Analizamos la velocidad de las tarjetas de memoria de PlayStation Vita

¿Su precio se traduce en rendimiento?

PlayStation Vita ha conseguido establecerse como la tecnología más avanzada para juegos portátiles, aunando un excelente hardware, una bellísima pantalla y una buena variedad de esquemas de control. Lo único que decepciona es la típica manía de Sony en insistir con sus tarjetas de memoria propietarias, en un sector donde el resto del mundo usa sin problemas tarjetas SD y sus equivalentes micro. En este artículo descubriremos si son necesarias y si su alto precio se traduce en una mejor experiencia para el jugador.

Sony argumenta que estas tarjetas son necesarias por razones de seguridad (una excusa extraña para un sistema que te deja volcar todo su contenido en un PC o en un Mac, y desde luego una mala razón para trasladas ese coste extra al consumidor) y también dice que ofrece el nivel de rendimiento necesario. eniendo en cuenta que muchos juegos hacen streaming mientras juegas, esta segunda razón tiene bastante sentido. En Digital Foundry lo que queríamos saber es la rapidez de estas tarjetas de memoria propietarias y su rendimiento al compararlas con otras alternativas ya existentes en el mercado, para ver si se justifica la decisión de optar por una configuración propietaria.

Hay que reconocer que no éramos demasiado optimistas al respecto: cuando se tardan nueve minutos y medio en hacer una copia de seguridad de WipEout 2048 de la Vita al PC (un juego que ocupa 1,6GB, y por lo tanto arroja una pobre velocidad de transferencia de 2,87MB/s) no hay muchas formas de mirarlo desde un punto de vista positivo, aunque quisimos hacer pruebas en diferentes escenarios.

Una buena prueba es la velocidad de lectura y escritura secuencial. Intentamos medirla usando un vídeo 720p de 425MB en formato h.264, usando el Content Manager para pasar el fichero del ordenador a la Vita y viceversa, repitiendo el proceso tres veces. Contamos con la colaboración de cuatro usuarios, dos de ellos usando la tarjeta de memoria de 8GB y los otros dos usando la de 16GB, para tener una variedad mayor de resultados.

Primero veamos el rendimiento de lectura, probablemente el elemento más importante para los juegos.

"Tardando nueve minutos y medio en pasar los 1,6GB de WipEout 2048 al PC es evidente que no éramos demasiado optimistas con estas pruebas."

8GB Tarjeta 1 8GB Tarjeta 2 16GB Tarjeta 1 16GB Tarjeta 2
Test de lectura 1 6.44MB/s 6.16MB/s 7.20MB/s 7.46MB/s
Test de lectura 2 6.34MB/s 6.54MB/s 7.33MB/s 7.46MB/s
Test de lectura 3 6.25MB/s 6.44MB/s 7.33MB/s 7.87MB/s
Media 6.34MB/s 6.38MB/s 7.29MB/s 7.60MB/s

Las velocidades de lectura no son especialmente buenas para tratarse de memoria flash, teniendo en cuenta que un pendrive barato puede proporcionar 10MB/s sin problemas y otros de gama media como el ByteStor Data Ferry llegan fácilmente a los 15MB/s. Las tarjetas MicroSD de clase 10 también superan estas velocidades de lectura y cuestan una cuarta parte que las tarjetas de Vita. A nivel comparativo, el Blu-ray de PlayStation 3 puede llegar a los 8MB/s, así que Vita puede igualarlo con la tarjeta de 16GB, pero se queda corta con la de 8GB.

Ahora pasemos a las velocidades de escritura, donde las cosas se ponen extrañas y el rendimiento cae por los suelos. Aquí haremos énfasis en el hecho de que las pruebas se hicieron de forma consecutiva sin paradas, y que los datos claramente indican que no hay cache - los resultados pueden volverse aún peores después, en vez de ir a mejor. También hay que tener en cuenta que hemos pasado a la tarjeta un único fichero. Si, por ejemplo, se pasan muchas fotografías el rendmiento es todavía más bajo - dramáticamente más bajo, de hecho, lo cual podría explicar por qué hacer el backup de los juegos tarda tanto.

8GB Tarjeta 1 8GB Tarjeta 2 16GB Tarjeta 1 16GB Tarjeta 2
Test de escritura 1 5.45MB/s 3.63MB/s 4.47MB/s 7.08MB/s
Test de escritura 2 4.34MB/s 5.0MB/s 5.18MB/s 7.72MB/s
Test de escritura 3 2.81MB/s 4.21MB/s 7.33MB/s 7.08MB/s
Media 4.20MB/s 4.28MB/s 5.66MB/s 7.29MB/s

Los resultados son sorprendentes, indicando una gran disparidad no sólo entre las tarjetas de 8GB y de 16GB, sino también entre los propios usuarios. La velocidad de escritura - habitualmente el talón de aquiles de la memoria flash - es especialmente pobre en la tarjeta de 8GB. Sin embargo, todas muestran grandes diferencias entre una prueba y la siguiente. Por qué ocurre esto es un misterio para nosotros - podría deberse a un problema con Content Manager, pero las velocidades de lectura no apoyan esta teoría. Es bastante consistente entre los diferentes usuarios, pero una vez más se aprecia una clara ventaja en la tarjeta de 16GB, completando la tarea de lectura entre siete y diez segundos más rápido con nuestro fichero de prueba.

