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Avance de Flinthook

Un juego con mucho gancho.

Este fin de semana cometí el error de ponerle a mi hija Los Goonies. Bueno, en realidad cometí el error de ponerle los Goonies a mi hija después de que mi mujer le vendiese una moto que no era, porque le explicó que era una película sobre piratas cuando, en realidad, es sobre la búsqueda de un pirata en concreto, el cual lleva siglos muertos cuando empieza la aventura. La cría aguantó estoica diez minutos, lo cual no está del todo mal. Pero entonces empezó a preguntar cuándo saldrían los piratas. Y luego también quiso saber si en la película saldrían fantasmas.

Quizás hubiese sido mejor plan jugar a Flinthook. Es un juego en el cual encarnas a un pirata que también está -estaba bastante seguro de esto, aunque ahora tengo dudas- muerto. Un juego sobre piratas fantasma. ¿Qué podría haber mejor que eso? En realidad, mucho: Flinthook empieza con la sólida base de los piratas fantasma, pero luego empieza a sumar un elemento brillante tras otro hasta acercarse peligrosamente a ser lo mejor que has probado nunca.

Flinthook recuerda un poco a Rogue Legacy. Así es como me lo vendieron, al menos, y puedo ver las similitudes: pixel art, una paleta de colores que se recrea en los púrpuras y dorados, un juego de acción y plataformas ambientado en mazmorras procedurales, en el que mueres con frecuencia y en el que vas haciéndote más fuerte partida tras partida, gracias a los objetos que vas recogiendo.

Pero realmente Flinthook no es tan parecido a Rogue Legacy. Para empezar Rogue Legacy es bueno, pero Flinthook es muchísimo mejor. ¿Las mazmorras en las que se desarrolla la aventura? Son barcos pirata, barcos pirata en la oscuridad del espacio. ¿Esas frecuentes muertes? Son a manos de unos malos fantásticos, que flotan y se abalanzan sobre ti para atacar, o bien acechan fuera de tu alcance, escondidos en burbujas.

Se lanzan en oleadas, en habitaciones que parecen arenas sin scroll. Y aunque los enemigos son a menudo sorprendentemente mortíferos, puedes intentar evitarlos con un gancho que permite que te muevas por el escenario, deslizándote de un punto a otro sin parar quieto, pero con fantásticas opciones transversales siempre a mano. Además, también puedes ralentizar el tiempo en pequeñas ráfagas, para moverte entre los lásers de una mina o quizás las aspas en movimiento que cubren a un imprenetrable enemigo.

Ganchos. Cámara lenta. Minas láser. Y Flinthook sigue mejorando. A medida que subes de nivel vas desbloqueando cartas, las cuales descubres aporreando furiosamente un botón. También lo haces para abrir las cajas espaciales, las conchas arcoíris o las espirales que contienen los mejores premios en su interior. Antes de empezar cada misión puedes escoger entre una serie de perks, y cuando empiezas cada una de ellas entras al barco tras el sonoro impacto de una ancla, la cual queda clavada en la cubierta. Esa sensación de peso es la que da a tu pistola una fuerza real mientras disparas a los enemigos y abres cajas para recoger monedas. Hay cofres que abrir con tesoros en su interior, un lore bastante decente que leer y una serie de horribles jefes finales que derrotar. Cuando abandonas la nave, completada, silbas para que una ancla te recoja, y luego la nave explota.

Y la cosa no termina aquí, porque la verdad es que cada pocos minutos Flinthook desvela otra cosa que me encanta. Tiene un modo de Reto Diario, algo que me flipa. Son niveles procedurales construidos a partir de habitaciones que parecen diseñadas a mano, porque son tan perfectas como si hubiesen sido pensadas con todo el mimo del mundo. Y en la esquina de la pantalla acabo de ver que también hay un sistema de combos. ¡Un sistema de combos!

Flinthook, resumiendo, es un juego sobre un pirata espacial (posiblemente un pirata espacial fantasma) que se aventura en mazmorras procedurales, utiliza un gancho y tiene el poder de ralentizar el tiempo, todo ello mientras recoge cartas, desbloquea perks, arrasa con el loot, pelea en tablas de clasificación diarias y trata de dominar combos. Y, además, por doloroso que sea debo reconocer una cosa: seguramente sea incluso mejor que los Goonies. Ouch.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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