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Probamos diez juegos de Xbox One X que demuestran de lo que es capaz la nueva consola de Microsoft

Quantum Break, Titanfall 2, Gears of War 4, Shadow of War y más.

La presencia de Xbox One X en la Gamescom 2017 tuvo dos caras. Inicialmente el gran stand de Microsoft parecía tener únicamente una pequeña cantidad de juegos que ya resultaban familiares. Forza Motorsport 7, Assassin's Creed Origins y Super Lucky's Tale -juegos que ya vimos en el E3- estaban acompañados por una impresionante versión a 4K nativo de Shadow of War. Pero salvo por el juego de Warner Bros. no había mucho que contar; Forza Motorsport sigue luciendo genial (al igual que la versión para PC, también presente en el stand), mientras que los otros dos juegos eran muy similares a las builds que ya habíamos probado.

Sin embargo, en la parte trasera del stand y escondida tras una cortina negra, había una especie de cueva de Aladino repleta de nuevo software para Xbox One X de desarrolladores first y third party, con títulos que merecían haber estado en el stand principal. Estos juegos permiten entender mejor la potencia del nuevo hardware, y, lo más importante, responden a la vital pregunta que quedaba sin responder tras el E3: ¿hasta qué punto mejora el nuevo hardware respecto al modelo estándar que ya conocíamos?

La variedad de nuevos juegos es impresionante: a Gears of War 4, Halo Wars 2, Titanfall 2, Quantum Break, Killer Instinct, Path of Exile, World of Tanks y F1 2017 se une Rise of the Tomb Raider, la misma demo que vimos antes en Square Enix pero con un aspecto aún mejor al mostrarse en un televisor de mucha más calidad. Podemos confirmar, además, que funcionaba en el hardware real de Xbox One X, con unidades de producción a la vista, conectadas y en las que podías comprobar que salía aire caliente en la parte trasera, en comparación con las carcasas vacías del E3 en muchos juegos, con demos que corrían en hardware de PC. En definitiva, lo de la Gamescom es real, la primera ocasión de ver cómo rinde la nueva consola con una variedad relativamente amplia de títulos en desarrollo.

Tal y como cabía esperar, la conversión realizada por The Coalition de Gears of War 4 luce excepcionalmente impresionante. Al no poder capturar no podemos ofrecer un detalle completo de las mejoras que se incluyen en este juego, pero incluso para el ojo novato la mejora es sustancial. A nivel básico tienes resolución 4K nativa en uno de los títulos más conseguidos y visualmente atractivos de Xbox One, con las texturas de alta calidad que hasta ahora eran exclusivas de la versión para PC. El filtrado de texturas también mejora mucho respecto a la consola estándar, y ninguna de estas mejoras tiene una penalización en el rendimiento. La campaña de Gears of War 4 conseguía funcionar a 30FPS estables en el hardware estándar, y en Xbox One X se mantiene exactamente ese nivel de rendimiento pese a la inclusión de las mejoras visuales, según los tres niveles de la campaña que pudimos probar.

Quantum Break, de Remedy, también impresiona. Pensábamos que no estaría presente en la feria al no mostrarse durante el stream, pero lo que vimos era tan sólido y estaba tan pulido como el original de Xbox One, una vez más funcionando a 30 FPS estables. Era uno de los pocos juegos que no funcionaban a 4K, utilizando en su lugar la misma técnica de escalado que el original, la cual se basa en los datos acumulados por los cuatro frames anteriores. En algunas situación se rompe la ilusión, ofreciendo un vistazo a cómo funciona la tecnología, y ahora mismo nos arriesgaríamos a decir que la resolución es probablemente cercana a 1080p antes de que el escalado inteligente entre en juego. Sea como fuere, el incremento en la nitidez de la imagen supone una diferencia como entre la noche y el día, y será interesante ver qué hardware se necesita para conseguir la misma calidad con la versión para PC del juego.

La conversión realizada por The Coalition de Gears of War 4 luce excepcionalmente impresionante. Incluso para el ojo novato la mejora es sustancial, con resolución 4K nativa en uno de los títulos más conseguidos y visualmente atractivos de Xbox One y las texturas de alta calidad que hasta ahora eran exclusivas de la versión para PC.

Sabíamos que había planeada una actualización 4K para Killer Instinct, pero una vez más fue agradable ver un código casi final funcionando, plenamente jugable. Es una evolución interesante para el juego. Recordemos que fue un título de lanzamiento que originalmente funcionaba a 720p y que más adelante, gracias a una actualización se amplió a 900p. En Xbox One X, en cambio, el juego funciona con una resolución 4K nativa, sin penalizaciones perceptibles en el rendimiento. La única pega son los vídeos, los cuales no han cambiado respecto al original y parecen estar renderizados a una resolución más baja que la del juego. Otro juego que ofrece 4K y 60FPS es Path of Exile, impecable cuando lo ves en movimiento y sin caídas de frame-rate.

La sorpresa llegó con el F1 2017 de Codemasters. De forma similar a Rise of the Tomb Raider, este juego opera a 4K nativo en Xbox One X, mientras que en PlayStation 4 los 2160p se alcanzan usando checkerboarding. La calidad de imagen es espectacular, y si no es idéntica a la que obtienes con un PC tope de gama, se queda muy cerca. Sin embargo, aunque el objetivo que se marcan los desarrolladores son los 60FPS, ahora mismo el rendimiento es un poco errático, con caídas y tearing. Aún no hemos podido probar este juego a fondo, así que será curioso ver cómo se compara la versión base a 1080p en términos de rendimiento, o si en PlayStation 4 Pro, donde se usa checkerboarding, la calidad de imagen es tan impresionante.

