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¿Puede AMD Ryzen acabar por fin con el monopolio de Intel en las CPUs?

2017 será un año interesante.

Ayer publicamos nuestro análisis a fondo del Core i5 7600K, el nuevo procesador mainstream de Intel ideal para jugadores. ¿El veredicto? Al igual que los Core i5 que han ido llegando al mercado desde 2012, es la opción más rápida dentro de su segmento de precio, y por lo tanto la compra más recomendable. Pero Intel no ha tenido competencia real en bastante años, lo cual ha provocado que veamos pequeños saltos de rendimiento de un año a otro, mientras en la tecnología gráfica los avances eran mucho mayores. Hemos llegado a un punto en el cual hay medios como Ars Technica que incluso se preguntan si las CPUs de escritorio han muerto. En Eurogamer preferimos ser más optimistas, y lo cierto es que hay signos que apuntan a que en los próximos doce o dieciocho meses puede que veamos la revolución que llevamos tiempo esperando; para empezar, AMD tratará de asaltar el trono de Intel con la nueva CPU Ryzen, la cual parece bastante prometedora.

No se ha visto mucho de lo que son capaces los procesadores Ryzen fuera de las demos controladas, pero la impresión que quiere dar AMD es que el procesador Ryzen de ocho núcleos y dieciséis hilos es más rápido que el equivalente de Intel. Los benchmarks multihilo mostrados por AMD desvelan una ventaja del diez por ciento respecto al Core i7 6900K de Intel, tal y como pudo verse con una demo de codificación de vídeo x264/x265 utilizando la herramienta Handbrake. El chip Ryzen funcionaba a 3.4GHz con el turbo desactivado, mientras que el chip de Intel lo hacía con su velocidad stock, la cual oscila entre 3.2GHz y 3.7GHz en función de cómo la carga afecta al estado del turbo.

Estas demos, sin embargo, tienen varios problemas. Para empezar hubiese sido muy sencillo bloquear el 6900K a los mismos 3.4GHz del chip Ryzen, y esa comparación directa en IPC hubiese sido mucho más ilustrativa. En segundo lugar cabe preguntarse qué segmento de mercado está escogiendo AMD para el debut de Ryzen, porque al mostrar como rival al Core i7 6900K de Intel está atacando un segmento muy lucrativo, el de las CPUs premium que cuestan más de mil dólares. No sabemos el precio que tendrá Ryzen, ni tampoco cuál es la estrategia para enfrentarse a Intel en el mercado mainstream. Que veamos el chip Ryzen de ocho núcleos al precio de uno de cuatro es algo harto improbable.

La competencia en el segmento gaming llegará tarde o temprano, pero mientras Intel sigue dominando con puño de hierro este mercado, lo cual explicaría la falta de innovación de peso. Sin embargo, con la llegada de los procesadores Kaby Lake lo que estamos viendo es, quizás, la última iteración de procesadores i3/i5/i7 mainstream de dos y cuatro núcleos. Kaby Lake funciona con frecuencias de reloj más altas y permite alcanzar con overclock los 5GHz, pero estamos llegando a un punto en el que no se podrá subir más. Con los avances en arquitectura aún más lejos, ¿qué hará Intel a corto/medio plazo?

Lisa Su, la CEO de AMD, muestra el procesador Ryzen venciendo al Intel Core i7 6900K en un benchmark de codificación de vídeo. Lo hace, además, con un TDP de tan sólo 95W, frente a los 140W del chip de Intel. Impresionante.

Las recientes filtraciones del roadmap apuntan a tiempos complejos para el gigante azul. Los chips Cannonlake de 10nm llegarán próximamente, pero parece que se limitarán únicamente al mercado móvil. En escritorio seguiremos anclados en los 14nm y con el mismo núcleo que Kaby Lake, lo cual sugiere que Intel podría por fin lanzar al mercado soluciones de seis núcleos dirigidas al mercado mainstream para ofrecer una mejora de rendimiento respecto a los chips existentes. Hasta ahora, los i7 con seis, ocho o diez núcleos estaban reservados para el mercado entusiasta, con precios prohibitivos para el gran público.

