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Análisis de ANNO: Mutationem - Una potente ambientación cyberpunk dividida en dos juegos

(Soy tu) Anno.
La ambiciosa propuesta de Anno: Mutationem triunfa en lo artístico pero no termina de encajar sus piezas como querría en lo jugable.

Nadie, y mucho menos los creadores, están libres de recibir influencias. Según Ortega y Gasset - famosa dupla de Anor Londo que reparte que no veas - "Yo soy yo y mis circunstancias". Y pese a que esta conocida afirmación venía seguido de una sentencia complementaria de igual contundencia, el objetivo de este texto exige que nos centremos en la primera parte. Esas circunstancias pueden ser de la más diversa índole, pero si nos centramos en la creación de videojuegos, es fácil encontrar obras, modos y maneras que son comunes a todos los desarrolladores, y si nos centramos en los géneros, además, cada uno de ellos es un estrato adicional con sus características, dinámicas y referentes inexcusables. Acercarse a un juego como Anno: Mutationem es contemplar un título que hace honor a la frase con la que abríamos este párrafo: un videojuego que intenta desafiar y asimilar, al mismo tiempo, no pocas de esas circunstancias.

Y es que una de las primeras cosas que llama la atención de Anno: Mutationem, título desarrollado por ThinkingStars, es su potente apartado estético. Con unos soberbios escenarios en 3D y un impecable pixel art en 2D en lo relativo a personajes y enemigos, la suma de ambos estilos arroja un resultado impactante, y realmente llamativo. Esta singular decisión se ve reforzada por una inspiradísima dirección artística, que asimila lo mejor de la estética cyberpunk y llena los escenarios de neones, personajes pintorescos y localizaciones repletas de vida, dando como resultado un mundo colorista y por el que da gusto perderse. No en vano, muchas serán las veces que recorreremos sus localizaciones intentando deshilvanar su críptica historia: Ann Flores, investigadora freelance, padece desde hace mucho tiempo un trastorno - la Entanglelitis - que le ocasiona desmayos y pérdidas de control sobre sí misma. Esta enfermedad será el detonante de la trama cuando su hermano Ryan desaparezca a la caza de una hipotética cura y salgamos en su búsqueda.

Con la ambientación tan cuidada que Anno: Mutationem plantea para Skopp City - y sus alrededores - es normal que este deseara que nos involucráramos lo máximo posible en su universo. Tanto es así que, de no ser por su perspectiva - al explorar en 2.5D y en los segmentos de combate en 2D -, bien podríamos afirmar que estamos ante un immersive sim de manual. Misiones secundarias en los sitios más inesperados, amplias zonas a explorar, cierta interactividad con el entorno y múltiples retazos de información desperdigados en forma de periódicos, logs y demás sospechosos habituales del género. Así, durante un buen tramo de nuestra aventura podremos recorrer hasta el último recoveco de los escenarios a la busca y captura de información, pistas o materiales. Pero, no obstante, el desarrollo de la historia de Ann Flores no girará, afortunadamente, de forma única en torno a la exploración.

Cuando nuestras pesquisas nos conduzcan a territorios, pongamos, poco amigables, nuestra heroína acelerará el paso - figurada y literalmente - para pasar a unas secciones de combate en las cuales abandonaremos el 2.5D y el movimiento se ceñirá al clásico scroll lateral. Con un desarrollo ágil y contundente, Ann irá obteniendo mejoras en su desplazamiento - doble salto, impulso aéreo, esos clásicos... - conforme avancemos en la trama. Sin embargo, los fundamentos básicos del combate serán una constante que tendremos que manejar con soltura si queremos salir airosos de todos los enfrentamientos. Alternar entre nuestro filo ligero y la contundente espada pesada, saber cuándo emplear las armas de fuego, parrys, esquivas o guardias son elementos que configuran una acción en 2D ágil y directa. Como es lógico, objetos de curación, potenciadores y algún que otro gadget ofensivo nos facilitarán las cosas en unas escaramuzas que irán ganando en dificultad, ritmo e intensidad. El punto álgido de todo este cóctel de tiros, espadazos láser y cabriolas cyberpunk serán las confrontaciones cara a cara con unos duros jefes finales que, gracias a un inspirado diseño con clara inspiración arcade, nos pondrán en más de un aprieto.

Porque Anno: Mutationem tiene en su combate y en su ambientación sus mayores bazas. El universo en el que ThinkingStars sitúa las aventuras de Ann Flores sintetiza a la perfección una dispar y amplísima gama de referencias audiovisuales y jugables. Desde Deus Ex hasta Evangelion, pasando por Blade Runner o Robocop, los neones de Skopp City abrazan al mismo tiempo el low-poly y el pixel art para generar una atmósfera que se siente familiar y fresca al mismo tiempo. Esas mismas sensaciones se transmiten a un combate accesible y dinámico que no tiene por objetivo reinventar el género pero que, al mismo tiempo, es perfectamente funcional dentro de las pretensiones de este título.

Ahora bien, Anno: Mutationem no es un título carente de fricciones. La más llamativa entre todas ellas, quizá debido a su enorme ambición, es la evidente falta de cohesión entre las secciones de exploración e investigación y las de combate. Una de las principales características de los inmersive sims es una continuidad jugable en la práctica totalidad de sus secciones. Sin embargo, Anno: Mutationem separa sus dos facetas, con sus respectivas mecánicas, de forma muy drástica. Esto conlleva, en no pocas ocasiones, unas transiciones forzadas que desembocan en una evidente ruptura de la inmersión. Por otro lado, su narrativa, repleta de medias verdades y personajes expresándose en clave, es presentada al jugador de una manera deslavazada y errática, provocando un desconcierto continuo hasta en el jugador más inquisitivo. De hecho, tan consciente es de lo problemático de su argumento que, en los compases finales, uno de los protagonistas explica todo lo sucedido, casi como si encarnara a uno de los desarrolladores preocupado de que los jugadores se quedasen con incógnitas sin resolver.

En suma, Anno: Mutationem es un título con amplias aspiraciones que no termina de afinar del todo su propuesta. La imponente ambientación de la que hace gala y su combate ágil y directo chocan frontalmente con un aspecto narrativo que no alcanza las cotas de sus referentes. En una cancha similar juega el hecho de que las transiciones entre la acción y la investigación son, en muchas ocasiones, irregulares, como cortadas con bisturí, haciendo que parezcan tramos de juegos completamente diferentes. No obstante, detrás de estas evidentes aristas hay un título con unas grandes intenciones y unos más que evidentes aciertos, los cuales se verán amplificados para todos aquellos que disfruten de la ambientación cyberpunk, de la acción en 2D o de la interesante mezcla de ambos que presenta Anno: Mutationem.

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Acerca del autor

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Pablo Casado

Colaborador

Licenciado en Derecho, compagina sus (des)venturas laborales con las videojuerguistas. Sus pasiones son el hardcore-punk y el heavy metal, su perro Karl Max, el cómic, el cine y los videojuegos. Hace el zángano en el podcast Ocho sobre Diez y en Twitter como @PabCasado.

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