"Vemos un claro aumento de rendimiento entre la tarjeta de 8GB y la de 16GB, y los datos provenientes de Japón sugieren que la de 32GB da un rendimiento aún mayor."

También le pedimos a usuarios japoneses de la tarjeta de 32GB su participación. Aunque las pruebas no son tan exhaustivas, vimos otra vez mejores resultados. Las velocidades de lectura variaron entre 8,3MB/s para un afortunado usuario a 7,32MB/s para el más lento. La mayor velocidad de escritura fue de 8,3MB/s para el usuario con la "golden card" de 32GB, mientras que la media para otro fue de 7,08MB/s y el más lento de 6,07MB/s.

Los resultados finales son concluyentes: variados, sí, pero obviamente indicativos. Cuanto más grande es la tarjeta que compras, mejor es el rendimiento que obtienes, y hay claras ventajas al comprar la de 16GB, con menor variación en la velocidad de escritura si compras la de 32GB.

De lo que no estamos seguros es de si Content Manager es el causante de las pobres velocidades de escritura, o de si la encriptación y desencriptación del contenido tiene un impacto en el proceso. Esto podría explicar los tiempos de sincronización de contenido, pero ¿por qué debería Content Manager molestarse en encriptar y desencriptar un simple fichero de vídeo? No tiene ningún sentido. Independientemente de eso quisimos ver si esta disparidad se aplicaba también en otras pruebas con las mismas tarjetas.

Pruebas en escenarios reales: WipEout 2048

WipEout 2048 tiene largos tiempos de carga incluso tras el último parche, el cual reduce hasta diez segundos la carga en una tarjeta de 16GB (basándonos en las pruebas con las dos primeras carreras). Decidimos comparar el juego (con el último parche instalado) en las cuatro tarjetas de memoria que teníamos disponibles. Nuestros testers en Japón con la tarjeta de 32GB no tenían el juego, así que no pudimos repetir la prueba con ellos.

Los resultados muestran una vez más mucha disparidad entre todos los usuarios, pero una vez más hay ventajas para los usuarios de la tarjeta de 16GB.

De hecho, en la primera carrera vemos que la mejor tarjeta de 16GB supera a la más pobre de 8GB por un treinta y cinco por ciento. La razón de ello no está muy clara: todas las tarjetas tienen contenido diferente y en una situación ideal hubieramos usado WipEout y nada más, pero que con más espacio libre haya una mayor velocidad de lectura es algo que no tiene sentido cuando la más lenta, en realidad, tenía menos datos en su interior que la más rápida.

8GB Tarjeta 1 8GB Tarjeta 2 16GB Tarjeta 1 16GB Tarjeta 2
Carrera 1 50 segundos 47 segundos 45 segundos 37 segundos
Carrera 2 43 segundos 40 segundos 37 segundos 34 segundos
Carrera 3 30 segundos 28 segundos 28 segundos 28 segundos
Carrera 4 39 segundos 37 segundos 35 segundos 36 segundos
Media 40.5 segundos 38 segundos 36.25 segundos 33.75 segundos

Es sorprendente. Antes habíamos comparado los tiempos de carga de WipEout 2048 sin el parche y lo comparamos con el cartucho retail del juego. En las pruebas vimos que a veces el juego descargado era más rápido que el físico, mientras que en otra ocurría lo contrario.

"El reciente parche de WipEout reduce hasta diez segundos los tiempos de carga, pero se sigue apreciando una notable diferencia entre las tarjetas de 8GB y las de 16GB."

Todo esto nos lleva a preguntarnos si vale la pena el formato de tarjeta propietario. Al fin y al cabo en otras consolas como Xbox 360 o PlayStation 3 puedes usar cualquier sistema flash USB, y en la consola de Microsoft incluso se permite instalar juegos completos, con el sistema simplemente negándose a hacerlo si no es lo suficientemente rápido. ¿Por qué no podía hacerse lo mismo con Vita?

Comparando con las tarjetas MicroSD, vemos que las de Vita funcionan con una velocidad equivalente a las clase 2 o clase 6, dependiendo de la suerte que tengas (la clase se define por la velocidad de escritura). El tiempo de lectura no lo cubre el sistema de clases SD, pero por nuestra experiencia vemos que es igual o incluso un poco mejor - la memoria flash se fuerza más al escribir datos que al leerlos.

Las tarjetas de Vita parecen tener un rendimiento máximo entre los 6MB/s y los 8MB/s, una variación bastante grande. En el momento de escribir este artículo la tarjeta de 16GB de Vita cuesta 49,99€, mientras que la MicroSD clase 10 de una marca de prestigio con el mismo tamaño cuesta en Amazon poco más de 12€.

¿Se traduce el precio extra de las tarjetas de Vita en un buen nivel de rendimiento? Aparentemente no, pero también hay que tener en cuenta que cuanto mayor es la capacidad de la tarjeta mayor es el rendimiento. En cualquier caso, no se justifica para nada la decisión de usar un formato propietario. Si no fuera por el altísimo precio recomendaríamos sin dudarlo la tarjeta de 16GB, aunque sólo sea por el hecho de que con tantos buenos juegos la de 8GB se llenará relativamente rápido.

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