No se ha visto mucho de los procesadores Ryzen fuera de las demos controladas, pero la impresión que quiere dar AMD es que el procesador Ryzen de ocho núcleos y dieciséis hilos es más rápido que el equivalente de Intel.

¿La llegada de una CPU mainstream de seis núcleos implicaría una reducción en el precio de los excelentes procesadores de dos y cuatro núcleos de Intel? Es más que probable, pero eso dependerá de lo competitivo que sea Ryzen desde un punto de vista de rendimiento y del precio que imponga AMD. Y también dependerá de las ganas que tengan los consumidores de adoptar estos nuevos productos. Al fin y al cabo, los esfuerzos por parte de AMD por ofrecer un buen rendimiento y precio en el mercado de las GPUs con la RX 470 y la RX 480 no han afectado casi nada al dominio de Nvidia, ni tampoco a los precios de la gama GeForce. En el mercado mainstream el poder que tiene el nombre de la marca es vital, y eso explicaría por qué AMD parece centrarse inicialmente en el mercado de la gama alta para entusiasta y de los servidores; si consiguen labrarse un nombre entre los entusiastas y los líderes de opinión, luego lo tendrán más fácil con el gran público.

Para Intel, dar el paso a los seis núcleos es la solución evidente para ofrecer más rendimiento cuando no se pueda subir la velocidad de reloj, y en teoría los videojuegos pueden beneficiarse con ello. Prácticamente todos los títulos modernos se desarrollan con las consolas de actual generación en mente, con lo cual un nuevo i7 de seis núcleos ofrecería una mejora sustancial respecto a los chips de cuatro núcleos actuales. Sin embargo, también es cierto que hay factores que limitan la utilización completa de estos chips, algo que puede comprobarse al comparar el rendimiento del i7 6700K del año pasado con el 5820K de seis núcleos o el 5960X de ocho.

Queremos más núcleos y con ello más rendimiento, pero los resultados apuntan a que será necesario alterar el proceso de desarrollo de los videojuegos para aprovecharlos al máximo.

1080p/Titan X Maxwell OC i7 6700K/ 3000MHz DDR4 i7 6700K 4.6GHz/ 3000MHz DDR4 i7 5820K/ 3200MHz DDR4 i7 5820K 4.6GHz/ 3200MHz DDR4 i7 5960X/ 3200MHz DDR4 i7 5960X 4.4GHz/ 3200MHz DDR4
Assassin's Creed Unity, Ultra Alto, FXAA 88.4 89.3 84.2 84.6 84.4 84.6
Crysis 3, Muy Alto, SMAA 124.4 124.7 119.4 120.8 124.4 125.5
Grand Theft Auto 5, Ultra, sin MSAA 89.4 92.7 79.0 86.7 81.9 90.3
Far Cry 4, Ultra, SMAA 120.4 125.9 92.0 104.5 84.8 95.4
Shadow of Mordor, Ultra, FXAA 141.0 142.9 139.6 139.5 139.9 139.9
The Witcher 3, Ultra, Sin HairWorks, Custom AA 105.8 106.4 103.4 103.4 103.5 103.8

El incremento real en el rendimiento si pasamos de tener cuatro a seis núcleos será limitado si no cambia la forma en la que los desarrolladores programan los juegos.

La sorpresa es que sólo en algunos juegos se nota la diferencia en los chips con seis u ocho núcleos, porque en la mayoría de ellos el i7 6700K supera al resto de rivales. Una arquitectura Intel más moderna (Skylake vs Haswell) junto con velocidades de reloj más altas demuestran ser factores decisivos, y en títulos que funcionan con un núcleo dominante (el motor de Far Cry es un buen ejemplo de ello) el 6700K no sólo barre a sus rivales con más núcleos, sino que a igual velocidad (4.6GHz), ofrece un 15% de ventaja respecto al i7 5820K de seis núcleos.

