Digital Foundry vs. los cables HDMI

Desmontando mitos de una vez por todas.

Es un tema que no debería generar ningún tipo de duda. Todo el mundo sabe que HDMI es una forma digital y sin pérdida de transmitir audio y vídeo, así que la conclusión lógica es que los cables - sin importar lo caros o baratos que sean - deberían funcionar o no. Aquí no hay término medio.

Pero, ¿alguien lo ha comprobado alguna vez, capturando el tráfico del puerto HDMI usando cables de diversas calidades? ¿Existe una necesidad real para comprar este cable HDMI de casi 800€?

Primero un poco de historia. Poco antes de Navidad retweeteamos esta tabla de "verdades" en el Twitter de Digital Foundry, lo cual nos llevó a una curiosa conversación con Tim Clark, el redactor jefe de la revista oficial PlayStation, acerca de como sus pruebas mostraban diferencias según el cable usado. ¿Una diferencia en la profundidad de color, quizás? El estándar HDMI soporta diferentes formatos de color (x.v deep colour, YPrPb 4:2:2, YPrPb 4:4:4, 24-bit RGB), pero el juego que utilizaban, Killzone 2 - al igual que el resto de juegos que conocemos - usa solo RGB, así que nos quedamos intrigados.

La percepción humana es algo divertido. A medida que la tecnología de los juegos se vuelve más compleja, también lo hace la composición del sonido y las imágenes que llegan a nuestros sentidos. Una consola a 720p nativo funcionando a 30FPS envía 28.648.000 píxeles por segundo a nuestros ojos. El audio 7.1 sin compresión consiste en 384.000 muestras diferentes de sonido enviadas en el mismo periodo de tiempo (sí, incluso el canal .1 tiene una salida a 48000Hz como los otros siete canales - lo comprobamos con Sony).

Es una pasada, desde luego, pero comparar dos cables diferentes usando la misma pantalla no es lo correcto. Dos pantallas idénticas, calibradas con gran precisión de la misma forma, funcionando lado a lado... quizás sería ilustrativo, pero sigue siendo poco científico. La percepción humana es importante, pero desde luego no se puede medir ni cuantificar.

El análisis de frame-rate fue una de nuestras respuestas a las limitaciones de la percepción humana - un poco de ciencia que nos da datos precisos y sin error del nivel de rendimiento de los juegos que jugamos. ¿Podemos hacer lo mismo para probar varios cables HDMI? La verdad es que los principios del análisis de frame-rate - el análisis de datos HDMI - nos permite hacer exactamente eso. Todo lo que tenemos que hacer es capturar la misma salida de vídeo usando los diferentes cables HDMI y luego usar algo tan básico como un checksum de hash MD5 para asegurarnos de que la imagen es realmente la misma.

¿Nuestra solución? Tomar una captura a 24-bit RGB sin pérdidas de un juego a 1080p (Gran Turismo 5 fue la elección obvia) y entonces pasarlo por el visor de fotos de la PlayStation 3. Usamos nuestro modelo de lanzamiento NTSC de 60GB por razones que después se explicarán.

Inicialmente probar a simplemente pausar el juego, esperando que esto nos diera la misma imagen estática. Sin embargo, aunque la pausa esté activada, el renderer sigue funcionando y produciendo diferentes frames microscópicos: invisibles para el ojo humano, pero no para nuestras herramientas de análisis - así que no había forma de que nuestros matemáticamente precisos checksums funcionasen.

¿Qué cables HDMI deberíamos probar? Antes de Navidad compramos un par de cables en Amazon que costaban un par de Euros cada uno. Las arcas de Digital Foundry no pueden permitirse gastar casi 800€ en un cable HDMI, y ni mucho menos varios miles en la versión de 5 metros, pero sí compramos un cable de dos metros Monster 1000HD, cuyo precio varía entre 86€y 120€ (!!) dependiendo de tu habilidad buscando en Google.

Como intermedio entre el cable barato y el monstruosamente caro, usamos el cable oficial para 360 de Microsoft - que cuesta unos 36€ junto al dongle de audio - y el equivalente de Sony, cuyo precio ronda los 20€.

Desde luego, el cable barato de Amazon parece más fino y de menor calidad que los otros, mientras que el Monster tiene unos bonitos conectores y un reconfortante nivel de peso y volumen. El de Microsoft es, bueno, gris... pero por lo demás nada destacable. Todos estos tienen las salidas bañadas en oro, pero Sony ni siquiera se preocupa de eso con su cable oficial - y cualquier ingeniero que sepa de lo que habla te dirá que, para empezar, las ventajas de bañar en oro son discutibles y del todo inútiles en un cable digital como este. Lo bueno del cable de Sony es que aunque sea caro (unos 20€) al menos tiene tres metros de largo, mientras que lo normal es que los cables tengan un largo de solo 1,8 o 2 metros.

Comentarios (15)

Ya no se pueden publicar más comentarios. ¡Gracias por tu aportación!