Orcs Must Die!

Muerte a los pieles verdes!

El debut de Robot Entertainment en Xbox Live Arcade no podría haber sido mejor. Después de trabajar en Age of Empires III y Halo Wars como parte de Ensemble Studios, y tras participar en el reboot online de Age of Empires, publican Orcs Must Die!, un divertido videojuego mezcla de estrategia, hack & slash y tower defense, con un marcado tono de humor.

El protagonista, un joven aprendiz de Mago de Guerra, hereda -de una manera un tanto rocambolesca- la difícil misión de proteger una especie de pórtales, situados en diferentes fortalezas que, de ser atravesados por las hordas de orcos, ogros, kobolds y otras horribles criaturas, llevarían a éstos al mundo de los humanos para sembrar el caos y la destrucción. Y no es plan, ¿verdad?

De este modo, y tras una breve introducción, el jugador toma el papel del aprendiz de mago, y lo primero que debemos hacer es echar un ojo a la fortaleza que debemos defender y elegir las trampas y armamento que queremos utilizar. Entre las armas y conjuros encontramos una ballesta, una espada, un cinturón de viento o unos guanteletes de fuego y rayos. Si hablamos de trampas, hay casi una treintena, con sus correspondientes mejoras -más adelante hablo de cómo conseguirlas-, entre las que encontramos una trampa de púas, o de alquitrán, un muro de flechas, barriles explosivos, barricadas, trampas de resorte para enviar por los aires a los orcos, cuchillas de pared para triturar piel verde e incluso guardianes arqueros elfos o paladines. No podemos equipar todas a la vez, hay un límite de ranuras en cada nivel, así que elegir bien es realmente importante, e igualmente importante es saber cómo gastar el dinero -comenzamos cada nivel con una cantidad determinada- que cuesta colocar cada trampa. Manejar las trampas es muy sencillo, con los gatillos RB y LB cambiamos de una a otra, y las colocamos con RT. Algunas, como las trampas de resorte o los arqueros, se pueden orientar con el botón X, según, por ejemplo, hacia donde queremos que salga disparado el orco, o los arqueros apunten sus arcos.

Una vez que hemos inspeccionado el terreno, elegido nuestro equipo y colocado las trampas, es hora de esperar a la Horda. Es aquí donde veremos si hemos acertado con nuestra estrategia y planteamiento, pero, a diferencia de otros tower-defense, en el que una vez colocadas las trampas, somos meros espectadores, en Orcs Must Die! podemos participar en la acción como si de un hack&slash se tratase. Así, con nuestra ballesta, nuestra espada, o nuestros conjuros, podemos machacar a orcos y demás hediondas criaturas. Esto tiene un riesgo, y es la pérdida de salud en los combates. Además de pócimas que nuestros enemigos dejarán caer al morir, los pórtales recuperan nuestro salud, así que si en algún momento estamos en dificultad, sólo tenemos que acercarnos a ellos para recuperarnos.

En cuanto a modos de juego, existe únicamente una Campaña con 24 fortalezas que proteger, cada una con un número de oleadas que repeler, con un intervalo, no breve, brevísimo, entre unas y otras para prepararnos con nuevas trampas o recolocando las ya existentes (en cualquier momento podemos vender una trampa y recuperar su coste) y con un número máximo de enemigos que pueden atravesar los portales.

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