La realidad es que pese a estar ya bien entrados en la era de las nuevas consolas, donde los motores multi-hilo son la norma, el rendimiento en PC sigue estando marcado por la eficiencia de la arquitectura y por la velocidad de cada núcleo, más que no por el número de los mismos. Ahora mismo parece que el legado del PC - y más en concreto, la API DirectX 11- supone un serio cuello de botella que frena el incremento de rendimiento. Esto seguirá ocurriendo a corto y medio plazo porque DirectX 12, el cual está optimizado para varios núcleos, sigue sin ser un objetivo prioritario para los desarrolladores de videojuegos. Hasta ahora lo que hemos visto son ports de DX11 a la nueva API, en vez de nuevos motores creados desde cero pensando en esta nueva tecnología.

Con todo esto lo que queremos decir es que si Intel pasa de ofrecer cuatro a seis núcleos la gente estará contenta, pero el incremento real en el rendimiento será limitado si no cambia la forma en la que los desarrolladores programan los juegos. Se tardará un tiempo, pero la historia sugiere que tarde o temprano ocurrirá; al fin y al cabo hubo una época en la que un chip Intel de dos núcleos era más recomendable que un Core 2 Quad, un procesador que al final ha demostrado tener una vida mucho más longeva.

El nuevo Core i5 7600K con arquitectura Kaby Lake es ahora mismo el mejor procesador mainstream para jugar, pero las mejoras respecto a Skylake son mínimas.

Pero a corto plazo la importancia del rendimiento de cada núcleo supone un reto importante para AMD, porque o bien iguala o supera el IPC de Intel u ofrece un mejor equilibrio entre precio y rendimiento. En una situación ideal querríamos ver ambas cosas, pero el valor se define de diferentes maneras. Un estándar de placa con un socket de gran longevidad es un buen punto de partida. El nuevo estándar AM4 es muy prometedor en este sentido, permitiendo que los usuarios de APUs o CPUs de nivel de entrada puedan pasar a procesadores de gran rendimiento sin cambiar de placa base (esto, claro, asumiendo que más adelante no llegue un AM4+, algo que ya vimos con los sockets FM2 y AM3). Además, los anuncios del CES parecen confirmar que todos los chips Ryzen vendrán con multiplicadores desbloqueados, y se podrá realizar overclock en todas las placas, excepto las más baratas. Esto son buenas noticias, sin duda.

Los anuncios del CES parecen confirmar que todos los chips Ryzen vendrán con multiplicadores desbloqueados.

Aunque los juegos siguen estando limitados sobre todo por la CPU, está claro que AMD tiene la oportunidad de recuperar posiciones en el mercado de los procesadores. Muchos usuarios siguen usando chips Core de primera y segunda generación, y sigue habiendo formas de actualizar el equipo con un coste bajo en estas plataformas antiguas, combinando por ejemplo memoria rápida con un procesador i7. Pero a la hora de alcanzar y mantener los deseados 60FPS esas viejas CPUs empiezan a mostrar su edad. Mientras, otras partes del hardware han adquirido mayor importancia, haciendo que su actualización sea muy recomendable: los avances en el almacenamiento de estado sólido son profundos y un mayor ancho de banda de memoria permite sacar más rendimiento al procesador. Para sacar el máximo provecho a ambos, es necesario actualizar procesador y placa.

El próximo año y medio va a ser fascinante. Si Coffee Lake, previsto para 2018, vuelve a ser otra renovación a 14nm de Skylake sumando simplemente más velocidad, ¿qué hará Intel a partir de ahí? Más núcleos en la gama alta ayudaría, pero ¿qué puede ofrecer Intel en el mercado mainstream y hasta qué punto puede revolucionarlo Ryzen? Cómo decida vender AMD su flagship de ocho núcleos y dieciséis hilos marcará el devenir de los futuros lanzamientos, y no podemos esperar al momento de tenerlo entre manos para poder probarlo a fondo.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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