Guía Dark Souls - Las Profundidades, Demonio Hambriento

Prepárate para morir.

Guía Dark Souls - Las Profundidades

Bueno, la cosa se empieza a poner complicada para aquellos con los nervios más delicados. El nombre de este nivel no es en vano, y seguramente muchos de vosotros terminaréis dejando el juego aquí debido a los numerosos enemigos, a lo organizados que están o a las maldiciones que afectan incluso después de la muerte. A todos ellos, desde aquí, mi más sentida despedida.

Los que deseéis seguir con esto os encontraréis con una sala repleta de muertos vivientes y antorchas. Puedes optar por huir rápidamente antes que intentar enfrentarte a enemigos que son formidables especialmente atacando en grupo.

Más adelante llegarás a una habitación llena de barriles que romper. Libera a un hombre que se ha quedado atrapado en uno para descubrir que se trata de Laurentius. Te lo agradecerá y volverá, como los anteriores, al Santuario de Fuego. Continúa por el camino poniendo especial cuidado a los enemigos del techo que son venenosos. Tras esta sala encontrarás un lugar para descansar.

Cuando estés listo sal y sigue el pasillo; procede con cuidado evitando los agujeros que hay en el suelo porque te llevarán hacia una muerte segura. Llegarás hasta una adorable rata gigante que te quiere usar de pan para su fiesta particular, y la mejor manera de evitarlo es atacar desde lejos yendo hacia la derecha de nuevo por los estrechos pasillos por los que no puede pasar. Repítelo las veces que sea necesario.

Ahora ve por la pendiente con agua que tienes delante para llegar al fondo del abismo. Este es el hábitat de unas ranas con muy mala baba que lanzan maldiciones que pueden matarte al instante y hacer que revivas con la mitad de la vida. Sí, lo sé, es muy jodido. Además la cura la tiene el comerciante de las alcantarillas que hay antes del pueblo de los muertos vivientes, por unas "módicas" 6.000 almas, así que tú decides.

Cerca se encuentran unas escaleras que conectan con la última hoguera antes de salir de esta zona. Ahora baja hasta que llegues al siguiente jefe final.

Las Profundidades - Jefe Final - Demonio Hambriento

Como ya estarás mentalizado, te podemos decir que esto tampoco será nada fácil. Sus ataques son mortales de necesidad pero aun así lentos, así que puedes atacar desde lejos o esperar a que embista él y aprovecharte de unos segundos de confusión para infligir algo de daño. El dragón es vulnerable a la electricidad y recuerda siempre que también puedes mejorar tus armas con objetos, si es que tienes alguno disponible.

Ten paciencia, si lo consigues podrás gritar a los cuatro vientos que tú sobreviviste a las profundidades...

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