Por primera vez en la historia de Activision, las ventas por los canales de distribución digital sobrepasaron a las realizadas en formato físico. Ocurrió durante el segundo trimestre de 2010, del que la compañía realizaba ayer un exhaustivo balance. Y los resultados han sido todo lo buenos que cabía esperar.

A pesar de que la distribuidora ha anunciado una pequeña caída del 7% en ingresos, alcanzando el billón de dólares (más de 731 millones de euros), los beneficios en el segundo cuarto del año han ascendido un 12%, hasta los 219 millones de dólares (más de 166 millones de euros).

Durante este segundo trimestre se lanzaron títulos como la última iteración de Shrek en el mundo de los videojuegos, Blur, Singularity y Transformers: War for Cybertron, pero parece claro que uno de los factores que han permitido a Activision aumentar sus beneficios es el lanzamiento del esperado DLC de Call of Duty: Modern Warfare 2. Y es que la productora lamentaba ayer las pobres ventas tanto de Blur como de Singularity.

Según explica el máximo responsable de la compañía, Bobby Kotickt, "los resultados trimestrales de la compañía han sido impulsados por la fuerte respuesta que los consumidores dan a los productos basados en las franquicias de Call of Duty y World of Warcraft".

Tal es así que este año esperan obtener "los mejores resultados en la historia" de la compañía. En este sentido, apunta a lanzamientos como Black Ops, Starcraft II y World of Warcraft: Cataclysm, cuya beta cerrada arranca el 30 de junio, como baluarte de estas declaraciones.