Lo importante aquí es que tanto Rise of the Tomb Raider como F1 2017 adoptan renderizado a 4K nativo en situaciones en las que PlayStation 4 Pro recurre a checkerboarding, y eso es algo que no esperábamos. Al fin y al cabo, esto supone duplicar la resolución nativa en Xbox One X respecto a PlayStation 4 Pro, con un hardware que tiene un 43% más de potencia de computación y un incremento del 50% en el ancho de banda de la memoria. La técnica de checkerboarding funciona bien a la hora de ofrecer imágenes 4K, y será muy interesante comparar la calidad de los títulos existentes para PlayStation 4 Pro con la resolución nativa del hardware de Microsoft.

Tanto Rise of the Tomb Raider como F1 2017 adoptan renderizado a 4K nativo en Xbox One X en situaciones en las que PlayStation 4 Pro recurre a checkerboarding.

La mejora en la calidad gráfica es también evidente en Titanfall 2, un juego que en Xbox One X se queda en un punto medio entre PlayStation 4 Pro y la experiencia tope en PC. Lo que ofrece es el mismo conjunto de características visuales que la consola de Sony, pero con la nitidez extra de la versión PC funcionando a más resolución. De hecho, lo único que falta en Titanfall 2 es la oclusión ambiental y algunos efectos de sombreado. Los 60FPS típicos de la saga se mantienen intactos, y la demo presentada por Respawn forzaba bastante el motor con una gran arena repleta de robots. Es otro caso en el que la diferencia entre la experiencia con una Xbox One normal y una Xbox One X resulta ser enorme.

Otros títulos, como Shadow of War, Assassin's Creed Origins o Halo Wars 2, los examinaremos con más profundidad más adelante, ya que tenemos capturas de ellos, pero también podemos ofreceros unas primeras observaciones. Para empezar, parece que en la Gamescom había dos builds distintas de Assassin's Creed Origins. La del stand de Microsoft era más antigua, y tenía algunos problemas a la hora de resolver las texturas de mayor resolución a media y larga distancia, lo cual producía texturas borrosas y arte de baja resolución (algo que no vimos en el bello tráiler con gameplay del E3). Por suerte, en el stand de Ubisoft la build era más sólido, y aunque el LOD no era exactamente igual que en el tráiler del E3, sí estaba mucho más cerca. Los desarrolladores nos explicaron que primero están trabajando en la resolución, y que luego tratarán de modificar el LOD para que alcance los requisitos.

Tras hablar con Monolith también podemos confirmar que Shadow of War se presentó realmente con un PC de gama alta durante su anuncio en la conferencia de Microsoft del E3. Sin embargo, la versión real de Xbox One X ofrece una experiencia muy parecida a 4K nativo, con un rendimiento que ronda los 30FPS, mostrando pequeños problemas únicamente cuando hay cientos de entidades en pantalla. Monolith fuerza de verdad el motor en estas situaciones y el rendimiento se puede resentir, pero los desarrolladores tienen tiempo para acabar de pulir estos defectos. Examinaremos también con detalle Halo Wars 2, pero las primeras impresiones sugieren que, como en el caso de World of Tanks, estamos ante un escalado directo del juego a 1080p30 de Xbox One a 4K Nativo en Xbox One X con un nivel de rendimiento similar.

La consistencia en los resultados de los juegos que hemos probado resulta muy alentadora, y Xbox One X parece claramente la consola adecuada para aprovechar tu televisor 4K.

En general, la presencia de Xbox One X en la Gamescom ha ofrecido lo que no vimos en el E3: una selección variada de títulos de desarrolladores first y third party, juegos triple A, doble A e indies que permite ver cómo se están adaptando los diferentes creadores de juegos al nuevo hardware. Monolith nos explicó que trabajar en Xbox One X es básicamente igual que desarrollar para el modelo base, aunque con la posibilidad de aprovechar un nivel de potencia muy superior. La simplicidad del desarrollo explica la consistencia de los resultados que hemos visto, pese a la variedad de las propuestas, en línea con las promesas de Microsoft, por no mencionar los primeros benchmarks del sistema.

La consistencia en los resultados -en los juegos que hemos probado, al menos- resulta muy alentadora. Con cada nuevo juego de PlayStation 4 Pro que llega a las tiendas queda la sensación de desconocer qué mejoras van a manifestarse y hasta qué punto es rentable invertir en una pantalla 4K. Al igual que Sony Microsoft ha dejado la puerta abierta a que los desarrolladores hagan lo que quieran con el hardware, pero basándonos en estos juegos la diferencia entre los dos modelos parece más clara: Xbox One X es claramente la consola adecuada para aprovechar tu televisor 4K, y todo lo demás (como los diferentes modos de renderizado de Tomb Raider) es un extra. Estamos, en definitiva, ante unas impresionantes primeras impresiones, y con cien títulos ya confirmados con mejoras para Xbox One X es más que probable que estemos muy ocupados a partir del próximo 7 de noviembre...

Traducción por Josep Maria Sempere.

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