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¿Cómo funciona el nuevo modo para PlayStation VR de Tekken 7?

Un vistazo técnico al próximo juego de lucha de Bandai Namco.

La espera ya casi toca a su fin. La versión para recreativas de Tekken 7 se empezó a probar en Japón hace tres años, para llegar al resto del mundo en 2015 y recibir nuevo contenido un año después. El port doméstico estaba planeado para 2017, y en unas semanas estará finalmente entre nosotros. Tras una primera prueba en PlayStation 4 parece que esa larga espera no solo ha valido al pena, sino que en cierto modo se compensará con un interesante extra: por primera vez una franquicia importante de juegos de lucha apostará por un modo para realidad virtual.

En un reciente evento de prensa celebrado por Bandai Namco, Digital Foundry tuvo la oportunidad de probar una versión casi final del código para consola de Tekken 7, así como la experiencia diseñada para el casco de realidad virtual PlayStation VR. Antes de llegar estuvimos dándole vueltas a las dos opciones que tenía Namco a la hora de enfocar la VR en Tekken: podrían optar por una cámara en primera persona, o bien colocarte como un observador en tercera persona, junto a los dos luchadores. Al final los desarrolladores han elegido la segunda opción.

La sensación evidente es que el estudio responsable de la franquicia Tekken ha abrazado la realidad virtual como un experimento, porque en la versión que probamos las opciones jugables eran muy limitadas. No hay HUD, con lo cual no hay barras de energía y por lo tanto las peleas no tienen fin. En vez de eso los jugadores pueden practicar contra un oponente estático para probar combos y aprender movimientos, o bien pelear contra un oponente controlado por la IA de forma perpetua. Los modelados de los personajes y los efectos explosivos en los impactos de los golpes son los habituales en la saga, pero los complejos escenarios se descartan para dejar paso a un espacio infinito iluminado por la luna.

Resumiendo, lo que tenemos es un extra interesante, pero asumiendo que esta sea la experiencia disponible en la versión final que llegará a las tiendas en junio, estamos ante otro sencillísimo modo para PSVR como el que hemos visto en otros títulos triple A. En Namco nos aseguraron que si hay suficiente interés por el modo para realidad virtual es posible que publiquen más contenido a través de actualizaciones y/o DLC, pero ahora mismo es innegable que el contenido que viene de serie es muy escaso. Lo importante, de todas formas, es el juego principal, y aquí sí tenemos sin duda la secuela de nueva generación que hemos estado esperando durante años.

Tekken 4 funcionando en una PlayStation 4 estándar, junto con algunos clips del modo para PlayStation VR.

La versión original para recreativas se diseñó desde cero usando la arquitectura de un PC y el motor Unreal Engine 4 -la misma tecnología que usó Capcom en Street Fighter V-, con lo cual la transición a consolas domésticas es relativamente sencilla. Sin embargo, Namco ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo en sacar el máximo provecho al motor de Epic, usándolo también para hacer evolucionar el look visual de la saga. Los escenarios 3D, sin ir más lejos, lucen mejor que nunca, no solo en lo que respecta al detalle sino también en la calidad de la iluminación. Los luchadores también tienen un aspecto estupendo, acercándose aún más a los renders CGI que hemos ido viendo a lo largo de las diferentes entregas de la franquicia.

Siguiendo el camino marcado por Tekken 6, Namco utiliza de forma impresionante el flujo de post-proceso del UE4, tomando algunas decisiones interesantes que seguramente resulten divisivas entre la comunidad de fans de Tekken, al usar, por ejemplo, un efecto de grano cuya intensidad varía en función del modo de juego que estés jugando (en la historia la implementación es más estilizada). Los desarrolladores también hacen un uso excelente de la gran variedad de efectos disponibles en el UE4, logrando que la pirotecnia de los contactos resulte espectacular. Aquí las partículas controladas por la GPU añaden una capa extra de detalle al impacto, enfatizando aún más el efecto al combinarse con el dinámico e impresionante tratamiento de la cámara del que siempre ha hecho gala la saga Tekken.

El uso del motor Unreal Engine 4 por parte de Namco tiene un claro objetivo: ofrecer en tiempo real el estilizado look de las CGIs de anteriores entregas, con unos desarrolladores que no escatiman en detalle y efectos de post-proceso sin que ello altere la fórmula básica jugable, la cual sigue siendo muy reminiscente de los otros Tekken. Eso significa, por ejemplo, que puedes empezar a jugar a esta secuela sabiendo que muchos de los movimientos de anteriores entregas son iguales, así como el sistema de animación. Si a eso le sumas el familiar sistema de combos y 60FPS estables como una roca, el resultado es un juego en el que, pese a cambiar de motor y añadir un montón de mejoras visuales, los puristas se sentirán como en casa desde el primer momento.

El único sacrificio derivado del uso del Unreal Engine 4 parece ser una pequeña reducción en la resolución. En UE4 se suele utilizar un tipo de anti-aliasing temporal que hace difícil el recuento de pixeles, pero la suavidad de la presentación no está causada por el uso extensivo de efectos de post-proceso, sino por una resolución nativa que parece estar más cerca de 900p que de 1080p. La cobertura del anti-aliasing es también ineficiente en algunos puntos, lo cual produce bordes bastante visibles en los escenarios industriales y una imagen algo menos refinada.

Teniendo en cuenta lo bonito que es el juego en general, esto no supone un gran problema (y, además, aún no hemos visto las mejoras que aporta PlayStation 4 Pro), pero vale la pena recordar que Tekken 7 es un título multiplataforma, con lo cual quienes quieran jugar a 1080p -o más- pueden recurrir a la versión de PC. Nuestra mayor duda ahora es ver cuál ha sido la estrategia de Namco a la hora de encarar el port para Xbox One.

En general salimos del evento de Tekken 7 ilusionados con el juego. Es lo suficientemente familiar como para que los fans de la saga puedan meterse en él desde el primer minuto, pero también parece añadir suficientes elementos a la fórmula como para garantizar que incluso el usuario más veterano tenga cosas que aprender y descubrir. Mientras, la jugabilidad sigue siendo igual de accesible que antes para los novatos, y los gráficos con el Unreal Engine 4 son verdaderamente espectaculares. Ahora falta por ver qué tal son las versiones para Xbox One y PC, así como las mejoras que aporta PlayStation 4 Pro, pero las perspectivas no podrían ser más positivas.

Traducción por Josep Maria Sempere.

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