Digital Foundry vs. PlayStation Vita

Análisis técnico de la portátil de Sony.

La PlayStation Portable de Sony redefinió la tecnología de juego móvil en 2004 con su pantalla a color de 480x272 pixels y una arquitectura que permitía mover juegos gráficamente espectaculares como God of War, Ridge Racer, Gran Turismo, LittleBigPlanet o Metal Gear Solid. Aunque mucha gente opina que las versiones portátiles de los juegos de sobremesa no son el camino a seguir, con PlayStation Vita vemos que Sony sigue pensando lo contrario.

El soporte para PlayStation Suite sugiere que Sony quiere apostar hasta cierto punto por los juegos pequeños, pero esto es una clara sucesora de la PSP en términos de formato, funciones y filosofía, similar en aspecto a la vieja máquina pero con unos títulos de lanzamiento que no parecerían fuera de lugar en una consola doméstica. Desde el primer día podemos disfrutar de una nueva entrega de Uncharted, y con WipEout 2048 también veremos la sincronización de progreso entre PlayStation 3 y Vita.

Tras pasar muchas horas con dos consolas Vita, este artículo de Digital Foundry disecciona la nueva máquina de Sony, con el objetivo de responder todas vuestras preguntas sobre ella. ¿Cómo se ve? ¿Cómo se juega? ¿Qué puede hacer? ¿Con un precio de 249€, realmente vale la pena?

Es un artículo bastante largo que cubre los siguientes puntos:

PlayStation Vita: El diseño

Las primeras impresiones al sacar Vita de su caja son extremadamente positivas. Al tenerla en tus manos por primera vez te recuerda a la construcción sólida y pesada de la PSP original o incluso de la primera oleada de PS3 con su acabado cromado. No se ha comprometido la calidad, y la unidad está reforzada con un acabado metálico que no se muestra débil ante la firme presión de tus manos. Es probable que pueda aguantar unos cuantos golpes, aunque obviamente esto no es algo que hayamos comprobado.

El peso de la consola parece reforzar la sensación de material de calidad que faltaba en la gama Slim y Lite de PSP, en buena parte por el uso de aquellos plásticos baratos. Dicho esto, ese peso no provoca cansancio en tus muñecas tras largas sesiones de juego, y la forma de la parte posterior te permite cogerla firmemente con tus manos.

El aumento de tamaño de la consola, con unas medidas de 18.2 centímetros de ancho, 8.3 de alto y un grosor de 1.8 centímetros, se adapta a la ergonomía del aparato. Es fácil conseguir una postura cómoda al agarrar la consola antes de tocar el d-pad o los cuatro botones. La posición de los dos sticks analógicos también está cuidadosamente estudiada, estando deliberadamente cercanos a la pantalla. Recuerda en su diseño al DualShock de Sony, de hecho. Los dedos índice, por su parte, descansan de forma natural en los dos gatillos.

En realidad Vita es un dispositivo fino, y al reducirse la protuberancia de los sticks analógicos es un pelín más delgada que la PSP-2000. Esto se debe, sin duda, al uso de la pantalla OLED y a la omisión del lector UMD, pero sigue siendo un logro considerable.

Quizás una de las mejoras más esperadas en el diseño es el segundo stick analógico, el cual tiene una importancia vital en el tipo de juegos que se acabará creando para Vita. Estos sticks están situados de forma simétrica y son bastante sensibles, detectando el más mínimo toquecito que los mueva de su posición estándar. Al igual que en la implementación en 3DS, esa falta de fricción es algo que requiere un poquito de adaptación, y algunos jugadores preferirán una cierta resistencia para refinar los movimientos en los shooters en primera persona. Pero, en cualquier caso, el diseño es francamente bueno, y sin duda un paso adelante enorme respecto al stick de PSP.

El d-pad de Vita es quizás el más cómodo que ha hecho Sony hasta la fecha. Cada dirección se hace de forma limpia y precisa, con un ligero clic que ofrece un satisfactorio feedback una vez has realizado la pulsación. Los movimientos en juegos de lucha 2D como Marvel vs. Capcom se hacen muchísimo mejor que con cualquier portátil anterior, en parte gracias al menor hueco entre cada botón. En la parte derecha los cuatro botones con micro-switch funcionas tal y como esperarías, aunque son más pequeños que en las otras portátiles de Sony, sensación que se acentúa al ver que todo lo demás es más grande.

"Las primeras impresiones al sacar Vita de su caja son extremadamente positivas, con un cuidadísimo acabado premium."

Puestos a buscar alguna pega, diríamos que la distancia entre los botones y el stick analógico derecho no es precisamente la óptima. Para nuestro gusto están demasiado cerca, y a menudo mueves el stick al pulsar el botón X (aunque con un poco de tiempo seguramente te adaptes mejor). Menos excusable es el hecho de que los altavoces stereo queden tapados mientras juegos, lo cual afecta al sonido. No es ideal, y aunque el conector de 3.5mm para auriculares es una solución, esperamos que sea algo que mejoren en futuras revisiones.

Los botones que habían en la parte inferior de la pantalla de la PSP original se han separado, y con buen criterio. Los botones Home (ahora llamado 'PlayStation'), Select y Start están situados bajo los sticks analógicos, mientras que los de volumen y encendido se sitúan en la parte superior del marco. El contorno de la consola hace que sea fácil acceder a ellos con los dedos índice, estando a poca distancia de los gatillos.

Los botones de pantalla y volumen que había en la barra de menú de la PSP original no se echan en falta para nada. Tampoco hay switch para Wi-Fi, y en vez de eso Vita te ofrece la opción de calibrar el brillo, el ecualizador y las conexiones inalámbricas a través del menú del SO. Se puede hacer así porque Vita pone el juego en pausa de forma automática y te permite realizar los ajustes antes de volver a la acción. Al cambiar esos botones físicos con una alternativa por software, Sony ha eliminado buena parte de los elementos que recargaban a la PSP, dejando paso a un look más elegante y simple.

El slot para los juegos está situado bajo una puertecilla en la parte superior y se puede abrir fácilmente con la uña. No es la solución más accesible, pero ayuda a evitar que el polvo entre al interior de la consola.

Aparte de esto, no hay más puntos de entrada en Vita, ni siquiera para la batería. Esta negativa a dar la oportunidad a los usuarios de cambiar la batería es decepcionante: aunque estamos contentos con su duración, la oportunidad de tener otra "por si acaso" era bastante útil con PSP, especialmente en situaciones como viajes largos en avión. De todas formas es posible que el panel táctil posterior sea el causante de que no haya sitio para dar acceso a la batería.

Precisamente una de las grandes innovaciones de Vita, el panel multitáctil posterior presenta un acabado glossy, y funciona como contrapartida inversa a la pantalla frontal. En cierto modo parece la respuesta de Sony a las 3D de Nintendo, como si aunque el juego fuese estrictamente en 2D la interacción entre ambos paneles te permitiese manipular la profundidad. Al ponerlo en práctica en juegos como Little Deviants o ModNation Racers (donde puedes elevar o hundir el terreno en su editor de circuitos), es difícil saber donde tienes los dedos sin usar los bordes como referencia. En cualquier caso es una novedad interesante y tenemos ganas de ver cómo lo usan adecuadamente los desarrolladores.

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