".

A este respecto, asegura que "no tenía ni idea de que esto iba a pasar y estoy totalmente a favor de que los cheaters sean baneados permanentemente".