Space Invaders: Infinity Gene • Página 2

Invaders Must Die.

Cada nivel que nos pasemos llenará una barra de carga genética, que cuando se llene nos hará "evolucionar", lo que implica desde permitirnos usar una nueva arma a desbloquear un nivel de bonus. Por otra parte, el eje Z de proyección (el que produce la "tercera dimensión") se va desplazando ligeramente desde la posición en perpendicular a la pantalla del comienzo, mostrando una especie de escorzo de los enemigos conforme vamos avanzando, dejando entrever algo de tridimensionalidad.

Las nuevas armas le dan un cierto toque de estrategia al juego, ya que algunas son especialmente efectivas contra algunos jefes, pero para poder elegir hay que empezar un nivel de 0 o morir a mitad del mismo, así que si vamos a por puntuaciones realmente altas tenemos que encontrar un arma equilibrada que nos permita superar muchos niveles consecutivos. En ese sentido, el arma "Campo" parece estar un pequeño escalón por encima del resto dada su gran versatilidad.

El juego tarda un poco en arrancar, dado que los primeros niveles carecen de un, como lo llama el juego, "enemigo formidable" (lo que viene siendo un final boss de toda la vida) que es precisamente uno de los pilares de Space Invaders: Infinity Gene. Cada jefe final tiene no solamente un patrón de ataque único, sino también un carácter especial. Es algo que es más fácil de experimentar que de describir. Casos como el de cierto enemigo que utiliza el blanco y negro de una forma providencial (lo reconoceréis en cuanto lo tengáis enfrente) son una muestra de la originalidad arrolladora con la que se han desarrollado los finales de fase.

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Quizá por ello es menos comprensible que en los últimos niveles se incorporen los jefes que ya nos hemos pasado como mid-bosses: la primera vez es una experiencia mágica, la tercera empieza a cansar. No hubiesen estado de más mid-bosses completamente nuevos.

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Una de las aportaciones más afortunadas de Infinity Gene es el modo Musical. Podemos escoger una canción de nuestro disco duro y el juego armará un nivel que se ajuste al ritmo de la misma. Probé a poner "Invaders Must Die de The Prodigy (tema que ayudó a la redacción de este análisis), a lo que el juego respondió poniéndome un nivel endiabladamente difícil como venganza. En general los niveles creados rayan a un nivel notable, aunque lejos de los niveles originales, de los que cogen prestados a los jefes finales.

Otras novedades creadas para la ocasión son el modo Reto (99 niveles de dificultad creciente), la Colección (donde escuchar las canciones del juego) y los Niveles Bonus, que iremos desbloqueando conforme consigamos puntos de evolución y sirven para alargar la vida del título.

Space Invaders: Infinity Gene es una nueva vuelta de tuerca al paradigma de videojuego para varias generaciones, que si bien no alcanza el nivel de excelencia de los Extreme, sigue siendo una mirada fresca a un título del que aparentemente no quedaba nada más que decir. La adición de jefes finales con un diseño envidiable unido al apartado gráfico y sonoro logra un toque de nostalgia sin olvidarse de continuar hacia adelante. Su mayor mérito, y no es poco, es saber mirar al pasado en la forma y evolucionar en el fondo.

8 /10

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Acerca del autor

Jaime San Simón

Jaime San Simón

Redactor  |  eslinchis

Jaime lleva en Eurogamer.es desde los inicios y es nuestro experto en juegos indie. Tú ponle ahí cuatro píxeles hechos con amor y ya le puedes dar megatones hiperpoligonizados, que él, se quedará con lo primero.

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