Si hay una palabra que describe a la perfección mi primer acercamiento a Fallout: New Vegas esa es, sin duda, recelo. No creo que sea el único que puso el grito en el cielo cuando se anunció que Bethesda dejaba las labores de producción en manos de Obsidian, el mismo estudio que recientemente publicó el decepcionante Alpha Protocol o que no supo aprovechar años atrás el legado de BioWare al realizar la secuela de Knights of the Old Republic. La presentación de su nuevo juego en Colonia, sin embargo, me ha dejado un buen sabor de boca y parece que esta vez sí saben qué están haciendo y cómo deben hacerlo.

A primera vista New Vegas puede parecer una simple expansión de Fallout 3, pero bajo la capa más superficial se han introducido numerosas mejoras y pequeños ajustes que terminan de pulir las excelentes bases que Bethesda dejó sentadas hace tres años. En Obsidian han decidido ser bastante conservadores, pero tampoco han tenido reparos en tocar todo lo que han considerado oportuno para hacer más propio al juego.

Una de las grandes novedades de New Vegas es un sistema de reputación entre las diferentes facciones que habitan su universo. La historia se centra principalmente en dos, la New Californian Republic (NCR) y la Caesar's Legion (un grupo de esclavistas que se comporta, en parte, como si fuesen romanos), aunque no faltan tampoco clásicos de la saga como la Brotherhood of Steel o los Super Mutantes. El sistema es bastante flexible, hasta el punto de permitir "jugar" con las diferentes facciones para hacer que se peleen entre si y así allanar el camino hacia nuestro verdadero objetivo.

Durante el juego podremos ir acompañados de otros personajes, que se controlan a través de una nueva interfaz tipo rueda con el que se dan órdenes sin necesidad de recurrir a diálogos. Todos estos compañeros tienen una compleja historia detrás, que podemos averiguar charlando con ellos, y también relaciones con las diferentes facciones. Éste es un detalle importante, porque si el personaje con el que viajamos posee, por ejemplo, un pasado común con la NCR y goza todavía de su simpatía, puede suponer un obstáculo importante si nuestro objetivo es quedar bien con la Caesar's Legion.

Para los más valientes también se ha incluido el nuevo modo hardcore, que eleva la dificultad para sobrevivir en el desolado mundo de New Vegas hasta niveles insospechados. En él, por ejemplo, la munición también tiene peso, con lo cual debemos ser aún más cuidadosos a la hora de administrar el inventario, los stim-packs recuperan la salud a lo largo del tiempo en vez de ser instantáneos, hay que controlar el tiempo de sueño para que nuestro personaje esté lo suficientemente descansado y beber para no sufrir deshidratación. Obviamente la complejidad de este modo sólo lo hace recomendable para los jugadores más veteranos de Fallout 3, pero también potencia en gran medida la inmersión.

Acerca del autor

Josep Maria Sempere

Josep Maria Sempere

Subdirector

Josep Maria es subdirector y fundador de Eurogamer España y el máximo responsable del día a día de su línea editorial y de contenidos. Ama el punk-rock, el cine palomitero de Hollywood, los simuladores de submarinos, la sci-fi, los cacharros de Apple y la década de los 80. Puedes leerlo también en BFG9000, en su Twitter (@kr3at0r) o escucharlo en el podcast Ocho sobre Diez.

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